
El fundador de la plataforma hundida de criptodivisas FTX, Sam Bankman-Fried, señalado como responsable del reciente desplome de las criptomonedas, ha estado activo en Twitter publicando sus descargos y su versión de lo que pasó, en una crisis que todavía está en marcha y que aguarda un proceso judicial para el empresario.
Desde el inicio de la semana ha estado alimentando un hilo de Twitter a intervalos esporádicos en los que combina disculpas con excusas y hasta mensajes misteriosos para intentar explicar qué causó la debacle en la empresa que fundó y dirigió.
Con los resultados en mano, se explayó sobre todo lo que, según afirma, podría haber hecho para salvar el dinero de los clientes. Y reflexiona: “Nos confiamos demasiado y nos descuidamos”, dijo. También mantiene su ego, jactándose de haber salido de portada en las principales revistas.
En paralelo, en una entrevista publicada en Vox, Bankman-Fried dijo que lamentaba su decisión de declarar la empresa en quiebra y criticó a los reguladores.
Según afirmó, los responsables del proceso al que está sometido FTX, que se conoce como el ‘Capítulo 11′ de la ley de quiebras estadounidense, equivalente a un concurso de acreedores, estaban “intentando quemarlo todo por vergüenza”, y que él tenía dos semanas para recaudar 8.000 millones de dólares y salvar la empresa.
“Eso es básicamente todo lo que importa (captar el dinero) para el resto de mi vida”, dijo. Su mayor error había sido “el Capítulo 11. Si no lo hubiera hecho, las retiradas se abrirían en un mes con todos los clientes dentro”. Según consideró, los reguladores lo empeoran todo: “No protegen a los clientes en absoluto”.

En el hilo de Twitter, Bankman-Fried dijo que la base de la entrevista son mensajes privados que no debían publicarse. Luego, matizó que parte de lo que había dicho había sido “irreflexivo o demasiado fuerte” y que se estaba desahogando.
“Es realmente difícil ser un regulador. Tienen un trabajo imposible: regular sectores enteros que crecen más rápido de lo que su mandato les permite”, escribió en Twitter.
La empresa quebrada, que se declaró en bancarrota la semana pasada, ha nombrado a cinco nuevos consejeros independientes en cada una de sus principales empresas afiliadas, incluida Alameda research. Los cinco nuevos directores y el recién nombrado director general, John J. Ray, están intentando navegar a través del proceso de quiebra.
Se desconoce si estos mensajes podrían ayudarlo o perjudicarlo en su situación legal, pero en sus redes sociales no se muestra preocupado.
“Lo que importa es lo que haces, es realmente hacer el bien o el mal, no sólo hablar de hacer el bien o *usar el lenguaje ESG* (de responsabilidad social empresarial). De todos modos, nada de eso importa ahora. Lo que importa es hacer lo mejor que pueda. Y hacer todo lo que pueda por los clientes de FTX”, reflexionó.
Pero hasta ahora no ha detallado cómo podría ayudar a los clientes, ya que no es el CEO de la empresa.
(Con información de Reuters y Bloomberg)
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