
El vocero del gobernante Partido Popular (PP), Rafael Hernando, anunció el jueves que buscarán que "detrás de todas las cuentas y perfiles en redes sociales siempre haya una identidad y que el usuario sepa que está indentificado".
Con esto, anticipaba la intención del oficialismo español de presentar un anteproyecto de ley, basándose en la creencia de que el anonimato provoca la utilización abusiva de estas redes.
"En los últimos tiempos, desgraciadamente, el anonimato en las redes sociales ha provocado la utilización abusiva por parte de personas con el objetivo de enmascarar delitos, que no serían aceptados, en ningún caso, si se produjera de forma no anónima por parte de nadie", explicó Rafael Hernando.
La medida, según explicó, no pretende prohibir el uso de alias o seudónimos en las redes sociales. Lo que quieren es que se pueda identificar a las personas que hay detrás de cada cuenta o servicio en un intento, ya que consideran que la privacidad y el anonimato son los culpables de que se cometan determinados delitos en la red.

El anuncio de Hernando fue cuestionado casi inmediatamente por la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI), que reúne a asociaciones de derechos humanos, medios de comunicación y profesionales.
"La ciudadanía no necesita que se la proteja de internet. Pero internet sí necesita ser protegida de los políticos", reaccionó la PDLI.
A través de una declaración presentada el miércoles, la organización dijo que la iniciativa del gobierno de Mariano Rajoy "es un ataque muy grave" a los derechos fundamentales, en particular a la libertad de expresión y la libertad ideológica, que deben estar garantizados y protegidos "independientemente del canal en el que se expresen".
La plataforma advirtió por su parte que "cualquier ley que intentase plasmar las propuestas de esta iniciativa (…) sería, con toda probabilidad, inconstitucional".
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