Según un estudio, el gato expresa cariño y confianza a través del parpadeo lento

Una investigación de científicos alemanes sugiere mirar al gato a los ojos de un modo tranquilo y relajado para luego parpadear, cerrando y abriendo lentamente los ojos

Una mirada de mutuo afecto: hay que mirar al gato a los ojos de un modo tranquilo y relajado. Luego se puede parpadear, cerrando y abriendo lentamente los ojos. Con suerte, el gato responde del mismo modo (Foto: Silvia Marks/dpa)
Una mirada de mutuo afecto: hay que mirar al gato a los ojos de un modo tranquilo y relajado. Luego se puede parpadear, cerrando y abriendo lentamente los ojos. Con suerte, el gato responde del mismo modo (Foto: Silvia Marks/dpa)

Los gatos nunca entrecerrarían los ojos ante alguien que pudiera ser peligroso para ellos. Incluso los grandes felinos parpadean entre sí en señal de relajación y confianza.

Para los gatos, parpadear lentamente es una verdadera señal de confianza y cariño. Por eso, la página web de la revista alemana especializada en animales domésticos "herz-fuer-tiere.de" anima también a los dueños a dar una prueba de amor a su mascota mediante el parpadeo lento.

En señal de confianza, los expertos sugieren que primero se mire al gato a los ojos de un modo tranquilo y relajado. Luego se puede parpadear, cerrando y abriendo lentamente los ojos.

Según los especialistas, el gato entenderá esta señal de amor y, con suerte, también reaccionará entrecerrando suavemente los ojos.

La revista germana describe además otra señal en el lenguaje felino que indica un gesto amistoso. Cuando un gato se frota contra un congénere o un humano está liberando feromonas y, de acuerdo con los especialistas, es una manera de marcar territorio y señalizar que aceptan al otro como parte de su familia.

Se trata de una verdadera prueba de amor y, para sentir una correspondencia, el gato también buscará la caricia de su dueño.

Si el gato es mimoso uno también puede apoyar ligeramente la propia cabeza contra la del animal mientras éste se frota. Los expertos sostienen que puede resultar un contacto corporal especialmente agradable para la mascota.

Según los especialistas, el gato entenderá esta señal de amor y, con suerte, también reaccionará entrecerrando suavemente los ojos
Según los especialistas, el gato entenderá esta señal de amor y, con suerte, también reaccionará entrecerrando suavemente los ojos

Las feromonas: el perfume de la comunicación

Los felinos obtienen mucha información de sus congéneres a través del olor. Estos mensajes son muy completos y eficaces. Muchas veces, caminando por la calle, nos ha atrapado tanto la colonia de alguien que pasaba y quedamos prendados de ese olor. Oras veces, hemos realizado juicios a priori cuando una persona huele muy bien o al revés.

Pensamientos del estilo: “Qué limpia es esta chica”, “qué hermoso aroma, debe ser de tal o cual” son equivalentes a lo que un gato puede percibir a través de su “mundo de olores”.

A través de los olores y de unas sustancias que se llaman feromonas, los felinos logran comunicarse entre ellos y pretenden hacerlo con nosotros. Las feromonas son unas sustancias que esparcen los gatos para “hablar” entre ellos.

Las feromonas son capaces de modificar algunos aspectos fisiológicos y conductuales del felino que las recibe y, además, pueden servir para determinar el territorio de un gato y actúan sobre su comportamiento sexual y social. A través de las feromonas se puede aceptar o rechazar a un individuo o a una situación.

El término feromonas fue creado por el bioquímico Peter Karlson y el entomólogo Martin Lüscher en 1959, a través de dos palabras griegas: “pherein”, que significa “transportar”; y “horman”, que significa “excitación”. Las sustancias que más feromonas tienen son la orina, las heces, el flujo vaginal y la secreción de las glándulas de la cara.

Los gatos no perciben las feromonas por el canal olfativo regular, sino que lo hacen a través del órgano vomeronasal, altamente desarrollado en ellos y muy atrofiado en los humanos.

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