Leila Guerriero afirmó que escribe crónica porque es la mejor forma de entender y comprender el mundo

Leila Guerriero estuvo en la Fiesta del Libro y la Rosa de la UNAM (Foto: Fernando Guarneros)
Leila Guerriero estuvo en la Fiesta del Libro y la Rosa de la UNAM (Foto: Fernando Guarneros)

Leila Guerriero no escribe crónicas para cambiar el mundo, sin embargo, para ella es la mejor forma de entenderlo y de comprenderse a sí misma. Así lo afirmó durante la conversación inaugural de la Fiesta del Libro y la Rosa de la UNAM con la escritora mexicana Rosa Beltrán.

La autora de libros "Los suicidas del fin del mundo", "Opus Gelber. Retrato de un pianista" y "Zona de obras", entre otros, compartió experiencias acerca de su proceso de trabajo, su obsesión por los detalles y su opinión sobre los enfrentamientos de los medios con las cúpulas de poder.

Como autora de no ficción, Guerriero se preocupa por entender para qué escribir y tener claro qué decir. "El texto no debe ser un ensalzamiento de mi propio ego, no puede ser un regodeo de la forma nada más. Ese regodeo, cuando es vacuo, le hace mucho mal a la crónica", explicó frente a un auditorio entusiasmado y atento.

Resalta el hecho de que aun cuando se trata de columnas, crónicas o libros enteros, Guerriero siempre tiene presente llenar de contenido sus historias. No obstante, ese objetivo no tiene relación alguna con una pretensión de querer cambiar el mundo.

Piensa que los reporteros tienen la responsabilidad social de visibilizar lo que está pasando (Foto: Fernando Guarneros)
Piensa que los reporteros tienen la responsabilidad social de visibilizar lo que está pasando (Foto: Fernando Guarneros)

Se sabe periodista, pero no tiene esperanza de que sus textos produzcan un mundo mejor. A pesar de eso, los hace porque piensa que los reporteros tienen la responsabilidad social de visibilizar lo que está pasando y permanece oculto.

No se trata, asegura, de escribir sobre temas marginales u oscuros, también se puede hablar de lo sorprendente, historias que relatan sueños de personas o comunidades enteras y eso, aunque no cambie nada del mundo, lo cuenta porque para ella la estética llega a ser parte de su ética.

En este sentido, la elección de sus temas se basa en lo que quiere decir acerca de sí misma. Leila no es una periodista que busque temas debajo de las baldosas, más bien, su mente funciona como un radar y hasta de una frase con un taxista en Chile puede concebir una idea.

Además, tiene una férrea voluntad de ir contra el lugar común, pues, aunque parezca una paradoja, insiste en entrevistar a aquellas personas que ya han sido muy consultadas por la prensa y así intenta entender qué hay en sus cabezas y cómo se construyeron a sí mismas.

Leila mencionó que la crónica es la reina del detalle y del contexto (Foto: Fernando Guarneros)
Leila mencionó que la crónica es la reina del detalle y del contexto (Foto: Fernando Guarneros)

Preguntar qué hay detrás de cada individuo es tan importante como observar sus detalles. Según Guerriero, la crónica es la reina del detalle y del contexto. Es por eso que no se puede permitir ver a través del ojo de la cerradura del oficio del personaje, pues eso no va a mostrar la forma en que llegó ahí o cómo entra en juego eso con el resto de cosas que hace en su vida.

Es necesario mirar al sujeto completo. Para esto, la periodista usa la metáfora de los calcetines de un pianista, la cual representa observar los detalles que permitan ver las contradicciones, bondades y vilezas de los personajes.

A las víctimas, por ejemplo, no se les debe mostrar angelicales, sin defectos, "eso es casi como revictimizarlas, se queja Guerriero, se deben mostrar todas sus aristas y contradicciones, eso no las hace menos víctimas". Lo mismo pasa con los victimarios, quienes son mostrados como monstruos y no se ven los detalles.

Respecto a la situación actual del periodismo, a la cronista le asusta ver cómo los periodistas pasaron de ser los héroes a los canallas, es una parábola que la llena de impresión. Sin embargo, es consciente de que la prensa, como un enemigo claro para los gobiernos populistas es una gran estrategia.

El periodismo ahora pone títulos sesgados y confunde información (Foto: Fernando Guarneros)
El periodismo ahora pone títulos sesgados y confunde información (Foto: Fernando Guarneros)

El problema para Guerriero es que muchos medios "reaccionaron no haciendo el buen y viejo periodismo de toda la vida que es verificar, sino poniendo títulos sesgados, confundiendo información con editorialización y publicando largas notas donde sólo se lee una voz de muchas posibles".

Además critica que comenzaron a bailar "la conga de los clics" cuando el trabajo de los medios es hacer una curaduría de noticias sobre las que vale la pena tener una mirada y no basarse en lo que les interesa a los lectores, ya que "si les interesan videos de gatos, les dan videos de gatos y eso es darse un tiro en el pie".

Para Leila Guerriero, "el mejor periodismo es el que, aun con mecanismos tecnológicos, hace verificación y escapa de las noticias falsas como de la peste".

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