
Rusia reconoció el jueves haber sufrido “importante bajas” entre sus militares desplegados en Ucrania y aseguró que seguirá “defendiendo sus intereses” tras haber sido suspendida del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en declaraciones del portavoz del Kremlin.
“Tenemos importantes bajas entre las tropas y es una gran tragedia para nosotros”, afirmó Dmitri Peskov en una entrevista al canal privado británico Sky News, sin precisar su número.
“Y esperamos que en los próximos días, en un futuro previsible, esta operación alcance sus objetivos o se termine con las negociaciones entre las delegaciones rusa y ucraniana”, agregó.
El ejército de Vladimir Putin reconoció a finales de marzo haber perdido 1.351 soldados y que otros 3.825 resultaron heridos desde el inicio de su ofensiva en Ucrania el 24 de febrero.
El portavoz del presidente ruso rechazó por otro lado las acusaciones de haber perpetrado una masacre en la ciudad ucraniana de Bucha, a pesar de que todas las pruebas apuntan a que el Kremlin cometió la matanza.
“Insistimos en que toda la situación de Bucha es una insinuación bien montada, nada más. Los cadáveres allí encontrados no fueron víctimas de militares rusos”, aseguró sobre las decenas de personas con ropas civiles halladas muertas tras la retirada del ejército ruso.

Lamentó que la Asamblea General de la ONU haya votado a favor de suspender a Rusia de su Consejo de Derechos Humanos, pero advirtió de que Moscú “seguirá defendiendo sus intereses por todos los medios legales y explicándonos”.
De los 193 miembros de la asamblea, 93 votaron a favor, 24 en contra y 58 se abstuvieron. Es la segunda suspensión de un país del consejo, después de Libia en 2011.
Al Kremlin le ha preocupado durante años que Ucrania quiera unirse a la OTAN, que tras la invasión se ha fortalecido, contrario a lo que esperaba Moscú.
“Tenemos que reequilibrar la situación y tenemos que tomar medidas adicionales para garantizar nuestra propia seguridad porque estamos profundamente convencidos de que la OTAN es una máquina para confrontación, no es una alianza pacífica”, dijo Peskov.
E l portavoz del Kremlin agregó que si Finlandia y Suecia se unieran a la OTAN, Rusia tendría que “hacer que su flanco occidental sea más sofisticado en términos de garantizar nuestra seguridad”.
“Todo tiene que ver con la disuasión mutua y si un lado -y consideramos que la OTAN es un lado- es más poderoso que el otro, especialmente en términos de armas nucleares, entonces será considerado una amenaza para toda la arquitectura de seguridad y llevarnos a tomar medidas adicionales”, dijo.
(Con información de AFP)
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