Foto: Infobae.
Foto: Infobae.

Tiene en su haber más de quince telenovelas y lo vieron más de un billón de televidentes. Su último trabajo destacado fue en el año 1999, en Rosalinda, junto a Thalía, la telenovela más exportada en la historia de Televisa –con 35 millones de espectadores–. Pero su reconocimiento empezó en su Venezuela natal junto con quien fue su novia y hoy ex mujer Catherine Fulop en la novela Abigal. A partir de ahí su vida cambió.

Hoy, lejos de los set de televisión y gracias a su visión de empresario, Fernando Carrillo supo invertir muy bien su dinero, lo que le ha permitido estar quince años sin trabajar.

Hace diecinueve años se reencontró con Jesús, y su vida experimentó un gran cambio espiritual. Lejos de los beneficios de ser un galán reconocido, practicó durante un año vivir en celibato, y hoy está a la espera del gran amor de su vida.

Físicamente se siente mejor que a los veinte años, y la imagen que le devuelve el espejo le da la razón.

Radicado hace años en México, Carrillo hoy está de regreso, eligiendo el mejor proyecto de su vida. Siente que todo le llegó muy fácil. y hoy asegura  en entrevista con Infobae estar realmente enamorado de la vida y de su carrera..

En tiempos de likes, de egos y de un cambio descomunal en la industria, Fernando se prepara para volver en su mejor papel, eligiendo ser un hombre correcto, cerca de Dios y de cumplir todos sus nuevos sueños.

—¿Quién es Fernando Carrillo?

—Soy Ferr, con doble "r", que quiere decir: "for every race and religión", para toda raza y religión.

Y todos deberíamos ser para todos, para todas las razas, todas las religiones. El mundo es de todos, ayudarnos y querernos todos. Eso, más o menos, es lo que me define. Soy una persona que cree en el ser humano, que ama al ser humano, y que cree en no responder con violencia a la violencia.

Foto: @ferrcarrillo/Instagram.
Foto: @ferrcarrillo/Instagram.

—¿Dónde y cuándo naciste Fernando?

—Nací el 6 de enero de 1970, en Caracas, Venezuela. Hay distintas fechas por allí, en internet, pero esa es la realidad.

—¿Y por qué elegiste vivir en México?

—Vivo acá porque después de haber vivido en diez países alrededor del mundo, este es el país más fregón del planeta Tierra. Lo digo con el corazón, con el alma. Tal vez hay personas que no les cae bien que yo diga eso, porque todo el mundo considera que su país es el mejor, y siento que hay mucho de lo que deberíamos copiarnos de México.

—¿Qué deberíamos copiarnos?

—Lo primero que copiaría es el nacionalismo, y el amor a lo nuestro, a lo de México. No nada más a la selección. Como cuando juega Argentina, y bueno, nos unimos todos en Argentina. México le tiene amor a todo México, a la selección, a su comida, a sus costumbres, a su gente. La vocación de servicio… la educación en el gremio turístico…

—Para los que no te conocen, ¿cómo te iniciaste en la actuación?

—Empecé en una novela, internacionalmente hablando, en Abigail. Fue la que me abrió las puertas internacionales, junto con la reina Thalía, que sin duda alguna es la reina indiscutida del género. Un género que ya se ha transformado, que ya ha cambiado, que ya no es el de la telenovela de 120, 150 o 200 capítulos.

Pero antes había protagonizado otra, que se llamó Primavera, que fue mi primer protagónico, una novela de Delia Fiallo, un éxito total en Venezuela, a la una de la tarde, se convirtió en el primer programa de la televisión venezolana.

Allí comenzó mi carrera internacional, con Abigail, que protagonicé con Catherine Fulop. Con ella hice esta primera telenovela, que me abrió puertas internacionales, porque esa novela me permitió un contrato con la Televisión Española. Y ahí me cambió la vida, porque a los 20 años pasé a ganar 15.000 dólares mensuales, que era el sueldo más grande en Venezuela para un actor. De hecho hubo una revolución en Venezuela con Catherine y conmigo, porque éramos las estrellas de Radio Caracas Televisión, por la novela Abigail y allí hubo una guerra de canales con Venevisión, que tenía a nuestro padrino, el que nos descubrió, Arquímedes Rivero. Él decidió llevarse a sus dos niños consentidos a Venevisión, adonde él se había ido.

—¿Y cómo viviste ese cambio?

-Definitivamente eso nos cambió la vida, porque de un contrato que teníamos ambos de 60.000 bolívares, Venevisión me contrata a mí por 450.000 bolívares. O sea, de 60.000 a 450.000 era como una fortuna que nadie ganaba en Venezuela… Pero me querían solo a mí, y yo le dije –como estaba de novio con Catherine Fulop– a mi padrino: "Si no te llevas a Catherine, me quedo en Radio Caracas". Y pues, efectivamente, le hicieron una oferta también a ella, por 300.000 bolívares. Entonces pasamos de ser unos niños que ganaban 120.000 bolívares, en ese momento, a ganar casi un millón de bolívares entre los dos. Por supuesto que nos casamos, compramos un penthouse hermoso en Venezuela.

—¿Por qué el dinero te cambia la vida?

—Porque eres muy joven y porque puedes tener acceso a cosas que no tenían los jóvenes en ese momento. Pudimos comprar un departamento hermoso al que pocos podían aspirar en esa Venezuela y en cualquier lugar del continente. De allí nos fuimos a España, donde nos sigue cambiando la vida, porque de 450.000 bolívares pasé a ganar 5.000 dólares diarios en Televisión Española, y bueno…

Fernando Carrillo y Thalia protagonistas de Rosalinda. (Foto: Televisa).
Fernando Carrillo y Thalia protagonistas de Rosalinda. (Foto: Televisa).

—A todo esto, ¿ahorraste dinero?

—Por supuesto, por eso he podido estar quince años sin trabajar … He invertido bien el dinero. Invertí en el mejor país del planeta, en Playa del Carmen, en el año 97.

—Ya que salió el tema de tu ex mujer, ¿sigues en contacto con Catherine?

No sigo en contacto con Catherine, nunca lo hemos tenido. Le deseo siempre lo mejor. Celebro sus éxitos. Celebro la hermosa familia que ha formado, no es fácil formar una familia linda. Siempre les tiro la mejor vibra. Sin embargo, a lo largo de los años he visto que del otro lado es totalmente lo opuesto, me tira mala vibra.
Fernando Carrillo con Catherine Fullop. (Foto: archivo).
Fernando Carrillo con Catherine Fullop. (Foto: archivo).

—¿Cómo que te tira mala vibra?

—Se expresa medio mal, a veces. Cosa que antes me decepcionaba, ahora es como que no me interesa…

—Por ejemplo, ¿cómo?

Ella tendría que decir lo que es, o sea, lo que es. Si no hubiese sido por mí, yo creo que Catherine Fulop seguiría en Venezuela. Ella debería expresarse bellísimo de mí, porque yo me he portado siempre increíble con ella. En el divorcio me porté muy bien, le dejé este departamento hermoso que habíamos comprado en Venezuela.

—Hablando de Venezuela, ¿cómo percibes a tu país hoy?

—Lamentablemente yo soy uno de los que creí en el presidente Chávez. Eso me generó problemas. Pero yo lo hice de corazón, no lo hice porque estaba enchufado, tuviese un puesto, tuviese algún beneficio. Claro que me hubiera gustado haber crecido como empresario allí. Hace quince años me fui de Venezuela, otra vez, decepcionado porque veía que internamente mis expectativas eran mucho mayores, mucho más grandes.

Estoy totalmente decepcionado de Venezuela, yo soy uno de los que creí en el presidente Chávez y eso me generó muchos problemas

Veo a Venezuela en un momento delicado y triste, pero yo sigo apostando por toda Venezuela

Tengo una fundación de la que me siento orgullosísimo, que se llama Angel Spirit –espíritu de ángel–, y alimentamos a casi 1.500 personas diarias, entre desayunos y almuerzos. 700 desayunos y 800 almuerzos.
Fundación Angel Spirit. Foto: Angel Spirit.
Fundación Angel Spirit. Foto: Angel Spirit.
Fundación Angel Spirit. (Foto: Angel Spirit).
Fundación Angel Spirit. (Foto: Angel Spirit).

—¿En qué momento de tu vida estás?

—De verdad siento en que estoy en mi mejor momento, tanto mental y físicamente como espiritualmente, que es lo más importante para el ser humano. La belleza interna hace que brilles por fuera. No tienes que ser modelo y estar todo marcado o ser perfecto de facciones para verte bello por fuera.

—Dijiste que estás en tu mejor momento… ¿Qué es estar en tu mejor momento?

—El ser humano vive agobiado… Hasta un momento en la vida tú ves la vida de los demás y dices "guau, qué linda es la vida de los demás, que linda es la vida". De hecho, Instagram, es el lugar más feliz de la tierra. Cuando yo era niño, el lugar más feliz de la tierra era Disneyland, y ahora es Instagram. En Instagram nadie tiene problemas, todo el mundo tiene yates, caballos, chicas, carros deportivos, está todo increíble.  Entonces se ha vuelto como que ese es el parámetro de la vida ¿no?  Hasta que descubrimos cómo ser felices, constante y establemente, que es lo que yo he descubierto en los últimos dos años, sin que te agobien los "no" de la vida, los "no" del camino.

Cuando yo era niño, el lugar más feliz de la tierra era Disneyland, y ahora es Instagram

Ahora dejo que la vida fluya, yo fluyo con la vida. Estoy mejor aquí, estoy mejor espiritualmente, estoy mejor económicamente. Y físicamente, de verdad, no es por nada, pero tengo mejor cuerpo que a los 20.

—¿Cuándo fue la última novela que realizaste?

—En el año 2000, con Thalía, Rosalinda. La telenovela más exportada en la historia de Televisa. Entonces, [fueron] 35 millones de espectadores. El año pasado volví a la televisión, después de casi veinte años en México, con una serie que es la número uno de la televisión mexicana, Sin miedo a la verdad.

(Foto: Infobae).
(Foto: Infobae).

—Luego de Sin miedo a la verdad, ¿qué proyectos tienes?

—Voy a desarrollar películas. Tengo una película maravillosa, ahora, que se llama My daughter best friend, la mejor amiga de mi hija, y el look de mi compañía productora va a ser eso.

—¿Tienes una productora?

—Sí, Angel Vision Productions, y ahora estamos desarrollando este primer proyecto

—Si hoy viene una cadena internacional, como Telemundo o Univisión y te propone volver a protagonizar una serie, ¿qué dirías?

—Conversaríamos, estoy superabierto. Creo que hoy, como te digo, estoy mucho mejor que nunca estuve en mi vida como para afrontar un reto así. Antes me había llegado todo tan fácil que la verdad no apreciaba ni estaba enamorado de mi carrera.

—Hablando de golpes, ¿cuál fue el peor golpe de tu vida?

—Uno de los más fuertes en su momento fue el divorcio, sin duda alguna, de Catherine, con la única mujer que me he casado en mi vida.

Y otro golpe fuerte fue la muerte de una perrita.

Fernando Carrilo antes y después. (Foto: cortesía).
Fernando Carrilo antes y después. (Foto: cortesía).

—¿Cómo está tu corazón hoy?

Mi corazón es delicado, tiene que estar muy bien cuidado. Estoy a la espera del gran amor de mi vida, y esa persona va a llegar…

—¿Hace cuánto no tienes una relación estable?

—Hace dos años. Tuve una con una italiana durante cinco años en Los Ángeles, pero cayó otra vez en la agresividad. No sirvo para la agresividad, de verdad. Yo soy un amor, a mí, paz y amor.

—¿Cómo manejas el tema del sexo?

—Tuve un año sin tener sexo.

(Foto: @fercarrillo/Infobae).
(Foto: @fercarrillo/Infobae).

—¿Y eso por qué?

—Porque es peligrosísimo, primero, llevarte a cualquier mujer a la cama hoy en día, cualquiera te pueda dar un escándalo. La foto. "Me violó", la mentira. Entonces uno está también así…

—¿Y cómo manejas ese tema hoy? Digamos ¿qué haces, un casting moral?

—Hay que tener cuidado, porque en esta época, cosa que me alegra, la mujer ha ganado una fuerza, un empoderamiento que lo celebro, porque yo siempre he sido feminista, siempre he estado a favor de la mujer, no creía en esa sobreexigencia de "mi mujer tiene que ser virgen". Yo creo que los mismos derechos tiene la mujer que el hombre, en todo. Pero ahora más bien se ha volteado un poco la tortilla y es como que ser hombre es una de las peores desventajas del planeta, una desagracia, eres culpable siempre. Una mujer puede ir, estar contigo, hacerte el amor toda la noche, y después si no quieres ser su novio, dice "me violó". y vas preso.

Hoy una mujer puede ir, estar contigo, hacerte el amor toda la noche, y después si no quieres ser su novio, dice “me violó”. y vas preso.

—Tuviste un problema con eso ¿no?

—No tuve un problema con eso, pero sí tuve una acusación falsa en Miami de una señorita haitiana que me quería sacar dinero, esa es la realidad, y como no me presté para eso, se armó el quilombo, como dicen en Argentina. Y después tuve una falsa acusación también en Argentina.

—¿Te dejó alguna enseñanza ese año de celibato?

—Aprendí muchas cosas, como que a mí antes me daba miedo o soledad irme a dormir solo. Pero el estar desgastado sexualmente es un desgaste espiritual, te sientes más vacío. Y siento que de verdad Dios tiene una princesa preparada para mí, que, cuando de verdad sea el momento. me la va a enviar. Es lo que yo le pido a diario, quiero formar una familia, "servirte a ti, trabajar para ti, Padre". Como lo estoy haciendo yo en Venezuela, como lo voy a hacer ahora en México, con mi fundación. Hacer bien, hacer el bien. Hacer el bien es lo que te devuelve bendiciones. Hacer el bien es lo que te hace estar toda la vida así.

(Foto: @fercarrillo/Instagram).
(Foto: @fercarrillo/Instagram).

—¿Fuiste muchas veces infiel?

—Lamentablemente, sí. Ahora no, ahora creo que sería el hombre más fiel del planeta. Uno como ser humano quiere gustar. Todos los seres humanos queremos gustar. Por eso ahora Facebook mide el gusto según los likes, según los "Me gusta" ¿no? Tú puedes ser tal vez X, un dentista o un asistente de enfermera, todos tienen Instagram y Facebook, todos quieren tener más likes.

 

—Y Fernando Carrillo ¿ya encontró una fórmula para gustar?

—Creo que sí; la fórmula para gustar verdaderamente es ser un tipo correcto. Ser lo más allegado a mi mánager, Jesús… Que lo tengo aquí, tatuado. y del cual trato de copiarme, de verdad. La vida de Jesús fue increíble, entonces trato de apegarme lo más posible a su comportamiento.

—¿Cómo empezó tu amor, esta devoción?

—En el año 2000.

—¿Fue por un hecho en especial?

—Sí, lo recuerdo y todavía me emociono. Yo vivía en Pedregal de la Luz, y ahora vuelvo a vivir allí veinte años más tarde. Enfrente de la iglesia del Boulevard de la Luz. Tenía dos años viviendo allí. Un día voy a Miami, estoy en Miami esperando que baje una amiga para ir a comer a un hotel, estoy parado en el hotel, en el valet parking. Estoy pensando, de repente: "Fer, cuando llegues a México el lunes, cruza la calle y ve a la iglesia, brother, o sea, da gracias a Dios lo bendecido que estás, tienes trabajo, tienes salud, tienes todo… En eso me tocan el cristal, y yo digo: "Ay, me va a pedir que me mueva". Bajo el cristal, nunca me voy a olvidar, Luis se llama el señor, y yo pensaba: "Qué alejado estás de Dios, ve a la iglesia cuando llegues el lunes". Bajo el cristal, y sin decirme hola ni nada me dice: "¿Cómo está tu vida espiritual". Guau, se me paran los pelos. Esa fue la llamada.