Anticoncepción y peligro de trombosis en tiempos del COVID-19

En caso de infección por coronavirus ¿qué sucede con la utilización de anticoncepción hormonal? ¿Hay tratamientos hormonales que aumenten el riesgo de enfermedad tromboembólica? Las respuestas

Una de las complicaciones provocadas por el COVID-19 son las trombosis. ESPAÑA EUROPA
Una de las complicaciones provocadas por el COVID-19 son las trombosis. ESPAÑA EUROPA

La pandemia provocada por el COVID-19 representa un tipo de infección asociada a una repuesta inflamatoria sistémica. Si bien la población joven suele presentar un curso leve, esta infección puede tener graves complicaciones también en las esferas de la salud sexual y reproductiva.

Los cambios en la sexualidad, la discontinuación de distintos métodos anticonceptivos, el riesgo de embarazos no intencionales y del uso de anticoncepción hormonal en caso de infección de COVID-19, representan una preocupación central para los ginecólogos. ¿Qué se debe tener en cuenta al momento de la utilización de anticonceptivos hormonales en la era del COVID?

Uno de los principales problemas de esta enfermedad es su escasa literatura y conocimiento en algunos puntos relacionados al cuidado de la salud. Pero si algo está claro, luego de más de un año de pandemia, es que una de las complicaciones provocadas por el COVID-19 son las trombosis.

Todavía no hay estudios avanzados relacionados a las trombosis y las pastillas anticonceptivas
Todavía no hay estudios avanzados relacionados a las trombosis y las pastillas anticonceptivas

En el caso de las mujeres que realizan un tratamiento anticonceptivo hormonal, la evidencia científica asocia parcialmente el uso de terapias hormonales y su riesgo de enfermedad tromboembólica con los reportes que indican que los pacientes sintomáticos u hospitalizados con COVID-19 pueden desarrollar un estado de hipercoagulabilidad y un mayor riesgo de trombosis. De todas formas, aún no está claro si el riesgo de enfermedad tromboembólica es más elevado en casos de COVID.

Los anticonceptivos hormonales combinados tienen un ligero riesgo de trombosis, por lo tanto, cualquier paciente sana que se interna por COVID y que toma anticonceptivos combinados tendrá que suspender su ingesta o cambiarlos por otros con solo gestágenos. En esos casos en los que se haya retirado o cambiado el tratamiento hormonal por infección de COVID, se podrá retomar el mismo una vez curada la paciente y recuperada la movilidad habitual, y luego de que el profesional tratante lo autorice.

”Desde la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil (SAGIJ) recomendamos, en adolescentes infectadas asintomáticas de manejo ambulatorio y sin factores de riesgo, la continuación sin modificaciones de la anticoncepción hormonal. Si no necesitan internación no deben abandonar las pastillas y pueden comenzar la toma sino tiene otra contraindicación. También es importante mencionar que las mujeres que estén tomando anticonceptivos se pueden vacunar sin problema y siempre ante cualquier duda se debe acudir al especialista” destacó la doctora Marisa Labovsky (MN 84376) ginecóloga y sexóloga.

“Para aquellas mujeres que ya realizan un tratamiento hormonal anticonceptivo o que quieren comenzarlo, es importante que consulten al ginecólogo y realicen la administración de los anticonceptivos recetados por la/él profesional médico”, concluyó la especialista, miembro de la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil (SAGIJ).

 La Trombosis es la formación de coágulos de sangre en las arterias o las venas por acumulación de sustancias que pueden ralentizar o bloquear el torrente sanguíneo normal
La Trombosis es la formación de coágulos de sangre en las arterias o las venas por acumulación de sustancias que pueden ralentizar o bloquear el torrente sanguíneo normal

¿Qué son los trombos?

Cuando se habla de trombos se hace referencia a la formación de coágulos de sangre en las arterias o las venas por acumulación de sustancias que pueden ralentizar o bloquear el torrente sanguíneo normal e incluso desprenderse y trasladarse hacia un órgano.

Si se llegara a ese punto, podría ocasionar una lesión significativa, como un tromboembolismo pulmonar o infartos de miocardio, ictus y tromboembolias venosas (TEV), las tres principales enfermedades cardiovasculares causantes de muerte.

Esta enfermedad se considera un fenómeno de baja frecuencia y, de forma global, se puede presentar anualmente en uno o dos de cada 1.000 individuos, según indica la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH).

Las autoridades sanitarias danesas suspendieron de forma definitiva la vacuna de AstraZeneca contra la covid tras haber interrumpido su uso durante cinco semanas tras los los casos inusuales de trombosis en varios países europeos. EFE/ Pablo Martín/Archivo
Las autoridades sanitarias danesas suspendieron de forma definitiva la vacuna de AstraZeneca contra la covid tras haber interrumpido su uso durante cinco semanas tras los los casos inusuales de trombosis en varios países europeos. EFE/ Pablo Martín/Archivo

Más del 15% en infectados y menos del 0,0004% en vacunados

En todo caso, ¿tiene sentido preocuparse por estos episodios puntuales hasta el punto de sopesar la opción de no vacunarse? En ningún caso, según coinciden expertos y autoridades sanitarias europeas.

“Nos estamos preocupando por un caso de posible trombo entre un millón y todos los días hay más de 100 muertes por el covid-19 que podrían haberse evitado si esas personas estuvieran vacunadas”, argumentó David Viñas, coordinador del Grupo de Trombosis Cardiovascular de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

Frente al riesgo máximo del 0,0004 % (cuatro por cada millón) detectado en los vacunados con AstraZeneca (en el caso de Janssen es menos de uno por millón), la probabilidad de sufrir trombosis para los contagiados de covid-19 puede llegar al 16,5 %, de acuerdo con la Sociedad Española de Epidemiología (SEE).

Por su parte, la SETH precisa que el riesgo es al menos del 1 % si se trata de un paciente con enfermedad leve, que no requiera hospitalización, pero entre los hospitalizados no críticos se sitúa en torno al 5 % y en el caso de enfermos ingresados en UCI se eleva a un mínimo del 20 % que puede alcanzar el 25 %, especialmente con tromboembolismos pulmonares.

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