La trágica historia de los narcoporristas: de las olimpiadas de Sidney a sentencias de cadena perpetua

Tres narcotraficantes mexicanos viajaron a la justa olímpica en el año 2000 sin imaginar que se cumpliría el mayor de sus temores

Los integrantes de la banda llamaron la atención por los atuendos que llevaron a Sidney 2000 (Foto: Twitter@cali_gil)
Los integrantes de la banda llamaron la atención por los atuendos que llevaron a Sidney 2000 (Foto: Twitter@cali_gil)

Cuando los integrantes de la banda de narcotraficantes “Los Tres de la Sierra” viajaron a Australia para asistir a los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, lo que menos pensaron es que sería el final de su carrera criminal.

La banda que operaba en el estado mexicano de Chihuahua y en la frontera con Estados Unidos, no sólo traficaba droga sino que también manejaba una red de apuestas de caballos y otros eventos deportivos.

El principio del fin de la banda empezó cuando Francisco Ríos Balderrama y Armando García Quiroz fueron a una pelea de box donde las cámaras los enfocaron durante la transmisión televisiva gracias a los coloridos y enormes sombreros que usaban en las tribunas.

Ondeando sus banderitas, ataviados con morrales, grandes sombreros y una enorme manta que rezaba: ‘Ojinaga, México Con el nuevo presidente Vicente Fox’, durante la transmisión de una de las peleas de Christian Bejarano”, reseñó el semanario Proceso, de ahí que a partir de ese día se les conociera como los narcoporristas.

La policía estadounidense, que los tenía en su lista de más buscados, los identificó en la transmisión e inmediatamente se puso en contacto con las autoridades australianas que los detuvieron el 21 de septiembre de ese año mientras intentaban tomar un avión a Argentina para de ahí trasladarse de regreso a México.

Los dos eran acusados en Estados Unidos de participación en una empresa criminal, nueve cargos de posesión de marihuana con intención de distribución y cinco cargos de lavado de dinero.

Después de permanecer un año en cárceles australianas, fueron trasladados a Texas, donde en enero de 2003 fueron sentenciados en Midland a dos cadenas perpetuas cada uno y a 60 años de prisión adicionales por incurrir en acciones relacionadas con el tráfico de drogas.

También se les acusó de sobornar a las autoridades con dinero producto del narcotráfico y de tratar de inhibir cualquier acción en su contra a través de amenazas e intimidaciones.

Dos de los tres narcotraficantes fueron detenidos en Sidney mientras intentaban abordar un avión (Foto: Cuartoscuro)
Dos de los tres narcotraficantes fueron detenidos en Sidney mientras intentaban abordar un avión (Foto: Cuartoscuro)

“El jurado lo escuchó y lo condenó por el comportamiento más horrendo, incluidas las amenazas de asesinato e intimidación”, dijo el juez de distrito Royal Furguson antes de pronunciar la sentencia de Balderrama ante una sala llena de familiares y amigos, muchos de los cuales habían viajado a Midland para estar presentes durante el proceso.

Francisco Balderrama y Armando Quiroz pasarán el resto de sus vidas en una penitenciaría federal por enviar aproximadamente 75 toneladas de marihuana al Distrito Oeste de Texas y asesinar a ciudadanos estadounidenses en el proceso”, dijo el fiscal de Johnny Sutton después de la sentencia. “Estas cadenas perpetuas deberían enviar un mensaje escalofriante a los traficantes de que vender drogas en Texas tiene un costo muy alto, es decir, la posibilidad de pasar el resto de su vida tras las rejas”.

La Fiscalía buscaba para los narcotraficantes la pena de muerte, pero como fueron extraditados bajo las leyes australianas, que no contemplan este castigo, recibieron en cambio cadena perpetua.

La banda se movía en la frontera entre Chihuahua y Texas (Foto: Cuartoscuro)
La banda se movía en la frontera entre Chihuahua y Texas (Foto: Cuartoscuro)

Sin embargo, faltaba detener al tercer integrante de la banda, Rubén Carrasco Valdez “El Borrego”, quien fue capturado en Hawai y también llevado a Estados Unidos.

En 2002, fue extraditado desde México un integrante más de la banda llamado Rito Emilio Mendoza, quien en 1996 introdujo a la Unión Americana más de 60 mil kilogramos de marihuana, en colaboración con Francisco Ríos Balderrama, Eduardo Armando Quiroz y Rubén Valdez Carrasco.

La historia de los “Tres de la Sierra” no terminó con la detención de sus cabecillas. Roberto Rodríguez, produjo una película filmada en Zapopan, Jalisco, donde se alude a su historia.

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