Emmanuel Macron anunciará la nueva estrategia nuclear francesa en una base militar submarina ante la mirada de Europa

La actualización prevista por el mandatario galo busca adaptar la doctrina de seguridad nacional a un contexto internacional marcado por la tensión con Rusia y la incertidumbre sobre la defensa colectiva de la Unión Europea

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Oficiales de la Marina francesa
Oficiales de la Marina francesa esperan a bordo del submarino nuclear "Le Vigilant" en la base militar de L'Ile Longue, cerca de Brest, Bretaña, el 13 de julio de 2007 (AP/Francois Mori/Archivo)

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien tiene la autoridad exclusiva para ordenar el uso del arsenal nuclear galo, actualizará el lunes la postura estratégica del país sobre el posible empleo de ojivas transportadas tanto en submarinos como en aviones militares.

El discurso que el mandatario pronunciará el lunes tendrá como escenario la base de Île Longue, donde descansan los cuatro submarinos nucleares franceses. Cada uno de estos sumergibles puede portar 16 misiles balísticos intercontinentales M51 con varias ojivas.

“Hay grandes expectativas por parte de los aliados y socios, y quizás también de los adversarios, sobre cómo podría evolucionar la doctrina nuclear francesa”, señaló Héloïse Fayet, especialista en disuasión nuclear del Instituto Francés de Relaciones Internacionales.

En una entrevista con Associated Press, Fayet anticipó la posibilidad de “cambios reales” en la postura francesa. “Tal vez algo sobre un mayor y más claro compromiso francés con la protección de los aliados, gracias a las armas nucleares francesas”, consideró la experta.

Este anuncio llega en un contexto de creciente inquietud en Europa por una posible expansión de las operaciones militares de las tropas rusas, comandadas por el presidente ruso Vladimir Putin, más allá de Ucrania y ante la incertidumbre sobre el compromiso del presidente estadounidense, Donald Trump, como aliado.

La Unión Europea (UE) vivió durante varios años de la protección nuclear estadounidense, con armas estacionadas en el continente desde los años 50 para disuadir a la Unión Soviética primero y ahora a Rusia. Sin embargo, recientemente, políticos y analistas defensivos europeos comenzaron a cuestionar si Washington realmente estaría dispuesto a emplear su arsenal en defensa de los países del viejo continente.

Francia, como único miembro de la UE con armas nucleares, enfrenta preguntas especialmente relevantes. Las posibles revisiones en la política de disuasión nuclear francesa, que serán examinadas con atención por aliados y potenciales adversarios, podrían convertirse en una de las decisiones más trascendentales del mandato de Macron, el cual concluye en 2027.

El hecho de que Macron se disponga a pronunciar un discurso sobre la doctrina nuclear francesa, el segundo desde su llegada a la presidencia en 2017, refleja su preocupación por los cambios geopolíticos y en la tecnología militar que afectan la seguridad de su país.

El caza multifunción biplaza Rafale
El caza multifunción biplaza Rafale B de Francia durante la misión Pegase 2024 en el aeropuerto Halim Perdanakusuma de Yakarta, Indonesia, el miércoles 24 de julio de 2024 (AP/Tatan Syuflana/Archivo)

Líderes europeos observan a Francia en busca de señales claras de garantía. A largo plazo, sostiene que otros países europeos también deberían considerar el desarrollo de armamento nuclear, una idea que resultaba impensable cuando la protección estadounidense parecía inquebrantable.

“Los países nórdicos tienen la capacidad. Tenemos uranio y científicos nucleares. Podemos desarrollar armas nucleares. Siendo realistas, llevará mucho tiempo. Así que, a corto plazo, miramos a Francia”, sostuvo Rasmus Jarlov, presidente del Comité de Defensa del Parlamento danés.

El escenario global cambió de forma radical desde que Macron pronunció su primer discurso sobre políticas nucleares en 2020. Nuevas incertidumbres desplazaron a las certezas que parecían inamovibles. La invasión rusa a gran escala de Ucrania, que ya entrada en su quinto año, llevó la guerra hasta las fronteras de la Unión Europea y vino acompañada de reiteradas amenazas de posible uso nuclear por parte del mandatario ruso.

Un avión de combate monoplaza
Un avión de combate monoplaza Rafale M es catapultado desde el portaaviones insignia de Francia, el Charles de Gaulle, en el Golfo Pérsico, el 12 de enero de 2016 (AP/Christophe Ena, Archivo)

El panorama nuclear internacional también registra movimientos en otras potencias. China sigue expandiendo su arsenal nuclear, mientras que Corea del Norte continúa desarrollando sus capacidades atómicas. En octubre, Donald Trump habló sobre la intención de Estados Unidos de reanudar pruebas nucleares —las primeras desde 1992—, aunque el secretario de Energía, Chris Wright, aclaró luego que estas pruebas no incluirían explosiones reales.

Rusia actualizó su doctrina de disuasión en 2024, restringiendo el margen para posibles represalias nucleares. Por su parte, el Reino Unido anunció la compra de aviones de combate F-35A con capacidad nuclear, fabricados en Estados Unidos, recuperando así la posibilidad de ataques aéreos nucleares eliminada en los años noventa, cuando había dejado como única opción sus misiles nucleares lanzados desde submarinos.