Chriss Watts confesó haber asesinado a su esposa y sus dos hijas (AP)
Chriss Watts confesó haber asesinado a su esposa y sus dos hijas (AP)

Este 6 de noviembre se cumple un año de que Chris Watts, conocido popularmente como “El monstruo de Denver”, se declaró culpable del brutal asesinato de su esposa embarazada y sus dos hijas, Bella y Celeste, de 4 y 3 años.

Fue acusado de cinco cargos de homicidio en primer grado, uno de terminación ilegal de embarazo, y tres de manipulación de un cadáver, por lo que fue sentenciado a cuatro condenas de cadena perpetua sin derecho a libertad condicional, además de medio siglo de prisión por cargos adicionales en una corte de Denver.

De acuerdo con la revista People, Watts encontró la religión durante sus días tras las rejas, por lo que ha reflexionado a diario sobre lo que hizo.

La fuente que habló con el medio estadounidense agregó: “No pasa un día, ni un minuto, donde él no piense sobre su familia”.

Y es que “El monstruo de Denver” ahora se hace llamar “un siervo de Dios”, y según contó a People la persona que ha visto su evolución, Chris Watts está muy consciente de los asesinatos.

Chris Watts,
Chris Watts, "el monstruo de Denver" durante su juicio (Foto: Archivo)

“Estará en su cabeza por el resto de su vida, y no hay escapatoria. El aniversario no será diferente a ningún otro día, donde está en su propio infierno. Se da cuenta de que está en un infierno que él mismo creó y tiene que vivir con eso”.

“Se ha quedado solo con sus pensamientos las 24 horas del día, los 7 días de la semana”, agregó la fuente. “Cada día. Cumpleaños Días festivos. Ocasiones especiales. Está allí en la cárcel, en su celda, pensando en lo que sucedió. Está en su propio infierno privado”.

¿Un hombre nuevo?

A principios de año, Christopher Watts reveló escalofriantes detalles de los asesinatos, en los que estranguló a su esposa embarazada, Shannan Watts, para después arrastrar su cuerpo hasta su camioneta, hecho que vio su hija de 4 años.

“¿Qué le pasa a mamá?”, gritó Bella, según su relato. Luego ubicó a la mayor y a su hermana de 3 años, Celeste, en el asiento trasero de la camioneta, con el cuerpo de su madre cerca, en el piso del vehículo, y condujo unos 45 minutos hasta un campo petrolero.

El asesino dijo que, cuando llegó allí, usó una manta para sofocar a Celeste, que era apodada “Cece”, y la dejó caer en un tanque de petroleo, antes de hacer lo mismo con su otra hija. “¿Me va a pasar lo mismo que a Cece?”, preguntó Bella antes de morir.

Chriss Watts, el monstruo de Denver que confesó haber asesinado a su esposa y sus dos hijas
Chriss Watts, el monstruo de Denver que confesó haber asesinado a su esposa y sus dos hijas

La revelación de que las niñas de Watts murieron en un episodio prolongado, que terminó en un campo petroleor y no en su hogar, fue el último giro en la historia de Chris Watts, quien apareció en televisión poco después de que su esposa e hijos desaparecieron y dijo que no sabía dónde estaban.

En julio pasado, un mes antes del primer aniversario de los asesinatos, Watts escribió una carta a su madre en la que aseguraba que ya era un hombre reformado desde que inició una nueva relación con Dios.

Durante un programa especial de televisión, su madre, Cindy Watts, leyó la carta que le envió su hijo, en la que le dijo:

“¡Todavía soy papá! ¡Todavía soy un hijo! Sin importar nada más. ¡Ahora, puedo agregar un siervo de Dios a esa mezcla! Él me ha enseñado paz, amor y perdón, y así es como vivo todos los días”.

Aunque en un principio “El monstruo de Denver” fingió no conocer el paradero de su esposa e hijas, la cámara de seguridad de su vecino captó el momento en el que sacó los cuerpos y los colocaba en su camioneta, antes de llevárselos a un campo petrolero remoto donde trabajaba.

“No podía creer lo fácil que fue dejarla caer por el agujero y dejarla ir. Escuché el sonido que causó cuando ella golpeó en el aceite'', dijo sobre Celeste, mientras que de su hija Bella, comentó: "Escucharé su suave voz por el resto de mi vida, diciendo: '¡Papá, no!’. Ella sabía lo que le estaba haciendo. Puede que no haya entendido la muerte, pero sabía que la estaba matando”.

Aunque las señales de violencia en el cuerpo de su esposa Shanann se limitaban al cuello, la mayor de las dos niñas, Bella, luchó contra su padre para salvarse “y se mordió la lengua varias veces” mientras él la asfixiaba. El médico forense halló una laceración de un centímetro y medio en el tejido que une el labio superior con las encías de la niña.

En cuanto a su esposa embarazada, Watts dijo: “Mientras tiraba de la sábana, ella rodó. Creo que ella había dado a luz”. La autopsia confirmó que el saco amniótico de Shannan que contenía a su bebé sobresalía de su área vaginal.

MÁS SOBRE ESTE TEMA: