
La rentabilidad promedio anualizada del fondo 1 (menor riesgo) del sistema privado de pensiones en el Perú, ha logrado un magro rendimiento negativo en el período abril 2022 / abril 2021.
Esta es una nueva expresión de la inestabilidad económica generada por el gobierno del señor Pedro Castillo, que ha cumplido 10 meses en los que ha destruido sistemáticamente la economía del Perú, al haber creado y sostenido un clima extremo de inestabilidad política y económica.
Para que los procesos políticos “revolucionarios” y de “cambio” profundo de estructuras tengan éxito, requieren de respaldo popular y bienestar de la población, además de transparencia y eficiencia en la gestión gubernamental. Pero el actual gobierno cada día pierde más popularidad y los peruanos pierden empleo, capacidad adquisitiva y bienestar.
Hay quienes creen que hacer inversiones es cosa de ricos y poderosos. Pero nada más alejado de la realidad.
La gran mayoría de los 8 432 531 peruanos afiliados a las AFP, son hombres y mujeres de pequeños ingresos, que se han convertido en inversionistas a través de las administradoras de fondos de pensiones, que invierten el dinero de los aportantes en acciones de la Bolsa de Valores de Lima, bonos de distinto tipo, depósitos de renta fija y variable, y otros instrumentos financieros que les permiten capitalizarse año a año.
Y así era hasta que el gobierno de Pedro Castillo inició la inestabilidad política y económica. La rentabilidad anualizada ha sido favorable para los cuatro periodos anteriores al presente, entre 3.03% y 5.43%, pero el período abril 2022 / abril 2021 muestra un rendimiento negativo de -4.60 en el fondo 1.

Si un trabajador aportó a una AFP durante muchos años y hoy tiene un fondo de S/. 200,000 y eligió de manera conservadora y segura el fondo 1, en el último año habrá perdido S/. 9,200.00. y esto podría ser solo el inicio de un proceso en el que se licúen sus ahorros previsionales, si continúa la política del actual gobierno.
El tema de las AFP es complejo. También se cuestiona que el sistema sea demasiado favorable a las empresas previsionales, y que no haya un equilibrio en compartir el riesgo financiero con el aportante, quien carga con el mayor peso.
También se cuestiona que las estimaciones actuariales de las AFP estén hechas sobre supuestos irreales de expectativa de vida de los peruanos.
En resumen, el aportante está entre dos fuegos: el gobierno y la AFP. ¿Quién defiende al aportante? INDECOPI es un organismo burocrático ausente, los más grandes abusos contra el consumidor se dan en el Perú a vista y paciencia de este ente. La Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso ha dado muchas pruebas de estar del lado de quienes abusan del consumidor, de manera que no defiende a nadie.
Creo que la Defensoría del Pueblo debe asumir un fuerte protagonismo en la defensa del consumidor, en general, y en el tema de las AFP, en particular, pues el aportante requiere ser defendido del gobierno, del congreso y de la empresa financiera.

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