
Las autoridades rusas ordenaron este martes a un diplomático británico que abandonara el país por acusaciones de espionaje, mientras aumentan las tensiones por el conflicto en Ucrania.
El Servicio Federal de Seguridad de Rusia, la principal agencia de seguridad interna y contrainteligencia, dijo en un comunicado difundido por agencias de noticias rusas que el diplomático, identificado como Edward Pryor Wilkes, había proporcionado datos personales falsos al solicitar permiso para entrar en el país.
La agencia, conocida por su acrónimo ruso FSB, afirmó que había trabajado para la inteligencia británica bajo cobertura diplomática, reemplazando a uno de los seis diplomáticos británicos que fueron expulsados de Rusia en agosto. El FSB afirmó que Wilkes estaba involucrado en “actividades de inteligencia y subversivas que amenazaban la seguridad de la Federación Rusa”.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, dijo que se ha tomado la decisión de revocar la acreditación de Wilkes y se le ha ordenado que abandone el país en dos semanas. Dijo que el ministerio ha convocado al embajador británico para entregarle la notificación.
El Ministerio de Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo del Reino Unido no hizo comentarios de inmediato.

Rusia anunció la expulsión de seis diplomáticos británicos en septiembre, semanas después de que ocurriera. Moscú los acusó de espionaje, cargos que el Reino Unido rechazó por considerarlas “completamente infundadas”.
Rusia y la OTAN han llevado a cabo múltiples rondas de expulsiones mutuas de diplomáticos, ya que las relaciones se han hundido a los niveles más bajos desde la Guerra Fría después de que el Kremlin enviara tropas a Ucrania en febrero de 2022.
“El FSB, en una operación de contrainteligencia, detectó labores de Inteligencia de Reino Unido bajo la cobertura de su Embajada en Moscú y “por este motivo se decidió retirar la acreditación a Wilkes Edward Pryor”, señala la nota.
Pryor, que había remplazado a uno de los seis funcionarios británicos expulsados de Rusia en agosto por hechos similares, cuenta ahora con un plazo de dos semanas para abandonar territorio ruso.
En paralelo, el embajador británico en Moscú, Nigel Casey, ha sido convocado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, según ha comunicado la portavoz de la cartera, Maria Zajarova.
Todo esto tiene lugar el mismo día en el que las autoridades rusas han informado de la detención de un ciudadano de Reino Unido combatiendo con las tropas ucranianas en Kursk. Se trata de un joven de 22 años que responde al nombre de James Scott Rhys Anderson, y que ya había servido en el Ejército británico.
(Con información de AP y Europa Press)
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