El papa León XIV ratificó su rechazo a las guerras y pidió la protección de los civiles

La máxima autoridad católica subrayó la importancia de priorizar la salvaguarda de menores y afectados durante crisis en Medio Oriente, al concluir su visita por el continente africano y dialogar con periodistas sobre temas internacionales

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León XIV advierte que los ataques recientes en Irán, Estados Unidos e Israel agravan la crisis económica y civil en la región. (REUTERS)
León XIV advierte que los ataques recientes en Irán, Estados Unidos e Israel agravan la crisis económica y civil en la región. (REUTERS)

León XIV reafirmó su rechazo a la guerra en el cierre de su viaje apostólico por África, al declarar: “Como Iglesia y como pastor, no puedo estar a favor de la guerra”. Desde el avión hacia Roma, pidió proteger especialmente a los niños y a quienes más sufren las consecuencias de los conflictos en Oriente Medio.

En diálogo con corresponsales internacionales acreditados en la Santa Sede, León XIV advirtió que los ataques recientes en Irán y la intervención de Estados Unidos e Israel han provocado efectos sobre la economía mundial y la población civil. Definió la situación en Irán como “muy compleja” y mantuvo que la prioridad debe ser evitar nuevas víctimas. Evocó el caso de un niño musulmán fallecido en el Líbano durante los combates, y recordó que la misión principal de la Iglesia es anunciar el Evangelio y acompañar a los pueblos.

Destacó que la Iglesia debe dedicar “todos los esfuerzos” a la búsqueda de soluciones que alejen la amenaza de nuevos enfrentamientos. Subrayó la necesidad de impulsar iniciativas para el cese de la violencia y situar como prioridad a quienes requieren mayor protección, sin distinción de origen o creencia.

El papa en África, donde pidió priorizar la protección de los más afectados por los conflictos. (REUTERS)
El papa en África, donde pidió priorizar la protección de los más afectados por los conflictos. (REUTERS)

Consultado por la represión en Irán, el Papa condenó toda acción violenta, incluyendo la pena de muerte. “La vida humana debe ser respetada y protegida desde la concepción hasta la muerte natural”, sostuvo. Colocó la justicia y la dignidad por encima de cualquier cálculo político o represalia estatal. No se refirió a cambios de régimen y subrayó la urgencia de promover una cultura de paz para aliviar el sufrimiento de la población.

Además, instó a respetar el derecho internacional y advirtió que, ante la incertidumbre política, lo único claro es el impacto sobre la sociedad civil.

En relación a la migración, el Papa planteó directamente: “¿Qué hace el Norte por el Sur del mundo?”. Avaló el derecho de los Estados a regular sus fronteras, pero advirtió que los migrantes deben ser tratados “de forma humana, no peor que a los animales”. Atribuyó el fenómeno migratorio a la desigualdad y la falta de oportunidades, e instó a promover el desarrollo y la justicia en los países de origen para evitar la migración forzada.

El papa visita una prisión en Guinea Ecuatorial tras deportaciones de migrantes en EEUU
En Guinea Ecuatorial, llamado a tratar a los migrantes con dignidad y a buscar soluciones justas frente a la desigualdad. (AP) Photo/Misper Apawu)

Señaló que, aunque un país considere que no puede recibir a más personas, quienes llegan deben ser respetados en su dignidad. Llamó a las autoridades nacionales a buscar soluciones sin repetir injusticias históricas, y a invertir desde el ámbito estatal y empresarial en el bienestar de los países más pobres.

Respecto a la consulta sobre parejas del mismo sexo, León XIV afirmó que el Vaticano no aprueba su bendición oficial, como ocurrió en algunas diócesis de Alemania. Explicó que todas las personas pueden recibir la bendición al final de una misa, pero advirtió que oficializar la bendición a parejas homosexuales puede generar “más desunión que unidad” dentro de la Iglesia. Llamó a centrar la unidad eclesial en Jesucristo, la justicia, la igualdad y la libertad, sin limitar el mensaje cristiano a consideraciones sobre la moral sexual.

El Papa defendió la diplomacia vaticana y el mantenimiento de relaciones formales con mandatarios, incluso de regímenes autoritarios, como forma de abrir caminos hacia la justicia y la mejora de las condiciones de las personas. Especificó que sus visitas no constituyen un apoyo a políticas cuestionadas, sino que representan una oportunidad para el diálogo y el acompañamiento pastoral.

León XIV finalizó reiterando que la responsabilidad de la Iglesia es permanecer cercana a las realidades de los pueblos y denunciar las injusticias, promoviendo la dignidad humana y el respeto en cualquier región afectada por la violencia.

(Con información de EP y Vatican News)