Muchos de los cuerpos de mujeres ejecutadas han sido encontradas junto a narciomensajes. (Foto: Cuartoscuro)
Muchos de los cuerpos de mujeres ejecutadas han sido encontradas junto a narciomensajes. (Foto: Cuartoscuro)

La cruenta lucha que ha desatado el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por controlar la mayor parte del territorio mexicano, ha ocasionado un incremento en el número de ejecuciones, sin importar que se trate de mujeres o niños.

En los estados donde el Cártel liderado por Nemesio Oseguera “El Mencho” tiene mayor presencia, se ha registrado un alto número de mujeres ejecutadas, las cuales han muerto de las formas más crueles, además de otros delitos en contra de las féminas como la extorsión, la intimidación, violencia sexual y secuestro.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), solo durante el mes de agosto, se registraron cerca de 88 casos de feminicidios, de los cuales solo 14 ocurrieron en Nuevo León, 14 en el Estado de México y 11 en Veracruz; por lo que el 44.31 de los asesinatos de mujeres ocurrió en esos estados.

Durante los primeros ocho meses del año, ocurrieron 638 casos de feminicidios y aunque no todos los asesinatos fueron realizados por el crimen organizado, muchos de los homicidios en contra del sexo femenino tienen el sello del narcotráfico: una brutalidad nunca antes vista.

Casos recientes

(Foto: Cuartoscuro)
(Foto: Cuartoscuro)

El pasado 21 de agosto fue encontrado el cuerpo sin vida de una mujer, dentro de bolsas negras y decapitada, en calles del municipio de Río Blanco, Veracruz. En el lugar fue encontrado un narcomensaje, el cual sería una “declaración de guerra” entre el Cártel de Los Zetas y el Cártel de Jalisco Nueva Generación.

Se trataba de una joven mujer, desnuda y con visibles huellas de tortura. A su lado había mensajes de amenazas los cuales iban dirigidos de un cartel a otro. Anunciaban un “baño de sangre” en la zona.

A varios kilómetros de ahí, el mismo día, policías de Playa del Carmen, en Quintana Roo, realizaron un macabro hallazgo: el abandono de una maleta con restos humanos.

Aunque en un principio se pensó que se trataba de un feto, los agentes descubrieron los restos de una mujer

Según los reportes periciales, el torso y las piernas se encontraban envueltos en una sábana y con unos zapatos al lado. La cabeza y los brazos fueron mutilados y puestos en otro compartimento de la maleta.

De enero a agosto de este año fueron descuartizadas diez mujeres en Quintana Roo, una de las zonas con fuerte presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación.

El pasado 05 de mayo fue descubierto el cadáver descuartizado de otra mujer. sus restos fueron arrojados en distintas partes de Cancún.

Mientras que en Jalisco, cuna del Cártel comandado por “El Mencho”, el pasado mes de abril fue localizado el cuerpo de una mujer identificada como Ivette, quien mantenía una relación sentimental con Heleno Madrigal Virrueta, alias “El 20”, señalado como operador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Cuautitlán García Barragán, detenido el 16 de marzo.

Ivette fue ejecutada de varios disparos cuando comía con su madre en una fonda ubicada en la localidad de Miguel Hidalgo Nuevo, Jalisco.

La presencia de mujeres en el sicariato y en general en el mundo del narco se ha hecho cada vez más frecuente. Incluso existen grupos de asesinas a sueldo integrados exclusivamente por mujeres.

Aunque en muchas de las ocasiones, la presencia de mujeres en el mundo criminal no es por voluntad propia: son arrancadas de sus familias ya sea para integrarlas a las filas de la organización o para el tráfico sexual.

Joselyn, “la niña sicaria” que apareció descuartizada en una hielera

Joselyn, sicaria y una de las líderes del
Joselyn, sicaria y una de las líderes del "Cártel de las Flacas" hasta que fue asesinada. (Foto: Archivo)


Se desconoce exactamente la fecha de su nacimiento, pero se estima que fue en la década de los noventa. Se trata de Joselyn Alejandra Niño, una de las integrantes de Cártel de Las Flacas, quien en 2015 mostró una de las peores caras del narcotráfico, luego de ser ejecutada y descuartizada.

El cuerpo de “La Flaca”, como también se le conocía fue encontrado cortado en pedacitos adentro de una hielera abandonada en el puente fronterizo entre Matamoros, Tamaulipas en México, y Brownsville, Texas, Estados Unidos. En el lugar también se encontró a otra mujer descuartizada y a un hombre decapitado.

“Las Flacas” fueron un cártel de jóvenes sicarias, físicamente muy parecidas, que operaban de manera independiente y que trabajan para distintas organizaciones criminales para asesinar rivales. Operaban principalmente en la zona norte de México en estados como Baja California, Nuevo León, Sonora y Tamaulipas.

Eran conocidas por ser jóvenes, delgadas que usaban chalecos antibalas, cadenas de oro colgando sobre el cuello, cabello peinado hacia atrás y lentes de sol sobre su cabeza.

Su apariencia casi infantil y su juventud las ayudaba a pasar desapercibidas entre sus víctimas.

Se le conocía como “La Flaca” no sólo por el nombre de su organización sino también porque su delgadez se asemejaba a la Santa Muerte, una figura a quien le rinden culto narcotraficantes, ladrones, policías y en general quienes siempre están en un riesgo constante de morir.

La narcoviolencia no reconoce género. (Foto: Archivo)
La narcoviolencia no reconoce género. (Foto: Archivo)

Las pocas imágenes que se conocen de ella aparecieron en 2015 en redes sociales y sirvieron a sus rivales para identificarla. En las fotografías aparece sosteniendo armas de fuego de grueso calibre.

Las fotografías fueron filtradas por un grupo del Cártel del Golfo llamado "Los Ciclones", quienes buscaban publicar la mayor cantidad de imágenes de sus rivales para que la policía los identificara y los pudiera atrapar.

Fue capturada por el grupo criminal “Los Metros” entre el 12 y 13 de abril de 2015, en la población Río Bravo, en Tamaulipas.

El 14 de abril, apareció descuartizada en la hielera. “Los Metros” se adjudicaron la muerte y publicaron en Twitter imágenes del cuerpo desmembrado. En un pedazo de brazo se observa un tatuaje con la palabra “Niño”, uno de sus apellidos.

El parte médico reveló que la joven había sido ejecutada de un tiro en la cabeza, después desmembrada y congelada. Al momento de su asesinato tenía entre 18 y 22 años.