Evo Morales le habla al candidato presidencial por el Movimiento Al Socialismo (MAS), Luis Arce Catacora, durante un encuentro partidario en Buenos Aires (Reuters)
Evo Morales le habla al candidato presidencial por el Movimiento Al Socialismo (MAS), Luis Arce Catacora, durante un encuentro partidario en Buenos Aires (Reuters)

La resistencia civil del pueblo boliviano llevó a la renuncia del dictador Evo Morales, inició la transición a la democracia que se ha convertido en un accidentado proceso que presenta a la dictadura como ganadora de las elecciones del próximo 3 de mayo. Casi 14 años de dictadura castrochavista con intervención directa de Cuba y Venezuela en el establecimiento de Bolivia como narcoestado, hicieron crisis con fraude electoral y delitos in fraganti de Evo Morales y su régimen en las elecciones del 20 de octubre de 2019 y produjeron su renuncia el 10 de noviembre. Solo 4 meses después la dictadura está ganando las elecciones y si lo logra el efecto será devastador para Bolivia y las Américas.

La caída del dictador Evo Morales y el establecimiento de un gobierno interino para iniciar la transición a la democracia sorprendió a todo el mundo porque fue el resultado de un proceso auténticamente popular de resistencia civil que fue desnudando a Morales hasta dejarlo sin gobierno. Desesperado y asustado Evo Morales renunció sin atender las presiones de su manejador que operaba como Embajador de Cuba en La Paz. Salió a México desde donde instruyó personalmente los actos de terrorismo que produjeron las masacres de Senkata y Sacaba, repitiendo las masacres que el mismo hizo en Senkata el año 2003 y en Sacaba el año 2001. Ahora radica en Argentina desde donde conspira y obedece la estrategia castrochavista para Bolivia.

La sucesión constitucional dio a la senadora Jeanine Añez la función de Presidenta Interina para la realización de elecciones libres, justas, limpias y para el inicio de un proceso de transición de la dictadura a la democracia. Las elecciones pudieron haberse convocado por decreto del Poder Ejecutivo para un plazo corto como enero o febrero de 2020 (como lo hizo el presidente Rodríguez el año 2005) pero optaron por la vía de la Asamblea bajo control de dos tercios de votos de la dictadura. Fue la señal -luego ampliamente ratificada- de que en Bolivia cayó el dictador pero no la dictadura. El sistema montado en casi 14 años en el modelo de Cuba y Venezuela se mantiene intacto.

Con actos terroristas instruidos por Evo Morales desde México y con la fuerza de movilización criminal de sus cocaleros del Chapare, de sus movimientos sociales (colectivos) y la intervención de grupos armados, de las FARC y otros, la dictadura abrió negociaciones con el gobierno interino. El resultado fue una bien simulada división del Movimiento al Socialismo (MAS) el instrumento político de Evo Morales y del narco en Bolivia, que llegó a parecer el sostén del gobierno interino desde la Asamblea Nacional.

La estrategia que la dictadura aplica es : 1).- denunciar la renuncia de Morales y el inicio del retorno a la democracia en Bolivia como un “golpe de estado” movilizando todo el aparato internacional de castrochavismo en el mundo; 2).- mantener su dictadura, reteniendo el poder en el sistema judicial, tribunal constitucional, tribunal supremo de justicia, tribunales electorales, fiscales, económico y administración; 3).- garantizar impunidad para Evo Morales y los miembros de su régimen, entregando algún acusado para simular y reclamar persecución política; 4).- mantener legalizado el MAS y habilitar como candidatos a todos los miembros de la dictadura posibles; 5).- dividir el gobierno interino, multiplicar candidatos para fraccionar las candidaturas, de manera que la dictadura pueda ganar las elecciones y/o controlar la mayoría en la Asamblea; 6).- mantener en eficiencia la amenaza de sus fuerzas de agresión como cocaleros y movimientos para sostener la “zona libre de la cocaína en el Chapare”; 7).- obtener salvoconductos para sus miembros, demorar investigaciones, sostener el libre manejo de sus dineros y recursos.

La estrategia dictatorial funciona. A 8 semanas de las elecciones el candidato del MAS, un ex ministro de Evo Morales que debería estar procesado e inhabilitado por cerca de 14 años de corrupción va ganando las elecciones con cerca del 34% de votos. La próxima maniobra dictatorial consiste en inhabilitar al candidato Chi Hyun Chung y con ese agregado de votos superar el 40% con ventaja del 10% sobre el segundo. Los candidatos Carlos Mesa, Jeanine Añez y Luis Fernando Camacho se disputan el 50% de votos nacionales que han dividido en porcentajes del 17 al 14% y la campaña electoral es entre ellos por el segundo y no contra la dictadura ni para ganara la elección en primera vuelta.

Así las cosas, si los candidatos Añez, Camacho y Mesa no se unen, cosa que parece poco probable, la dictadura de Evo Morales que nunca ha dejado el poder, retomará el gobierno en Bolivia con efectos devastadores que garantizan la continuidad del narcoestado. Bolivia retornará al castrochavismo bajo jefatura de Cuba, con Venezuela y Nicaragua y respaldado por Argentina, México y España. Con Bolivia reintegrada al castrochavismo con un triunfo electoral, la impunidad, el narcotráfico y la persecución política estarán garantizadas y las Américas mucho mas amenazadas en el ataque a Colombia, Chile, Brasil, Uruguay, Ecuador.

*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institue for Democracy

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