
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, advirtió este domingo de que “si fuera necesario” podría cerrar la base aérea estadounidenses de Incirlik, por las recientes tensiones con Washington tras el reconocimiento esta semana del genocidio armenio por parte del Senado de Estados Unidos.
“Si tenemos que tomar una decisión así, en su debido momento, tenemos la autoridad para ello. Cuando corresponda nos sentaremos y si hace falta cerrar Incirlik, lo cerraremos”, dijo el mandatario turco en una entrevista conjunta de las televisiones ATV y A Haber.
Además, amenazó con clausurar la base de Kürecik, también en el sureste de Turquía, donde el ejército estadounidense mantiene una estación de radar.
“Tomaremos la decisión necesaria en el marco de la reciprocidad. Turquía no es una república tribal”, aseveró Erdogan.
Incirlik, en la provincia de Adana, es una gran base aérea que ha jugado un rol importante para las operaciones de Estados Unidos en todo el Medio Oriente y más recientemente en Siria.
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Fue creada en 1951 y es todo un símbolo de la, hasta ahora, estrecha cooperación en materia de defensa encarada durante décadas entre Estados Unidos y Turquía, ambos miembros de la OTAN.
Estados Unidos incluso mantiene almacenadas unas 50 bombas nucleares B-61 en Incirlik. Estas armas pueden se configuradas con una potencia de entre 0,3 y 400 kilotones, considerando que los artefactos lanzados sobre Hiroshima y Nagasaki explotaron con un poder de 15 y 20 kilotones, respectivamente.
Debido al deterioro en las últimos años de la relación entre Estados Unidos y Turquía ha surgido un debate sobre la posibilidad de retirar estas bombas nucleares de la base, pero hasta el momento la decisión no ha sido tomada.
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Según el presidente turco, “es muy importante para ambos lados que Estados Unidos no dé pasos irreparables en las relaciones”.
“Lamentamos que la polarización en las políticas internas de Estados Unidos tenga consecuencias negativas para nosotros y que algunos grupos abusen de lo que sucede en nuestro país por su propio interés en debilitar a [Donald] Trump”, agregó Erdogan en relación al presidente estadounidense.
La moción que reconoce el genocidio armenio fue aprobada el jueves pasado en el Senado de Estados Unidos por unanimidad, mientras que la Cámara de Representantes adoptó una resolución similar en octubre pasado por 405 votos a favor y 11 en contra.
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Ankara reconoce que el Imperio otomano cometió en 1915 masacres contra la población armenia pero niega tajantemente que pudieran calificarse de “genocidio”, aduciendo además que ese término jurídico aún no existía en la época.
Con información de EFE
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