El régimen iraní condenó a ocho años de cárcel y 70 latigazos a una activista de derechos humanos

La familia de Narges Mohamadi denunció que el juicio se realizó en solo cinco minutos y que no han podido comunicarse con ella directamente

Narges Mohamadi
Narges Mohamadi

Un tribunal iraní condenó a ocho años de cárcel y 70 latigazos a la prominente activista de derechos humanos Narges Mohamadi, denunció este domingo su marido, residente en París.

“Hemos escuchado que en un juicio de cinco minutos, Narges Mohamadi ha sido condenada a ocho años de prisión y 70 latigazos “, dijo en Twitter Taghi Rahmani, marido de la activista.

Rahmani indicó que al no poder contactar con la activista no tienen más detalles del juicio y que la condena incluye dos años de prohibición de acceso a “telecomunicaciones”.

“El nuevo veredicto no está claro para nosotros”, afirmó. Las autoridades iraníes no han informado acerca de la condena en canales oficiales.

Mohamadi, que dirigió el Centro para la Defensa de los Derechos Humanos de Irán, fue liberada de la cárcel en 2020 tras varios años entre rejas acusada de actuar contra la seguridad nacional y propaganda contra el sistema. Durante su largo periodo entre rejas, Mohamadi estuvo un tiempo en celda de aislamiento y protagonizó una huelga de hambre, que agravó su estado de salud.

Narges Mohamadi y el reclamo por su liberación
Narges Mohamadi y el reclamo por su liberación

En noviembre de 2021, volvió a ser arrestada mientras participaba en un memorial de un activista que murió durante las protestas de 2019, que comenzaron por el aumento del precio de los combustibles y se ampliaron a manifestaciones contra la clase política del país. Amnistía Internacional (AI) denunció que durante esas protestas se produjeron más de 300 muertos y miles de detenidos.

En los meses anteriores a su arresto, la activista había estado trabajando con familias de fallecidos durante esas protestas en busca de justicia. Amnistía condenó el arresto de Mohamadi el año pasado y calificó a la activista como “una prisionera de consciencia atacada por sus actividades pacíficas en favor de los derechos humanos”.

Un británico-iraní inicia huelga de hambre

El ingeniero civil retirado Anooshé Ashoori inició este domingo una huelga de hambre en protesta por su detención y por la inacción del Ministerio de Asuntos Exteriores británico para acelerar su posible liberación. Ashoori lleva más de cuatro años preso acusado de espiar para Israel.

La hija de Ashoori, Elika Ashoori, ha explicado que la huelga es por la “falta de progresos” del Ministerio de Exteriores británico y “en total solidaridad” con otros presos como el antiguo diplomático estadounidense Barry Rosen y otros ciudadanos con doble nacionalidad retenidos en Irán como “rehenes”. Teherán no reconoce la doble nacionalidad a nacidos en Irán.

Campaña de Amnistía Internacional para la liberación de Anoosheh Ashoori (Reuters)
Campaña de Amnistía Internacional para la liberación de Anoosheh Ashoori (Reuters)

“Mi padre, que lleva cuatro años y medio como rehén en Irán, ha decidido unirse a su la huelga de hambre desde la cárcel de Evin”, ha explicado Ashoori en un vídeo publicado en Twitter. “Estamos extremadamente preocupados por su salud ya que su 68 cumpleaños se acerca”, ha añadido.

Al no ver ningún avance en las gestiones del Ministerio de Asuntos Exteriores británico para conseguir su liberación y debido a que no hay indicios de que el bienestar de los rehenes que tiene retenidos Irán sea una prioridad para los gobiernos estadounidense, europeos y de Reino Unido, vamos a iniciar esta huelga de hambre con la esperanza de atraer la atención mundial”, argumentó en el lanzamiento de una campaña en redes con la etiqueta #FreeTheHostages, “liberad a los rehenes”.

El Ministerio de Exteriores británico ha subrayado en respuesta que la detención de Ashoori está “totalmente injustificada”, informa la cadena pública británica BBC.

Rosen es uno de los 52 estadounidenses que fueron retenidos en la Embajada estadounidense en Teherán durante la Revolución Islámica de 1979. Inició su huelga de hambre en Viena el pasado miércoles para exigir a Irán la liberación de todos los ciudadanos extranjeros antes de que se firme cualquier acuerdo para renovar el acuerdo nuclear entre Irán y las principales potencias mundiales.

El marido de la británico iraní Nazanin Zaghari-Ratcliffe pasó casi tres semanas en huelga de hambre en noviembre frente a la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores británico en Londres.

Richard Ratcliffe denuncia que su familia es víctima “de una disputa entre dos Estados”, ya que Irán reclama la devolución de 400 millones de libras a Reino Unido y las autoridades iraníes les han trasladado a la familia que liberarán a Zaghari-Ratcliffe si se abona esta cantidad. Sin embargo, Londres rechaza abordar esta deuda.

(Con información de EFE y Europa Press)

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