Estados Unidos creó un día festivo nacional para reflexionar sobre la esclavitud

Ante decenas de activistas y legisladores, el presidente Joe Biden firmó la ley para conmemorar la fecha en la que más de 250.000 esclavos negros recibieron por primera vez la noticia de que eran libres

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, es aplaudido mientras firma la Ley del Día de la Independencia Nacional de Junio (Foto: REUTERS/Carlos Barria)
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, es aplaudido mientras firma la Ley del Día de la Independencia Nacional de Junio (Foto: REUTERS/Carlos Barria)

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firmó este jueves una ley que declara el 19 de junio, conocido como “Juneteenth”, como un nuevo día festivo nacional para reflexionar sobre la fecha de 1865 en la que los últimos esclavos negros supieron que eran libres.

“Este es un día de un profundo peso y de un profundo poder, un día en el que recordamos la mancha moral y el terrible precio que la esclavitud ha costado al país y que le sigue costando. Lo que he llamado durante mucho tiempo el pecado original de EEUU”, manifestó Biden en un discurso en la Casa Blanca.

Ante decenas de activistas y legisladores, el mandatario destacó la importancia histórica que tiene la declaración como festivo nacional del “Juneteenth”, un juego de palabras con el mes de junio y la pronunciación de 19 en inglés y que ya era una fecha de celebración para la comunidad afroestadounidense.

“Las grandes naciones no ignoran sus momentos más dolorosos, no ignoran esos momentos del pasado. Los reciben con los brazos abiertos, las grandes naciones no huyen, entienden los errores que se han cometido. Y al recordar esos momentos comenzamos a sanar y a crecer más fuertes”, afirmó Biden.

Esclavos que no sabían que eran libres

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, habla antes de la firma de la Ley del Día de la Independencia Nacional de Junio, junto a la vicepresidenta Kamala Harris (Foto: REUTERS/Carlos Barria)
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, habla antes de la firma de la Ley del Día de la Independencia Nacional de Junio, junto a la vicepresidenta Kamala Harris (Foto: REUTERS/Carlos Barria)

Antes de Biden, habló la vicepresidenta de EEUU, Kamala Harris, la primera persona afroestadounidense en ocupar ese puesto y que se encargó de narrar la historia detrás del nuevo festivo.

El “Juneteenth”, explicó, conmemora la fecha en la que más de 250.000 esclavos negros recibieron por primera vez la noticia de que eran libres.

En concreto, lo que ocurrió fue que el general de la Unión Gordon Granger entró en el puerto de Galveston (Texas) para anunciar la derrota de la Confederación en la Guerra Civil dos meses antes y para proclamar que “todos los esclavos” eran libres.

Hasta entonces, los esclavos no sabían que habían sido liberados porque los esclavistas de Texas se habían negado a aceptar la orden que había dado dos años antes el entonces presidente Abraham Lincoln para abolir la esclavitud.

Durante dos años, la gente de Texas siguió esclavizada. Durante más de dos años intencionalmente se restringió su libertad. ¡Durante dos años!”, destacó Harris.

Sin embargo, según recordó la vicepresidenta, pese a la intervención de Granger, algunos estados sureños siguieron teniendo esclavos durante seis meses más hasta que en diciembre de 1865 se ratificó la 13° enmienda de la Constitución para formalmente prohibir esa práctica inhumana.

Apoyo casi total de los dos partidos

Biden es aplaudido mientras sostiene el acta del nuevo festivo nacional (Foto: REUTERS/Carlos Barria)
Biden es aplaudido mientras sostiene el acta del nuevo festivo nacional (Foto: REUTERS/Carlos Barria)

La aprobación del “Juneteenth” como feriado se produce en un momento en el que EEUU está tratando de reflexionar sobre su turbulenta historia y tras las protestas contra el racismo que el año pasado siguieron a la muerte del afroestadounidense George Floyd, asfixiado por un policía blanco.

De los 50 estados de EEUU, 48 ya reconocían ese festivo, pero las protestas por Floyd sirvieron para unir a algunos legisladores demócratas y republicanos.

Pese al acuerdo entre políticos de ideologías muy diferentes, hasta ahora el mayor obstáculo había sido el senador republicano Ron Johnson, quien argumentaba que crear un nuevo festivo federal costaría 600 millones de dólares al año a las arcas del Estado porque habría que pagar un día de libranza a 2 millones de empleados públicos.

Esta semana, sin embargo, Johnson anunció por sorpresa que ya no se opondría a la ley, lo que despejó el camino para su promulgación.

Los dos partidos la aprobaron por unanimidad en el Senado el martes y, un día después, la Cámara de Representantes avaló la iniciativa con el voto en contra de solo 14 legisladores republicanos.

Uno de ellos, Matt Rosendale de Montana, consideró que la medida es un esfuerzo “de la izquierda” para “hacer a los estadounidenses sentirse mal y convencerles de que la patria es el demonio”.

Otros republicanos se han opuesto al feriado porque llevará el nombre “Día Nacional de la Independencia Juneteenth” y consideran que esa denominación busca el conflicto con el Día de la Independencia de EEUU, celebrado cada 4 de julio.

Pese a las reticencias de los republicanos, el debate fue mucho más fácil que cuando el Congreso creó en 1983 el festivo para conmemorar el nacimiento del líder de los derechos civiles Martin Luther King Jr., que se celebra cada año el tercer lunes de enero. En esa ocasión, el debate en el Congreso se prolongó durante 15 años.

Con la aprobación del “Juneteenth” como festivo, EEUU ya tiene 12 festividades. Esas fechas, sin embargo, son solo de obligado cumplimiento en el sector público. Este año, como el 19 de junio cae en sábado, los empleados federales tendrán libre mañana viernes.

Por Beatriz Pascual Macías (EFE)

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