Joe Biden pone el foco en China en la cumbre del G7 y apuesta por un gran plan de infraestructura para contrarrestar el avance del régimen

El presidente de Estados Unidos quiere que las medidas que se adopten en el encuentro de líderes globales sirvan para posicionar al país norteamericano y sus aliados para competir mejor con Beijing

Joe Biden y su esposa Jill en la cumbre del G7 en Carbis Bay, Reino Unido, el 11 de junio de 2021. Patrick Semansky/Pool via REUTERS
Joe Biden y su esposa Jill en la cumbre del G7 en Carbis Bay, Reino Unido, el 11 de junio de 2021. Patrick Semansky/Pool via REUTERS

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, está poniendo el foco en China durante la cumbre del G7, que se celebra en Carbis Bay (Reino Unido), y apuesta por un gran plan de infraestructura para contrarrestar el avance de Beijing.

Así lo afirmó este sábado un funcionario de alto rango del Gobierno estadounidense, quien apuntó que las medidas que se adopten en el G7 deben servir para posicionar a EE.UU. y sus aliados para competir mejor con Beijing.

En ese sentido, uno de los asuntos en los que la Administración de Biden está haciendo hincapié es en las infraestructuras.

Joe Biden y Xi Jinping
Joe Biden y Xi Jinping

“Estados Unidos y muchos de nuestros aliados y amigos en el mundo desde hace tiempo son escépticos sobre la iniciativa de China ‘One Belt, One Road’ (una ruta, un cinturón)”, agregó el funcionario.

Ese proyecto pretende revitalizar la conocida como Ruta de la Seda mediante la modernización de infraestructuras y telecomunicaciones para mejorar la conectividad entre Asia y Europa.

El funcionario de EE.UU. dijo que China está demostrando con esa iniciativa “una falta de transparencia, unos malos estándares laborales y medioambientales y, por supuesto, un enfoque que ha dejado a muchos países en una situación peor”.

Foto tomada el 30 de agosto de 2018 del Puente de la Amistad China-Maldivas, en Maldivas. El puente es un proyecto icónico de las Maldivas y China en la construcción conjunta de la Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI. (Crédito: Wang Mingliang / Xinhua a través de ZUMA Wire)
Foto tomada el 30 de agosto de 2018 del Puente de la Amistad China-Maldivas, en Maldivas. El puente es un proyecto icónico de las Maldivas y China en la construcción conjunta de la Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI. (Crédito: Wang Mingliang / Xinhua a través de ZUMA Wire)

Por ello, apuntó, Washington y sus socios del G7 anunciarán este sábado la iniciativa “Build back better for the world” (Reconstruir mejor para el mundo), un proyecto global de infraestructuras como alternativa a “One Belt, One Road”.

El objetivo es superar la propuesta china “ofreciendo una opción de mayor calidad”.

Por otro lado, Biden está presionado para que el grupo de las democracias más industrializadas del mundo adopte “una acción concreta” contra los “trabajos forzados” en Xinjiang.

El presidente quiere que “se deje claro al mundo que estas prácticas son un agravio contra la dignidad humana y un ejemplo indignante de la competencia económica injusta por parte de China”, remarcó la fuente.

Una persona hace guardia en una torre en el cierre perimetral del centro de detención número 3 en Dabancheng, en la región autónoma uigur de Xinjiang, en el oeste de China, el 23 de abril de 2021. (AP Foto/Mark Schiefelbein)
Una persona hace guardia en una torre en el cierre perimetral del centro de detención número 3 en Dabancheng, en la región autónoma uigur de Xinjiang, en el oeste de China, el 23 de abril de 2021. (AP Foto/Mark Schiefelbein)

Por tanto, agregó, EE.UU. ve “crucial” denunciar los trabajos forzosos en la provincia noroccidental china de Xinjiang, donde vive la minoría uigur.

El funcionario indicó que China ha estado presente a lo largo de las conversaciones en la cumbre del G7 iniciada el viernes y que se prolongará hasta el domingo.

“La conversación está siendo sobre este concurso entre lo que, como dice el presidente Biden, aquellos que piensan que la autocracia es el mejor camino para el futuro y aquellos, que como nosotros, entienden que las democracias y los valores compartidos proporcionan el mejor camino”, dijo la fuente.

En ese sentido, adelantó que EE.UU. espera que el comunicado final de la reunión refleje “estas conversaciones”.

La fiscal federal interina para el distrito norte de California, Stephanie Hinds, habla sobre el ataque de ransomware Colonial Pipeline durante una conferencia de prensa con la fiscal general adjunta de los Estados Unidos, Lisa Monaco, y el subdirector del FBI, Paul Abbate, en el Departamento de Justicia en Washington, Estados Unidos, el 7 de junio de 2021. REUTERS / Jonathan Ernst / Pool
La fiscal federal interina para el distrito norte de California, Stephanie Hinds, habla sobre el ataque de ransomware Colonial Pipeline durante una conferencia de prensa con la fiscal general adjunta de los Estados Unidos, Lisa Monaco, y el subdirector del FBI, Paul Abbate, en el Departamento de Justicia en Washington, Estados Unidos, el 7 de junio de 2021. REUTERS / Jonathan Ernst / Pool

Otro de los temas que, según Washington, se están abordando en el G7 son los ataques cibernéticos con “ransomware”.

El funcionario afirmó que “hay un reconocimiento uniforme de que el ransomware y el abuso con monedas virtuales son una amenaza urgente, en aumento”.

Y precisó que en el marco del G7 ha habido “discusiones productivas” sobre este asunto y la necesidad de compartir información para perseguir estos crímenes y sobre la modernización de las ciberdefensas.

El portal, que toma los datos de los informes de los usuarios, apunta que el problema podría originarse en el proveedor americano de servicios de computación Fastly pero este extremo no se ha verificado por el momento. EFE/Rob Engelaar/Archivo
El portal, que toma los datos de los informes de los usuarios, apunta que el problema podría originarse en el proveedor americano de servicios de computación Fastly pero este extremo no se ha verificado por el momento. EFE/Rob Engelaar/Archivo

En las últimas semanas, EEUU ha sido blanco de dos ciberataques, perpetrados con “ransomware”, que bloquea los sistemas informáticos, que no son liberados hasta que las compañías o las instituciones afectadas pagan un rescate a los piratas.

La semana pasada, la empresa JBS, la segunda mayor procesadora de carne en territorio estadounidense, sufrió uno de estos ataques y se vio obligada a suspender temporalmente sus operaciones.

JBS es responsable del 20% de la producción de carne de vacuno y cerdo en EEUU y el cierre de sus plantas hizo temer que pudiese afectar a la distribución, pero la firma rápidamente fue capaz de restablecer sus operaciones.

(Con información de EFE)

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