La asamblea constituyente en Weimar
La asamblea constituyente en Weimar

El 6 de febrero de 1919, apenas tres meses después del fin de la Primera Guerra Mundial, una convención constituyente se reunió en la pequeña ciudad de Weimar, en el centro de Alemania, con un objetivo hasta poco tiempo atrás impensado: proclamar una constitución democrática e instaurar un régimen parlamentario en el territorio del extinto Imperio Alemán.

La nueva "República de Weimar", como fue conocida extraoficialmente, intentó navegar un período marcado por la derrota en la Gran Guerra y los enormes costos que implicó, el colapso económico potenciado por el crack del 29′ y el surgimiento de fuerzas extremistas de derecha e izquierda que continuamente debilitaron el poder de sus instituciones.

Fracasó trágicamente. En 1933 la Ley Habilitante (Ermächtigungsgesetz), un instrumento que permitió al entonces canciller Adolf Hitler promulgar legislación y en consecuencia convertirse en dictador, marcó la disolución del proyecto que había generado esperanzas y odios por igual.

Caballería alemana durante la Primera Guerra Mundial. La derrota provocó el colapso del Imperio Alemán y tuvo enormes efectos en la vida política de los años posteriores
Caballería alemana durante la Primera Guerra Mundial. La derrota provocó el colapso del Imperio Alemán y tuvo enormes efectos en la vida política de los años posteriores

Lo que siguió fue la consolidación autoritaria del Partido Nacional Socialista del Obrero Alemán (NSDAP, o nazi), su expansión militar por toda Europa, la masacre de millones de minorías y finalmente la destrucción extensa de Alemania concluida en 1945.

Pero la constitución de Weimar, en ese entonces un texto democrático y progresista casi sin parangón en el mundo, aunque también vulnerable, ha quedado en la historia de Alemania como el primer paso hacia la consolidación democrática del país y piedra angular de la la Ley Fundamental de la República Federal de Alemania de 1949, constitución aún vigente.

Es por esta razón que en el país se conmemora este miércoles el centenario de la primera reunión de la convención constituyente, un "hecho para celebrar y un punto de quiebre en la historia constitucional de Alemania" que estableció por primera vez el sufragio universal, la tolerancia religiosa y la libertad de expresión, según indicó Stephan Harbarth, vicepresidente de la Corte Federal Constitucional germana, de acuerdo al periódico Rhein-Neckar-Zeitung.

Una clásica imagen de los tiempos de Weimar: la hiperinflación ha dejado sin valor al marco alemán, para el que los niños encuentran otro uso
Una clásica imagen de los tiempos de Weimar: la hiperinflación ha dejado sin valor al marco alemán, para el que los niños encuentran otro uso

La elección de Weimar como sede de la convención constituyente ya es una muestra de las dificultades que la naciente república debió enfrentar. Hacerlo en Berlín hubiera sido imposible ya que socialistas, comunistas, nacionalistas y conservadores combatían en las calles de la capital alemana en el marco de la revolución y guerra civil (en la que murieron miles, entre ellos la revolucionaria Rosa Luxemburgo) que siguieron al armisticio, que en 1918 puso fin a la Primera Guerra Mundial (comenzada en 1914).

"La guerra abre, crea el escenario político para algo que hasta ese momento nadie había pensado y era una república", indicó el historiador argentino Andrés Reggiani, profesor en la Universidad Torcuato di Tella, en una entrevista reciente con Infobae.

"Alemania nunca había tenido otro régimen más que monarquía. La república llega de golpe. Había ya partidos y la elección de una asamblea constituyente que se hace de hecho en base a las organizaciones obreras ya formadas, y va a tener que mudarse a Weimar porque en Berlín estalló la guerra civil. La revolución llega a Berlín entre sectores de izquierda y la extrema derecha, una situación extremadamente confusa", agregó.

Marinos alemanos sublevados en su puerto sobre el final de la Primera Guerra Mundial. Su motín precipitó el período revolucionario en el que se gestó la República de Weimar
Marinos alemanos sublevados en su puerto sobre el final de la Primera Guerra Mundial. Su motín precipitó el período revolucionario en el que se gestó la República de Weimar
Una barricada durante el período de guerra civil en Alemania que siguió al fin dela Primera Guerra Mundial (Illustrirte Zeitung)
Una barricada durante el período de guerra civil en Alemania que siguió al fin dela Primera Guerra Mundial (Illustrirte Zeitung)

Los 423 constituyentes habían sido elegidos en los comicios del 19 de enero de 1919, los primeros en incluir el voto de las mujeres, y se reunieron en Weimar el 6 de febrero para iniciar las negociaciones y la redacción de la nueva constitución, un proceso que seguiría hasta julio.

El socialdemócrata Friedrich Ebert gobernaba interinamente como canciller de Alemania desde la abdicación del Kaiser Guillermo II en noviembre de 1918, y se convertiría luego en el primer presidente de la República.

Fue él quien firmó el 11 de agosto de 1919 la constitución resultante de la convención en Weimar, dando inicio formal a un estado que adoptó el sistema parlamentario de gobierno, caracterizado en parte por contar con un poder ejecutivo dividido en la figura del Presidente (Jefe de Estado, electo en elecciones directas) y el Primer Ministro (Jefe de Gobierno, en Alemania llamado "Canciller", y electo por el parlamento, que es el centro de la legitimidad política).

Fortalezas y debilidades de la Carta Magna

Harbarth sostiene que, aunque revolucionaria para su época, el instrumento tenía numerosas debilidades ya que, por una parte, entregaba demasiado poder al presidente al permitirle suspender derechos en períodos de emergencia difíciles de definir.

La República de Weimar incorporó el voto femenino por primera vez en Alemania
La República de Weimar incorporó el voto femenino por primera vez en Alemania

Además, no había un umbral de entrada al parlamento, lo que llevó a una atomización extrema con un gran número de pequeños partidos representados, y enfrentados, en el Reichstag.

Estas dos vulnerabilidades fueron explotadas por los nazis en los años de su ascenso al poder, como recuerda Harbarth de acuerdo a la Deutsche Welle, un período marcado por el enfrentamiento violento en las calles entre las SA (Sturmabteilung), las fuerzas de choque de Hitler, y las milicias comunistas; la hiperinflación y el auge del desempleo; la humillación nacional por la derrota en la Gran Guerra y las imposiciones del Tratado de Versalles; y la percepción de debilidad de la república.

Hitler perdió las elecciones presidenciales de 1932 ante el conservador y ex militar Paul von Hindenburg, pero su partido fue el más votado en los comicios federales parlamentarios del mismo año, convirtiéndose el NSDAP en la primera minoría en el Reichstag con el 37% de las bancas.

El líder nazi Adolf Hitler saluda a sus fuerzas de choque, las Sturmabteilung (SA), en 1930, cuando aun no ha alcanzado el poder (Photo by Hulton Archive/Getty Images)
El líder nazi Adolf Hitler saluda a sus fuerzas de choque, las Sturmabteilung (SA), en 1930, cuando aun no ha alcanzado el poder (Photo by Hulton Archive/Getty Images)

Por detrás estaban la Socialdemocracia, con el 21%, y el Partido Comunista con el 14%, además de otras trece fuerzas políticas con representación.

En este contexto, los conservadores liderados por Hindenburg finalmente llegaron a un acuerdo con el nazismo y Hitler fue nombrado Canciller dentro de la legalidad y legitimidad del sistema. Con la Ley Habilitante de 1933 el futuro genocida logró obtener funciones legislativas y tras la muerte del presidente en 1934, Hitler absorbió también los poderes del presidente y se hizo proclamar Führer (líder o guía, en español), poniendo fin definitivo a la República de Weimar.

"El fracaso de la República de Weimar debe recordarnos la necesidad de contrarrestar a quienes buscan eliminar a la libertad y le democracia", indicó Harbarth.

La canciller alemana Angela Merkel en Weimar para celebrar los cien años de la primera constitución democrática de Alemania (Reuters)
La canciller alemana Angela Merkel en Weimar para celebrar los cien años de la primera constitución democrática de Alemania (Reuters)

Las debilidades de la constitución de Weimar se corrigieron en 1949, en la Ley Fundamental surgida entre los escombros de las grandes ciudades alemanas bombardeadas y la sangre de sus casi cinco millones de muertos durante la Segunda Guerra Mundial.

El presidente alemán ya no tiene los poderes que ostentaba Hindenburg, y hoy cumple un rol puramente ceremonial. Y el umbral de entrada al parlamento es del 5% de los votos, evitando la atomización extrema, entre otras modificaciones.

Pero la canciller actual, Angela Merkel, y el presidente Frank-Walter Steinmeir se preparaban este miércoles para una serie de actos conmemorativos precisamente en Weimar para celebrar este primer paso hacia la consolidación democrática, reconocer las dificultades de su implementación y enlazar con los desafíos que el país enfrenta hoy en día, ante el avance en los diferentes estados y en el parlamento federal de expresiones extremistas que precisamente ponen en jaque a la democracia.

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