El portaaviones chino Fujian atraviesa el estrecho de Taiwán mientras la isla realiza maniobras de defensa

El paso del buque más avanzado de la marina china por la vía marítima se produce un día después de que Taipéi iniciara sus ejercicios militares de cinco días para simular una respuesta a una invasión del continente

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Ceremonia de puesta en servicio y entrega de bandera para el Fujian, en la provincia de Hainan, al sur de China, el miércoles 5 de noviembre de 2025
(Li Gang/Xinhua vía AP)
Ceremonia de puesta en servicio y entrega de bandera para el Fujian, en la provincia de Hainan, al sur de China, el miércoles 5 de noviembre de 2025 (Li Gang/Xinhua vía AP)

El portaaviones Fujian, el más moderno y potente de los tres que opera la marina china, atravesó el martes el estrecho de Taiwán, según informó el Ministerio de Defensa de la isla. El tránsito se produjo un día después de que Taipéi iniciara sus propios ejercicios militares de cinco días, diseñados para ensayar la respuesta de sus fuerzas armadas ante una posible invasión china. La coincidencia de ambos movimientos subrayó la tensión creciente que atraviesa uno de los puntos de mayor carga geopolítica del Indo-Pacífico.

El Fujian es el primer portaaviones chino equipado con catapultas electromagnéticas, un sistema que permite lanzar aeronaves más pesadas y en mayor número que los modelos anteriores —el Liaoning y el Shandong—, los cuales dependen de rampas de despegue. Según el Instituto Naval de Estados Unidos, es el mayor buque de guerra de propulsión convencional del mundo. Fue comisionado en noviembre de 2025 y realizó su primer tránsito por el estrecho en fase de pruebas en septiembre de ese año; el segundo ocurrió en diciembre, ya como buque en servicio activo. El paso del martes es el primero desde abril de 2026, cuando fue el Liaoning el que cruzó la misma ruta.

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El Ministerio de Defensa de Taiwán confirmó el tránsito en un comunicado breve e informó que sus fuerzas emplearon métodos conjuntos de vigilancia y reconocimiento para seguir los movimientos del portaaviones. El ministerio difundió además una fotografía aérea en blanco y negro del buque, con la cubierta de vuelo vacía y sin aeronaves visibles. El Ministerio de Defensa chino no respondió de inmediato a las consultas periodísticas.

Imagen de archivo de un ejercicio militar con el sistema de cohetes de artillería de alta movilidad (HIMARS) en Taichung, Taiwán. 10 junio 2026
REUTERS/Angie Teo
Imagen de archivo de un ejercicio militar con el sistema de cohetes de artillería de alta movilidad (HIMARS) en Taichung, Taiwán. 10 junio 2026 REUTERS/Angie Teo

El estrecho separa la isla autónoma del continente en su punto más angosto por unos 130 kilómetros y es el epicentro de una disputa territorial sin resolver. Beijing considera a Taiwán parte de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para lograr la reunificación. China sostiene que tiene soberanía exclusiva sobre la vía marítima, mientras que Taiwán y Estados Unidos la consideran una ruta de navegación internacional abierta. La Marina estadounidense envía buques de guerra por el estrecho de forma periódica, práctica a la que se suman ocasionalmente aliados de Washington para reafirmar ese principio.

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Los ejercicios militares chinos en torno a Taiwán han alcanzado una frecuencia casi diaria en los últimos años. Frente a esa presión constante, Taipéi ha acelerado su modernización con un enfoque asimétrico, apostando por sistemas móviles y de precisión en lugar de intentar equiparar en volumen las fuerzas del Ejército Popular de Liberación. Las maniobras iniciadas el lunes 22 de junio, con vigencia hasta el viernes 26, incluyen despliegue de vehículos blindados, unidades de infantería y ejercicios de respuesta rápida en distintos puntos del territorio, con el objetivo declarado de entrenar la transición del estado de paz al de guerra.

A principios de junio, Taiwán había disparado por primera vez cohetes desde sistemas HIMARS estadounidenses hacia las aguas del estrecho, desde la costa occidental de la isla, la zona considerada más expuesta a un eventual desembarco anfibio chino. El tránsito del Fujian no altera por sí solo el equilibrio de fuerzas en el estrecho, pero su cronología no es inocua: que el portaaviones más avanzado de China navegue por esas aguas el mismo día en que Taipéi entrena cómo repeler una invasión ilustra con exactitud la dinámica que define hoy el conflicto, una carrera de señales y disuasión en la que cada movimiento es también un mensaje.

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