Una "lonchera de 3.500 años" encierra una clave sobre la agricultura prehistórica

Los arqueólogos del Instituto Max Planck encontraron un pegote informe conservado por el hielo en el fondo de una caja que apareció en los Alpes suizos. Se llevaron una grata sorpresa al analizar su contenido

Si los glaciares y los campos helados de los Alpes han perdido la mitad de su volumen debido al calentamiento global en los últimos 50 años, no todo es mala noticia —aunque, principalmente, sí: se estima que no existirán en 2100—: al derretirse la nieve, aparecen objetos de interés arqueológico. El más reciente ayuda a comprender la adopción de la agricultura, un dato central para la evolución humana. Se trata de un recipiente de madera para llevar viandas de la Edad de Bronce.

La "lonchera de 3.500 años", como se la llama, es una caja circular, hecha de sauce y pino, que apareció en 2012 a 8.700 pies (2.650 metros) de altura en la localidad de Lötschenpass, Suiza.

El hielo preservó al recipiente de 3.500 años (Servicio Arqueológico del Cantón de Berna)
El hielo preservó al recipiente de 3.500 años (Servicio Arqueológico del Cantón de Berna)

El frío la había mantenido en buenas condiciones, lo cual es un fenómeno en sí, pero los investigadores del Instituto Max Planck de Ciencia de la Historia Humana se asombraron por otra cosa: encontraron en su interior una especie de pegote. Al analizarlo, encontraron rastros de trigo y centeno.

El equipo de arqueólogos que dirigió André Carlo Colonese acaba de publicar los resultados en los Scientific Reports de la revista Nature. Se trata de "una prueba sobre la aparición y la extensión de la agricultura".

La lonchera, en el lugar del hallazgo (Servicio Arqueológico del Cantón de Berna)
La lonchera, en el lugar del hallazgo (Servicio Arqueológico del Cantón de Berna)

Los investigadores identificaron el trigo y el centeno microscópicos por medio de biomarcadores llamados alquilresorcinoles, que aún hoy se encuentran en el trigo, la cebada y el centeno. Es otro hecho notable de este hallazgo: por primera vez que se utiliza esta técnica para identificar cereales tan antiguos como de la Edad de Bronce, y brindar así una pista sobre los orígenes de la agricultura prehistórica.

El tupper se suma a otros artefactos que permiten reconstruir el modo en que los hombres pastoreaban y cazaban en los Alpes. Hace unos 7.000 años, los habitantes de los valles subían a sus cabras y sus ovejas para que pastaran durante días en los campos altos, y se llevaban una vianda.

(iStock)
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"Los recipientes de madera no eran tanto una fiambrera como una caja para pan o una mini-heladera seca, [con el tamaño] suficiente para guardar comida para varios días pero liviana para ir de aquí para allá en las montañas", interpretó Alan Burdick en The New Yorker.

"Esta prueba muestra una nueva mirada sobre la vida en las comunidades alpinas prehistóricas", dijo a The Telegraph uno de los científicos que estudió el recipiente, Francesco Carrer, de la Universidad de Newcastle. "Las personas llevaban provisiones para cruzar las montañas, como hoy hacen los excursionistas".

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