
Una reserva biológica desconocida alojada en los arrecifes de coral podría desaparecer antes de ser explorada: una investigación sugiere que cientos de microbios con potencial para descubrir nuevos productos útiles para la medicina y la biotecnología están en riesgo por el acelerado deterioro de estos ecosistemas.
La magnitud de la amenaza se agrava porque, según los científicos, la pérdida de la biodiversidad coralina no solo afectaría a especies visibles sino también a miles de microorganismos en su mayoría aún desconocidos para la ciencia, lo que implica un impacto irreparable en una auténtica farmacia natural, según un estudio publicado en la revista Nature.
El estudio fue liderado por Shinichi Sunagawa y Jörn Piel de la ETH de Zúrich, junto a Lucas Paoli de la EPFL y el Consorcio Tara Pacific.

El declive de los arrecifes de coral se ha acelerado en las últimas décadas. Desde 1950, aproximadamente la mitad de la población mundial de corales desapareció como consecuencia fundamentalmente del aumento de la temperatura oceánica.
El estudio profundizó en ese universo oculto examinado muestras recolectadas hace una década durante una expedición del buque de investigación Tara en el océano Pacífico. Analizando más de 800 muestras, fundamentalmente de corales pétreos y de fuego, los investigadores se propusieron reconstruir el perfil genético de los habitantes invisibles de los arrecifes.
Las amenazas no sólo afectan a organismos visibles: innumerables microbios que conviven en simbiosis con corales, esponjas y otros habitantes del arrecife corren riesgos similares. Estos microorganismos se benefician mutuamente y, para defenderse de patógenos o depredadores, fabrican una extraordinaria gama de productos naturales cuya utilidad potencial para la humanidad aún se desconoce.
El procesamiento del ADN microbiano a través de computadoras de alto rendimiento de la ETH de Zúrich permitió a los equipos reconstruir los genomas de 645 especies bacterianas y de arqueas. Más del 99 % de estas especies no contaban con información genómica previa. Así lo explica Sunagawa: “En esencia, eran desconocidas para la ciencia”.

La expedición Tara Pacific obtuvo estos datos tomando muestras de arrecifes en puntos diversos del océano Pacífico. Un detalle fundamental es la ubicación restringida de estos microorganismos: al comparar con muestras tomadas de aguas abiertas, los científicos comprobaron que los microbios identificados no están ampliamente distribuidos, sino que aparecen solo dentro de los arrecifes, y, en muchos casos, adheridos a tipos muy específicos de coral.
Sunagawa lo resume: “Estos microorganismos suelen habitar la superficie y la cavidad gástrica de sus corales anfitriones, formando un ecosistema complejo, similar al microbioma de la piel y el intestino en los humanos”.
El equipo no limitó su trabajo a describir nuevas especies. Investigaron además la capacidad de estos microbios para sintetizar compuestos bioquímicos mediante el análisis de los denominados planos genéticos de productos naturales. Los resultados revelaron “un tesoro oculto”, de acuerdo con los autores.

Sunagawa remarca: “Encontramos mayor potencial para la producción de productos naturales en los genomas de los microorganismos de los arrecifes de coral que el que habíamos encontrado previamente en todo el océano abierto”. El investigador ofrece una explicación: la alta densidad de vida en el arrecife hace que un arsenal químico diverso sea clave para la supervivencia.
Solo una pequeña parte de este universo biológico ha sido explorada. Sunagawa precisa: “En el último estudio, examinamos corales de tan solo tres géneros. Sin embargo, en total se conocen varios cientos de géneros, que abarcan varios miles de especies”. Tampoco se conoce en profundidad el microbioma de otras especies marinas igual de ricas, como esponjas, moluscos o algas.
La urgencia de proteger lo invisible
La magnitud de las lagunas de conocimiento preocupa profundamente a los investigadores. Si persiste el empobrecimiento de la biodiversidad coralina, se perderían a la vez miles de microorganismos, en su mayoría no estudiados. El impacto afecta no solo a la ecología, sino a capacidades potenciales de la biotecnología y la medicina.
Jörn Piel sostiene: “La investigación molecular en los arrecifes de coral ofrece un enorme potencial para aplicaciones biotecnológicas y médicas”. Por su parte, Sunagawa advierte sobre la urgencia: “Tenemos prisa por aprovechar y proteger este potencial”. Los autores insisten en que la conservación de los arrecifes de coral debe considerar también el microbioma, dado su aporte único y aún ampliamente inexplorado al bienestar humano y al conocimiento científico.
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