El Papa Francisco (Foto por Alberto PIZZOLI / AFP)
El Papa Francisco (Foto por Alberto PIZZOLI / AFP)

El papa Francisco advirtió hoy que “lo que acumulamos y desperdiciamos es el pan de los pobres”, en una nueva crítica a “las lógicas del mercado”, en su mensaje enviado con ocasión del Día Mundial de la Alimentación celebrado por Naciones Unidas.

En su mensaje enviado a las agencias de la ONU con sede en Roma que hoy celebran el Día Mundial de la Alimentación bajo el lema “Nuestras acciones son nuestro futuro”, Francisco recordó que “frente a los 820 millones de personas hambrientas, tenemos al otro lado de la balanza casi 700 millones de personas con sobrepeso, víctimas de hábitos alimenticios inadecuados”.

“Resulta cruel, injusto y paradójico que, hoy en día, haya alimentos para todos y, sin embargo, no todos tengan acceso a ellos, o que existan regiones del mundo en las que la comida se desperdicia, se desecha, se consume en exceso o se dedican alimentos a otros fines que no son alimenticios”, observó

Y señaló que “estos ya no son simplemente emblemas de la dieta de los pueblos de opulencia sino que comienzan a habitar incluso en países de renta baja, donde se sigue comiendo poco y mal, copiando modelos alimenticios de las áreas desarrolladas”.

El pontífice argentino advirtió que la lucha contra el hambre y la desnutrición no cesará “mientras prevalezca exclusivamente la lógica del mercado y se busque sólo la ganancia a toda costa, relegando los alimentos a un mero producto de comercio, sujeto a la especulación financiera y distorsionando su valor cultural, social y marcadamente simbólico”.

Uno de los salones más impactantes de la Capilla Sixtina en el Vaticano durante el sínodo sobre la Amazonía que durará hasta el 27 de octubre. (REUTERS/Remo Casilli)
Uno de los salones más impactantes de la Capilla Sixtina en el Vaticano durante el sínodo sobre la Amazonía que durará hasta el 27 de octubre. (REUTERS/Remo Casilli)

No podemos olvidar que lo que acumulamos y desperdiciamos es el pan de los pobres”, aseveró. Para Francisco, la solución es “volver a la simplicidad y a la sobriedad, y vivir cada momento de la existencia con un espíritu atento a las necesidades del otro”.

Así como cambiar a un estilo de vida “que nos permitirá cultivar una relación saludable con nosotros mismos, con nuestros hermanos y con el entorno en el que vivimos”.

Para salir de esa espiral, agregó, “es necesario impulsar instituciones económicas y cauces sociales que permitan a los más pobres acceder de manera regular a los recursos básicos”.

(Con información de EFE y AFP)

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