
La casa de moda italiana Prada anunció este jueves la adquisición del 100% de Versace por 1.250 millones de euros (1.375 millones de dólares), informó la marca italiana.
La adquisición creará un grupo de lujo con unos ingresos de más de 6.000 millones de euros (más de 6.600 millones de dólares) que podrá competir mejor con gigantes de la industria como los conglomerados franceses LVMH y Kering, propietario de Gucci, en medio de una desaceleración del sector a nivel mundial.
“Nos complace dar la bienvenida a Versace al Grupo Prada y abrir un nuevo capítulo para una marca con la que compartimos un compromiso inquebrantable con la creatividad, el cuidado del producto y una sólida herencia cultural”, explicó el presidente y director ejecutivo del Grupo Prada , Patrizio Bertelli.
Bertelli destacó que Prada “está preparada y bien posicionada para escribir una nueva página en la historia de Versace, aprovechando los valores del grupo y continuando con confianza y rigurosa determinación”.
“Dentro del grupo Prada, Versace mantendrá su ADN creativo y su autenticidad cultural, beneficiándose al mismo tiempo de la fortaleza de la plataforma del grupo, incluidos los conocimientos industriales y la experiencia desarrollada en procesos minoristas y operativos”, resalta la marca en la nota.

El interés de Prada en adquirir Versace llevó el pasado febrero a la marca a evaluar el estado de sus cuentas para valorar una compra finalmente anunciada hoy.
Sobre el acuerdo de compra, Prada especificó que la adquisición por valor de 1.250 millones de euros (unos 1.375 millones de dólares) se prevé “sobre una base libre de efectivo y deudas”.
A su vez, “la contraprestación final en efectivo se determinará al cierre de la operación, teniendo en cuenta los ajustes basados en el capital de trabajo y la posición financiera neta”.
Asimismo, “el valor indicado incluye un valor significativo de pérdidas fiscales que pueden trasladarse al ejercicio siguiente”, y “Capri Holdings financiará ciertos costos relacionados con la transacción”.
En 2018, Capri pagó 1.830 millones de euros (entonces 2.100 millones de dólares) para adquirir Versace, que anteriormente era propiedad en un 80 por ciento de la familia Versace y en un 20 por ciento del fondo de inversión estadounidense BlackRock.

En medio de la caída de las ventas de la marca milanesa, la empresa puso a la venta Versace y a finales de febrero inició negociaciones exclusivas con Prada.
Capri, que también es propietaria de Jimmy Choo y Michael Kors, tuvo que aceptar un precio reducido de Prada en medio de la agitación del mercado causada por los aranceles del presidente estadounidense Donald Trump.
Versace registró pérdidas económicas en los últimos tiempos, en medio de una crisis de la moda de lujo que Padra ha logrado ir capeando.
La transacción fue aprobada tanto por los consejos de Administración de Prada SpA como Capri Holdings, y se espera que el cierre de todo el proceso sea en la segunda mitad de 2025. Está sujeta “a las condiciones de cierre habituales, incluida la recepción de las aprobaciones regulatorias requeridas”, concluye Prada.
(con información de EFE y AFP)
Últimas Noticias
El régimen de Irán lanzó un ataque con misiles de racimo contra Cisjordania que dejó al menos tres muertos
Durante la noche del miércoles, un bombardeo impactó en un salón de belleza, dejó además trece personas heridas, según fuentes sanitarias
Trump suspendió una la ley de 100 años para abaratar el petróleo en medio de la guerra con Irán
El presidente eximió durante 60 días la norma centenaria que obliga a usar barcos estadounidenses en el comercio costero; expertos advierten que el impacto en los precios de la gasolina será mínimo
La guerra paraliza el Gran Bazar de Teherán en vísperas del Año Nuevo persa
El conflicto iniciado el 28 de febrero ha sumado una nueva capa de devastación económica a una población que ya sufría una inflación del 36% anual. Comerciantes y compradores describen caídas del negocio y alzas de precios que superan incluso esa cifra
Ante la escasez por “turismo de combustible”, un país estudia limitar la venta y subir el precio a extranjeros
Las estaciones de servicio enfrentan dificultades para mantener las reservas debido al aumento de compradores foráneos, mientras el gobierno evalúa imponer restricciones y recargos con el fin de garantizar el acceso para los residentes


