
El régimen de Irán liberó este martes a la estudiante que había arrestado el pasado 2 de noviembre, luego de que se quitara la ropa en la Universidad Azad de Ciencia e Investigación de Teherán, tras ser agredida por no llevar el velo.
El portavoz del Poder Judicial, Asghar Jahangir, dijo que “teniendo en cuenta que (la joven) fue enviada a un hospital y se ha considerado que está enferma, fue entregada a su familia y no se ha presentado ningún caso judicial contra ella”.
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Ahoo Daryaei, como fue identificada la alumna, se paseó a principios de noviembre por el frente de la institución educativa en ropa interior, en señal de protesta por la agresión que había sufrido poco antes por parte de miembros de la milicia Basij, por no cumplir con el código de vestimenta.
Su acto, sin embargo, se vio interrumpido por la intervención de hombres vestidos de civil, que se presentaron en el lugar y la subieron por la fuerza a un vehículo. Entonces, grupos estudiantiles y de Derechos Humanos denunciaron que sufrió torturas.
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Sin embargo, las autoridades educativas desmintieron esta versión y aseguraron que la joven sufre de un “trastorno mental, debido al cual comenzó a filmar a sus compañeros y a su profesor, quienes se opusieron”. “Contrariamente a los rumores y fantasías virtuales, no hubo ningún enfrentamiento entre la seguridad y esta estudiante (...) Después del acto indecente, la seguridad de la universidad intervino y la entregó a la comisaría” y, luego, a un hospital mental, donde “se están investigando las razones de su acción”, sumaron aquel día.
Poco después de este incidente, se conoció que en Teherán se abrirá una “clínica de tratamiento científico y psicológico” para “curar” a las mujeres que desafíen las leyes islámicas e intenten conseguir la eliminación del hiyab.
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Mehri Taleb Darestani, directora del Departamento para la Mujer y la Familia de la Sede de Teherán para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, explicó que allí se brindarán “sesiones de asesoramiento y apoyo psicológico” y serán “totalmente confidenciales, según la decisión del paciente y en un ambiente sin prejuicios, para que las mujeres puedan expresar sus inquietudes y problemas con confianza y total seguridad mental”.

El abogado iraní Hossei Raeesi advirtió que la iniciativa “no es islámica ni está en línea con la ley iraní”, mientras que Sima Sabet, periodista exiliada, consideró la decisión como “vergonzosa” y “escalofriante”.
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“No será una clínica, será una prisión”, dijeron otras jóvenes iraníes, que pidieron volver a las calles y repetir las manifestaciones que se desataron meses atrás, tras la muerte de Mahsa Amini.
Desde el asesinato de la joven kurda en manos de la Policía de la Moral, que la acusó de llevar mal colocado el velo obligatorio, el régimen persa ha intentado reimponer el uso de la prenda por medio de castigos, que incluyen la confiscación de vehículos y el despliegue de oficiales en las calles de todo el país, entre otras medidas.
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(Con información de EFE)
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