En mayo pasado, tras la estrepitosa derrota de la izquierda en las elecciones regionales de Madrid, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, anunció que abandonaba para siempre la política española. Sin embargo, desde entonces, el izquierdista dejó los cargos públicos pero no la vida mediática y utilizó todos los micrófonos que tuvo a su alcance para hacer provocativas declaraciones.
Este sábado, en medio de un acto de precampaña en Valladolid subió un tono más de la disputa de Podemos con el PSOE de Pedro Sánchez y se metió en uno de los temas más tensos de la geopolítica actual: la posible invasión de Rusia a Ucrania.
Es que España, como miembro de la OTAN es uno de los protagonistas de los últimos movimientos del tablero internacional, en respaldo de Kiev.
“Hay una situación en términos geopolíticos muy grave. Hay una tensión militar entre EEUU y Rusia que es enormemente peligrosa, enormemente peligrosa”, decía en lo que hasta allí parecía un análisis superficial de lo que sucede, casi una obviedad… Pero luego hizo una pausa, subió la vara de la provocación y tuvo un rapto de honestidad brutal: “Y yo ya no soy político, puedo decir la verdad…”
No se sabe si la polémica declaración era una confesión tardía sobre todos sus años como diputado e, incluso, como ex vicepresidente español, o una nueva chicana para diferenciarse del Gobierno.
Es que para Iglesias, el presidente y su gabinete no son honestos cuando hablan de geopolítica. “Cuando escucháis a alguien decir que las relaciones internacionales es una cuestión de ideologías, no les creáis. La geopolítica va de intereses de estados y, eventualmente, de empresas vinculadas a esos Estados”, insistió.
Esta mañana, una fragata española partió desde el puerto de Ferrol (norteste) rumbo al mar Negro, a donde llegará la próxima semana, como parte de la actuación española y europea en unas maniobras de la OTAN, en plena escalada de tensión entre Rusia y Ucrania.
La ministra española de Defensa, Margarita Robles, avanzó ayer el envío de esta nave, después de que hace tras días partiera para la misma zona un cazaminas; según dijo la ministra, España lleva años participando en todos los despliegues que organiza la OTAN, y en este caso concreto se adelantó la salida de los buques, según acordó con la organización militar.
Rusia, que ha desplegado unos 100.000 soldados en la frontera con Ucrania, ha anunciado inminentes maniobras militares en la zona, lo que ha provocado la advertencia de Estados Unidos ante la posibilidad de una invasión de Ucrania, mientras la OTAN también realiza maniobras militares en medio de una escalada de tensión.
La UE, lista para sancionar
La Unión Europea (UE) está dispuesta a sancionar con rapidez a Rusia en caso de que vuelva a realizar un ataque contra Ucrania, como hizo ya en 2014 con “sustanciosas” medidas restrictivas económicas. “Lo hicimos en 2014, no hay razón para que no pudiéramos hacer eso ahora”, indicó ayer un alto funcionario comunitario sobre la posibilidad de poner en marcha nuevas sanciones por el comportamiento ruso.
La situación actual, con miles de tropas rusas preparadas junto a la frontera ucraniana, supone “el reto más grave para el orden de seguridad europeo desde principios de los años 90 (del siglo pasado), desde el final de la Guerra Fría”, recordó.
En 2014, cuando Rusia se anexionó ilegalmente la península ucraniana de Crimea y se preveía el despliegue del Ejército ruso en la ciudad de Mariúpol, la UE pudo aprobar sanciones económicas e industriales en tan solo 72 horas, al estar ya preparadas.
En concreto, incluían elementos como la prohibición de que Rusia y grandes empresas rusas pudieran tomar dinero prestado de los mercados financieros europeos.
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