La periodista española y amiga de la Reina Letizia que impulsa la diplomacia científica: “Será el germen de una alianza iberoamericana”

De paso por Buenos Aires, Inma Aguilar Nacher, directora de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) vino a “militar apasionadamente” la importancia del periodismo científico en la pospandemia y a posicionar el español en la ciencia. Firmó convenios con Filmus. Entrevista con Infobae

Inma Aguilar visitó la Argentina por primera vez con una agenda cargada de objetivos: impulsar entre ambas naciones la comunicación científica a través de la creación del Science Media Centre y posicionar el español en la ciencia, entre otros. (G. Gavotti)
Inma Aguilar visitó la Argentina por primera vez con una agenda cargada de objetivos: impulsar entre ambas naciones la comunicación científica a través de la creación del Science Media Centre y posicionar el español en la ciencia, entre otros. (G. Gavotti)

El ejercicio del periodismo en general y el científico en particular posee dos pilares fundamentales que le dan razón de ser a su existencia para que la tarea se ejerza con calidad y sea accesible para el mayor número de personas: perseguir (y alcanzar) la información veraz y acceder a fuentes calificadas para echar luz al debate público.

Esta caja de herramientas periodísticas conforman el “equipaje de mano” con el que recorre el mundo y su propia tierra la talentosa y españolísima Inma Aguilar Nacher, periodista y directora general de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y quien tiene planes concretos y relevantes para posicionar el idioma español en la ciencia.

Inma además de ser una reconocida profesional de los medios y experta en comunicación política -trabajó en la cadena CNN y varios medios españoles- forma parte del círculo de confianza de la Reina Letizia de España -ellas fueron colegas en la cadena de noticias norteamericana- y actualmente administra un presupuesto de 27 millones de Euros que el Estado español aporta en la FECYT que ella preside y que pretende oficiar de catalizador en la relación entre la ciencia y la sociedad.

Letizia e Inma trabajaron juntas en CNN, allí pasaron dos años codo a codo entre 1999 y 2000 como periodistas junto a un reconocido y selecto grupo de mujeres profesionales de la comunicación en España, como Esther Jaén, Almudena Bermejo, Sonsoles Ónega, Ana Prieto, Cristina Palacios y Sagrario Ruiz de Apodaca; todas consideradas muy próximas a la monarca.

La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) posee en su ecosistema de comunicación una agencia de noticias científicas llamada SINC que potencia el periodismo científico de calidad y atiende la demanda de información científica de la sociedad. (iStock)
La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) posee en su ecosistema de comunicación una agencia de noticias científicas llamada SINC que potencia el periodismo científico de calidad y atiende la demanda de información científica de la sociedad. (iStock)

Los objetivos de Aguilar Nácher desde la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) son bien trascendentes, al punto que involucran a toda la región iberoamericana; y con énfasis en el idioma español como un figurativo hilo rojo que será el que impulse el crecimiento de la cultura científica abarcando a todos sus actores. “El idioma español será un conector clave y potente de integración iberoamericana”, sentenció Inma Aguilar a Infobae.

La pandemia por COVID-19 llegó para agitar estos debates alrededor de la ciencia y el ejercicio del periodismo científico de manera exponencial en todo el mundo. Los temas sobre salud y ciencia no solo ocupan cada vez más centímetros en los diarios digitales, papel y redes sociales; sino que lograron salir de las secciones frías y especializadas para “copar“ las portadas. También se consolidó que hay un público ávido por leer noticias de divulgación científica, y por eso mismo hay mucho para acomodar.

Las ideas que empuja Inma Aguilar desde la FECYT y que quiere hacer extensivas a todo Iberoamérica pueden resumirse en 4 puntos: 1) fomentar la transferencia de conocimiento a través de la divulgación de temas científicos 2) la educación y la información en los medios masivos de comunicación 3) imbricar a los actores del sistema de la ciencia, tecnología e innovación 4) crear una plataforma transnacional donde el idioma español ocupe un lugar protagónico, no solo como parte de una batalla cultural sino como mecanismo geopolítico para abrir los laboratorios de la región iberoamericana al mundo .

La realeza española en la voz de la Reina Letizia tiene un fuerte compromiso con el impulso de la ciencia española, puertas adentro como hacia el mundo a través de la llamada diplomacia científica. A la Reina de España le interesa apoyar la investigación sobre las enfermedades raras
La realeza española en la voz de la Reina Letizia tiene un fuerte compromiso con el impulso de la ciencia española, puertas adentro como hacia el mundo a través de la llamada diplomacia científica. A la Reina de España le interesa apoyar la investigación sobre las enfermedades raras

Inma es asesora en comunicación formada en la Universidad de Valencia como licenciada en Ciencias de la Información, máster en Dirección de Comunicación por la Universidad Oberta de Catalunya y magister en Nuevas Tecnologías por la Universidad Autónoma de Barcelona. Ella misma se presenta en sus redes sociales como “interesada por el nuevo periodismo, los movimientos sociales, el ciberactivismo, la comunicación política, el arte y todo eso mezclado”. Con humor e ironía, Aguilar se ha definido como “post-periodista”, “transpolítica” y “yonki de las campañas electorales”.

Inma Aguilar Nácher es el alma mater de dos grandes proyectos que ella empuja desde la FECYT y que se proponen dar vuelta radicalmente cómo se trata el periodismo científico en los mass media globales y cómo se entrelaza la relación entre Estado, ciencia y sociedad. El primero es la agencia de noticias científica SINC dirigida a trabajar la divulgación para el gran público de los temas científicos; y el segundo es la creación del Science Media Centre en España -existe en otros países-; una plataforma que pretende ser un faro de contenidos de producción científica en español para el mundo, los medios y la ciudadanía.

De paso por Buenos Aires, y con una agenda cargada de encuentros estratégicos que incluyó la firma de un convenio con el ministro de Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus, para trabajar conjuntamente en ambos países en temas de comunicación científica. Aguilar Nácher charló largamente con Infobae.

Inma Aguilar Nácher en diálogo con Infobae en Buenos Aires “El idioma español reforzará la relación entre los países de Iberoamérica” . (G. Gavotti)
Inma Aguilar Nácher en diálogo con Infobae en Buenos Aires “El idioma español reforzará la relación entre los países de Iberoamérica” . (G. Gavotti)

— La pandemia por COVID-19 fue un punto de inflexión para reflexionar y debatir sobre comunicación responsable en temas de ciencia y salud. La propia OMS amplificó el término “infodemia”, mostrando preocupación ante la viralización de la desinformación y llamando a tener un rol activo en desarticular los mecanismos que la generan. ¿Cómo analizás estas aparentes contradicciones y tu valoración sobre el periodismo de divulgación científica?

— De las pocas cosas buenas que pueden salir de una pandemia es que la ciencia y las noticias de ciencia se han convertido en un producto de consumo habitual. Digamos que la ciencia ha salido de las alfombras aristocráticas y está en los bares, está en la calle. Seguramente con una intención muy egoísta de que “la ciencia nos salva la vida”, “la ciencia nos vacuna” y “la ciencia nos resuelve los problemas”. Pero indiscutiblemente para el periodismo científico esto ha sido una oportunidad enorme. Nosotros en la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) tenemos una agencia de noticias científicas, SINC, que ya tiene 10 años, y que se ocupa de promover la inclusión de la ciudadanía en el proceso de toma de decisiones sobre ciencia y tecnología.

Luego vino la creación del primer Science Media Centre (SMC) en España - ya existe en otros países- que nace para proporcionar asesoramiento experto sobre información científica a periodistas y ciudadanía. Y también estamos trabajando en la idea de la interdisciplinariedad de las ciencias, dar más importancia a las ciencias sociales por ejemplo para la resolución de problemas complejos.

— Cómo funciona la agencia de noticias científicas SINC ...

Hay que saber que una sociedad que participa y se sirve de una perspectiva informada por la ciencia tambien la progresar en su capacidad crítica y en su desarrollo personal y cívico . En ese sentido la agencia SINC no solo traduce noticias nuevas de papers o descubrimientos científicos sino que también trabaja mucho con artículos de académicos. Es decir, se busca la reacción experta a temas de actualidad científica que no tienen una fácil explicación.

Con la pandemia empezó a haber una demanda creciente sobre todo de gente que nunca había consumido noticias científicas. Y de pronto el público ya no es un público especializado sino generalizado. Esto para el periodismo científico es una buena noticia y al mismo tiempo fue un reto bastante complicado porque tienes que informar al mismo tiempo que la ciencia está avanzando.

Para la producción científica también hubo un desafío en pandemia: había que contar lo que estaba ocurriendo sin haber pasado por la validación de la propia comunidad. Entonces salían muchas noticias que no tenían una validación, por eso era muy difícil usar bien las fuentes. Nosotros hemos llamado a este vaivén la crisis de los expertos, donde de pronto había disonancias importantes entre los mismos expertos. Y estaba el otro aspecto que eran las decisiones políticas alrededor de la pandemia que muchas veces entraban en colisión con las decisiones sanitarias. Ahí el periodismo fue y es clave precisamente para esa conexión.

El mayor reto que dejó la pandemia para el periodismo científico es  informar al mismo tiempo que la ciencia está avanzando. La FECYT posse en su ecosistema de comunicación una agencia de noticias científicas llamada SINC que potencia el periodismo científico de calidad.
El mayor reto que dejó la pandemia para el periodismo científico es informar al mismo tiempo que la ciencia está avanzando. La FECYT posse en su ecosistema de comunicación una agencia de noticias científicas llamada SINC que potencia el periodismo científico de calidad.

— Una de las funciones del periodismo científico es ponderar, discernir, traducir; mucho más en una crisis sanitaria global como una pandemia. Y ahí conecto con algo que es casi una obsesión en tu trabajo desde la FECYT, esto de posicionar al idioma español en la ciencia. El idioma de la información original también influye en el acceso a esos contenidos. ¿Cómo ves este tema?

Claro, lo que se producía en pandemia necesitaba una doble traducción. No solo la traducción del inglés al español sino también la traducción del lenguaje científico duro al lenguaje periodístico. Por tanto era un trabajo muy técnico y un desafío muy importante. Es cierto que la gente de SINC al igual que algunos medios de comunicación ya tenían equipos de periodismo científico más o menos estabilizados dentro de sus estructuras; el problema fue el volumen de información disponible.

— Había que jerarquizar y discernir la información ante tanto volumen informativo escrito, audiovisual y amplificado a través de las redes sociales.... Fue inédito y abrumador...

Sí absolutamente, y también había que comparar, porque te encontrabas con que la propia comunidad científica no se ponía de acuerdo. Otro tema muy interesante fueron los diferentes puntos de vista disciplinares. Por un lado tenías un punto de vista desde la epidemiología y enfrente tenías el punto de vista desde la economía... y no coincidían, más vale quedaban enfrentados.

O sea, el confinamiento era la solución que daba la epidemiología y la economía no daba esa solución. Entonces tenías que contar ambas cosas sin tomar partido tampoco porque la decisión la tenían que tomar los decisores: los políticos, las academias, las instituciones.

— Volvamos al tema del español porque es un debate actual muy interesante como batalla cultural y vos lo empujás al ámbito de la ciencia como llave para lograr más acceso...

— La lengua, el idioma se lo asocia mucho a los imperios y de la misma forma que el latín parecía la lengua del mundo, por la dominancia del imperio romano, hoy el inglés está asociado al mundo anglosajón que geopolíticamente es muy importante. Pero al inglés le puede pasar como al latín, que perdió su supremacía; el Brexit en Europa, por ejemplo, hizo que el idioma francés esté resurgiendo.

En España hay un proyecto muy potente, una apuesta muy grande del gobierno español por el tema del posicionamiento del idioma. Para mí el español es la llave maestra en Iberoamérica.

"España es un país pequeño en el contexto europeo, pero si a través del idioma nos unimos con América Latina, con todo este gran club de hispanohablantes, geopolíticamente emerge una cuestión muy interesante", dijo Aguilar Nácher a Infobae. (Shutterstock)
"España es un país pequeño en el contexto europeo, pero si a través del idioma nos unimos con América Latina, con todo este gran club de hispanohablantes, geopolíticamente emerge una cuestión muy interesante", dijo Aguilar Nácher a Infobae. (Shutterstock)

Una cosa es publicar en inglés para que te lean y te citen tus pares. Es el circuito clásico que tiene y usa la comunidad científica en donde el idioma común es el inglés, y oficia como una convención. Ahora bien, la divulgación de la ciencia sí debe tener idioma. La transferencia del conocimiento a todos los eslabones de la cadena, y a todos los ámbitos sociales; es decir la socialización de la ciencia necesita utilizar algún idioma que sea común a cada lugar.

La divulgación científica nunca puede ser en inglés porque no se dirige a los pares científicos, sino al público en general. El periodismo, el asesoramiento y cualquiera de las posibilidades de transferencia de conocimiento hacia la sociedad. Esta dinámica a la vez fortalece las relaciones internacionales entre España y los países de la región iberoamericana a través de la diplomacia científica.

—Contame detalles del Science Media Centre español cuya idea es replicarlo en todo el mundo

Existen varios Science Media Centre por el mundo, hay en Reino Unido, Alemania, Nueva Zelanda y Australia. Y la mayoría tiene financiación privada. Nuestro flamante SMC español aún recibe fondos estatales. Tenemos que ir hacia el formato de fondos privados que tiene un sistema interesante: son 10 empresas/sectores donantes con el 10% cada uno.

Entre los donantes solo puedes tener un solo representante de cada sector industrial. Por ejemplo, solo puede haber una farmacéutica o un banco. Es un diseño un poco complejo para España en este momento, y por eso por ahora los fondos provienen de la FECYT donde administramos un presupuesto totalmente público (27 millones de Euros). Y contamos con el valor que ya tenía ganada la FECYT que es la independencia y la reputación a pesar de recibir fondos del Estado español.

Tiempo colaborativo

El cuadro muestra los principales países productores de documentos científicos publicados en colaboración internacional. Lidera Estados Unidos y siguen China, Reino Unido, Alemania, India, Japón, Francia, Italia, Canadá y en el puesto 10 España. Argentina ocupa el puesto 43.
El cuadro muestra los principales países productores de documentos científicos publicados en colaboración internacional. Lidera Estados Unidos y siguen China, Reino Unido, Alemania, India, Japón, Francia, Italia, Canadá y en el puesto 10 España. Argentina ocupa el puesto 43.

A medida que los científicos del mundo trabajan cada vez de manera más colaborativa, sumado a que la pandemia dejó el impulso del trabajo mancomunado que aceleró los tiempos de los ensayos clínicos, vacunas y tratamientos disponibles; emerge el llamado imperativo de colaboración.

Cuando se analiza la producción científica colaborativa entre España y Argentina en el contexto internacional en el período 2011-2022, resulta que España ocupa el décimo lugar del mundo en número de documentos científicos publicados. Y Argentina ocupa el puesto 43. En cuanto a las publicaciones realizadas en colaboración con otros países, el 46,8% de la producción científica en España se publica en colaboracion internacional. Y en el caso de la Argenitna la cifra es del 43%

Pero las cifras y las posiciones cambian cuando se analiza la producción científica de Argentina en colaboración internacional. El cuadro debajo muestra a los 10 principales países que colaboran con Argentina comparando la producción científica publicada en los dos quinquenios estudiados: Estados Unidos es el principal país colaborador de Argentina y España es el segundo país colaborador de Argentina.

“El primer país con el que Argentina hace producción científica es Estados Unidos. El segundo es España. El impacto del dato en los dos casos es que es mayor lo que se hace conjuntamente que lo que se hace separado. O sea que es muy interesante porque esto demuestra la rentabilidad de cooperar“, señaló Aguilar Nacher a Infobae.

—Hablamos que a partir de la pandemia creció el volumen y la velocidad de la información científica y a la vez aparecieron contenidos falsos, y no siempre fáciles de identificar. Estableciendo una especie de paralelo entre el coronavirus y la desinformación, ¿es contagiosa la desinformación?

—Sí claro, y por eso justamente me importan tanto los antídotos disponibles que poseen las sociedades (risas). Por eso la misión de la comunicación científica incluye más cosas, la divulgación, el periodismo, la formación de los eslabones, el asesoramiento científico. También hay que asesorar a los decisores de la política. Y en esa línea desde la FECYT hemos iniciado un asesoramiento científico para la Cámara de Diputados de España. El primer tema que trabajaremos con los diputados serán las últimas evidencias en la investigación del cáncer, que es el gran reto mundial. España tiene claro que quiere poner toda la capacidad económica y política al servicio de la curación del cáncer. Y el segundo tema es la inteligencia artificial aplicada a la salud.

—¿Luego de 24 meses de un estado pandémico global que no cede, ¿Cómo analizás en general la comunicación alrededor de la pandemia, aunque ha variado mucho según cada país?

—Lo que nosotros llamamos en España la portavocía fue importantísima para gestionar a la opinión pública y el estado de ánimo colectivo. Además para la transparencia, para la confianza de la ciudadanía en un momento tan disruptivo. Si no tienes confianza en un momento como este que estás en tu casa encerrado con la incertidumbre, si no generas un espacio de confianza en esa comunicación pública... para empezar te arriesgas a la desobediencia.


"La infodemia es el caldo de cultivo para la desinformación, para los negacionismos", dijo Aguilar a Infobae. (G. Gavotti)
"La infodemia es el caldo de cultivo para la desinformación, para los negacionismos", dijo Aguilar a Infobae. (G. Gavotti)

Con la llegada de las vacunas el presidente Pedro Sánchez asumió un rol más protagónico en la gestión de la pandemia...

— Sí, así es. El presidente hablaba cada semana. Creo que eso fue una buena idea. No puedes esconder al presidente en un momento así. Pero también depende de la capacidad de comunicación de cada líder. La empatía es un atributo clave en un momento así de la comunicación política. Vamos a un ejemplo dramáticamente actual, el presidente de Ucrania, (Volodimir) Zelenski. ¿Se puede ser empático frente a una guerra? sí, se puede. Miren a Zelenski. Le crees y lo entiendes, pura empatía. Una pandemia es una crisis que toca mucho lo personal. No estamos hablando ni de economía siquiera, estamos hablando de vida o muerte.

Y por eso cala tan profundo el fenómeno de la infodemia. La infodemia es el caldo de cultivo para la desinformación, para los negacionismos. Y las fake news que son parientes. En temas de ciencia y salud, las fake news han ocurrido siempre. El problema es que la fake news en salud y ciencia dañan...por eso son las más preocupantes. Yo creo que las fake news tienen su peor lugar en esta área de noticias de salud y ciencia. Y luego se pueden mezclar con intereses empresariales.

Hubo varios problemas de comunicación durante la pandemia que se dieron juntos: los gobiernos no tenían demasiados datos para tomar decisiones fundamentadas con evidencia científica, porque incluída la propia OMS todos iban detrás de la ciencia. (EFE/NACHO GALLEGO)
Hubo varios problemas de comunicación durante la pandemia que se dieron juntos: los gobiernos no tenían demasiados datos para tomar decisiones fundamentadas con evidencia científica, porque incluída la propia OMS todos iban detrás de la ciencia. (EFE/NACHO GALLEGO)

— Cómo está tu amistad hoy con la Reina Letizia de España...

— Nosotras nos conocemos cuando éramos periodistas en la cadena CNN. Nos conocimos allí y actualmente si bien seguimos la relación nos vemos menos. Tuve el honor de ir a la boda real, aunque lo recuerdo en lo personal como un momento tremendo, porque acababa de nacer mi segundo hijo y yo pesaba como 20 kilos más. ¡Así que me costó elegir el vestido!. Actualmente nos encontramos en eventos de trabajo; la ciencia es un tema que le interesa mucho a la Casa Real. El tema de las enfermedades raras es una de las grandes apuestas de la Reina Letizia en persona.

— Qué interesante... así que la realeza española es una aliada en tus proyectos...

Hay que decir que la Reina Letizia lo hace todo de una manera muy silenciosa. Ella mantiene un perfil muy bajo institucionalmente porque se supone que el Rey es la cabeza, pero ella tiene una actividad muy habitual con el tema de las enfermedades raras. Me consta que la Casa Real, la monarquía española brinda un apoyo incondicional a la ciencia. Ambos tópicos ciencia en Iberoamérica y el idioma español son intereses que para la monarquía española son muy importantes.

FOTOS GUSTAVO GAVOTTI

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