Grant Harrold, exmayordomo de la realeza británica, dejó atrás la discreción que exige su profesión para compartir con el mundo una perspectiva inédita sobre la familia real británica.
Su libro próximo a publicarse, “El mayordomo real”, ofrece un recorrido por anécdotas y recuerdos que retratan la faceta más cotidiana, humorística y cercana de los Windsor. Vanity Fair adelantó algunos pasajes notables de la obra, en los que Harrold arroja luz sobre la vida íntima de los príncipes de Gales y sus allegados.
Harrold, quien trabajó durante siete años en el Palacio de Buckingham, compartió infinidad de momentos junto a la familia y el personal del palacio. Según explicó, su tarea como mayordomo lo llevó no solo a presenciar eventos oficiales, sino también a participar en esos instantes más espontáneos y auténticos, en los que la formalidad real da paso al desparpajo y la camaradería.
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El libro, que llegará a librerías el 23 de septiembre, promete descubrir una serie de episodios desconocidos y curiosos sobre Kate Middleton, el príncipe William y otros miembros de la monarquía.
Bromas sobre la calvicie y una reacción inesperada
Uno de los fragmentos que más ha llamado la atención tiene como protagonista a la calvicie del príncipe William. Harrold, que había desarrollado cierta confianza con la pareja, narra cómo, durante una conversación, se atrevió a bromear sobre la pérdida de cabello masculina. “Le dije: ‘Lo peor para un hombre es cuando empieza a perder pelo, a quedarse calvo’”, recordó Harrold.

Según relató a Vanity Fair, la reacción de Kate Middleton no se hizo esperar: rompió en una carcajada al escuchar la ocurrencia de su mayordomo. De inmediato, William demostró su propio sentido del humor: “¡Gracias, Grant!”, respondió, mientras inclinaba la cabeza y señalaba su cabello. Lejos de ofenderse, la pareja demostró una actitud relajada y espontánea, en clara contraposición a las rigideces institucionales de la realeza.
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La anécdota adquirió una dimensión particular con el paso de los años. Harrold contó que aquel comentario se convirtió en una broma recurrente tanto dentro como fuera del palacio.
En una suerte de revancha humorística, el príncipe William fue nombrado “Hombre Calvo Más Sexy” en los años 2023 y 2024. Harrold, aún divertido, describió el título como una reacción inesperada y muy divertida, celebrando la capacidad del príncipe para tomarse las cosas con buen humor.
Títulos insólitos y el espíritu lúdico de la realeza

El libro recopila otras situaciones donde el humor se impone en el protocolo. Harrold narra la ocasión en que, tras realizarse un bronceado ultravioleta en Bath, adquirió un tono de piel naranja que no pasó inadvertido en la cena real.
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Fue entonces cuando el entonces príncipe Carlos, hoy rey Carlos III, no perdió la oportunidad de bromear: “¿Qué has hecho? ¿Qué color elegiste, ‘Oompa Loompa’?” preguntó entre risas, aludiendo a los personajes de la clásica película.
William, sumándose a la diversión, preguntó si el tono se extendía por todo el cuerpo. Harrold decidió revelar sus dedos anaranjados ante todos, lo que desencadenó nuevas carcajadas y consolidó el ambiente de confianza y distensión en la familia.
Charlas nocturnas en la cocina y herencia distinta

Más allá de los chistes, la obra destaca el clima de calidez y agradecimiento que reinaba en los espacios privados del palacio. Harrold recuerda, por ejemplo, cómo Harry, William y Kate Middleton solían sentarse en las mesadas de la cocina para mantener largas conversaciones nocturnas, una costumbre que, según él, heredaron de Diana de Gales.
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Este sencillo ritual dejó huella: en un entorno donde la distancia y el protocolo pueden imponerse, los hijos del actual rey Carlos III y sus parejas preferían repartirse entre charlas, risas y gestos de familiaridad.
Asimismo, Harrold subrayó la costumbre de la familia de expresar gratitud a su personal. Tanto el rey Carlos III como sus hijos y la princesa de Gales destacaban por agradecer de forma personal el trabajo de quienes los rodeaban, mostrando una actitud de reconocimiento genuino y alejándose del trato frío que suele atribuírsele a la monarquía.
Una mirada inédita a la intimidad de la familia real

A través de sus relatos, recogidos por Vanity Fair, Grant Harrold ofrece una postal alejada de la solemnidad que identifica tradicionalmente a la familia real británica. Historias de bromas, títulos insólitos y charlas informales revelan un núcleo familiar que privilegia la cercanía, la gratitud y la risa compartida.
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En las páginas de El mayordomo real, la formalidad cede espacio a la espontaneidad y la complicidad, mostrando que incluso tras los muros centenarios del palacio, la familia más emblemática del Reino Unido también disfruta de momentos de auténtica humanidad.
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