Rusia aprovecha el invierno para debilitar la infraestructura energética de Ucrania: lanzó un nuevo ataque con un misil y 121 drones en Odessa

Los cortes de energía y las evacuaciones agravan el temor entre los residentes

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Un edificio de apartamentos alcanzado
Un edificio de apartamentos alcanzado por un ataque con drones ruso en Odessa, Ucrania ( REUTERS/Iryna Nazarchuk/Archivo)

Rusia lanzó un nuevo ataque aéreo este sábado utilizando un misil Iskander y 121 drones contra territorio ucraniano, según la Fuerza Aérea de Ucrania y el jefe de la Administración Militar regional, Oleg Kíper.

El objetivo principal fue una infraestructura industrial portuaria en Odessa, donde un depósito vacío resultó dañado y se produjo un incendio de material aislante.

Hasta el momento, las autoridades no han informado de muertos ni heridos en Odessa, pero el ataque contribuyó a la escalada de tensiones en territorio ucraniano.

La defensa antiaérea ucraniana interceptó 94 drones, principalmente modelos Shahed y Gerbera, en distintas regiones del país. Sin embargo, el misil Iskander-M logró alcanzar su objetivo, y 27 drones suicidas impactaron en 15 lugares. Restos de aparatos abatidos también cayeron en al menos una ubicación adicional.

El humo se eleva en
El humo se eleva en la ciudad después de los ataques con drones y misiles rusos, en Kiev, Ucrania (REUTERS/Stringer)

En Kiev y Leópolis, los ataques rusos del viernes tuvieron consecuencias graves para la población civil. Al menos cuatro personas murieron, entre ellas un miembro de los servicios de emergencia, y más de veinte resultaron heridas.

Los bombardeos dañaron infraestructuras críticas, entre ellas edificios residenciales y una embajada extranjera. Unas 6.000 viviendas en la capital quedaron sin calefacción, mientras la temperatura descendía a -8 ℃ (17,6 ℉).

El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, sugirió a quienes tuvieran acceso a fuentes alternativas de energía que abandonaran temporalmente la ciudad por los cortes masivos de calefacción, que afectaron a la mitad de los apartamentos de la capital.

Entre los inmuebles afectados en Kiev está la embajada de Qatar, hecho que ha elevado la preocupación sobre la seguridad de los diplomáticos. El daño a legaciones extranjeras reactivó los temores tras los antecedentes de diciembre de 2024, cuando misiles alcanzaron sedes de Portugal, Argentina, Albania, Macedonia del Norte, Montenegro y Palestina en la capital ucraniana.

Un edificio residencial arde tras
Un edificio residencial arde tras un ataque ruso en Kiev, Ucrania, el 9 de enero de 2026 (AP Foto/Efrem Lukatsky)

Por su parte, el presidente Volodimir Zelensky hizo un llamado a reforzar la defensa aérea nacional y pidió una “condena internacional” junto a acciones firmes para respaldar la capacidad defensiva de Ucrania.

Según el mandatario, Rusia dirigió sus ataques a infraestructuras energéticas y viviendas civiles; además, un segundo bombardeo alcanzó un edificio residencial mientras los equipos de emergencia trabajaban en la zona, exponiendo a socorristas y residentes a nuevos riesgos.

En el contexto de este escenario, las hostilidades entre ambos países continuaron en las últimas horas. Ucrania atacó con casi 60 drones una refinería en la región rusa de Volgogrado, lo que provocó un incendio en la planta, informó el gobernador Andréi Bocharov a través de Telegram. No se reportaron víctimas, aunque se implementaron evacuaciones en las áreas circundantes como precaución.

El ambiente de inseguridad persiste tanto para la población civil como para el personal diplomático en Ucrania, en medio de repetidos ataques a infraestructuras clave y sedes diplomáticas en los meses recientes, dejando a miles de habitantes expuestos a nuevos riesgos durante el invierno.