Una fila de vehículos cerca a la planta de Oshawa (Reuters)
Una fila de vehículos cerca a la planta de Oshawa (Reuters)

El gigante automotor estadounidense General Motors anunció este lunes que recortará 15% de su fuerza de trabajo como parte de una gran reestructuración para ahorrar 6.000 millones de dólares con el fin de adaptarse a las "condiciones cambiantes del mercado".

El plan de la automotriz número uno de Estados Unidos incluye el cierre de tres plantas de ensamblaje en Norteamérica en 2019, además del cese de actividades en otras plantas de producción, con el objetivo de "priorizar futuras inversiones" para su próxima generación de vehículos eléctricos.

Se  trata de las plantas de Lordstown en Ohio, Hamtramck en Michigan (cerca a Detroit) y Oshawa en Ontario (Canadá). La empresa también planea cerrar otras dos en otros países que no fueron identificados en el comunicado, y paralizará las operaciones en dos plantas de producción de motores en EEUU.

Además, dejará de producir varios de los modelos que se ensamblan en esas plantas, los que incluyen el Chevrolet Cruze, el Cadillac CT6 y el Buick LaCrosse. La empresa no precisó cuántos empleados perderán sus puestos de trabajo, aunque medios locales mencionaron que la cifra estimada era de 15 mil personas.

(Reuters)
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El fabricante de automóviles indicó que los cierres son parte de la aceleración de su "transformación para el futuro" y la "reorganización" de su plantilla global para "alinear su capacidad de fabricación".

"Estamos ajustando la capacidad a las realidades del mercado", dijo la presidenta ejecutiva, Mary Barra.

Tras conocerse la noticia, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, lamentó la decisión. "Los trabajadores de GM han sido parte del cozarón y alma de Oshawa durante generaciones, haremos todo lo que podamos para ayudar a las familias afectadas", escribió.

Las presiones de costos ha aumentado para GM, otras automotrices y proveedores en momentos en que ha bajado la demanda por autos sedán tradicionales. La empresa también ha expresado que los aranceles al acero importado, impuestos este año por el gobierno de Donald Trump, le han costado 1.000 millones de dólares.

A inicios del 2017, pocos días antes de asumir la presidencia, Trump agradeció a General Motors por sus planes de inversión en Estados Unidos, cuando estimaban crear 1.500 puestos laborales.

La empresa ofreció en su última reestructuración a fines de octubre salidas negociadas a 50.000 empleados en Norteamérica.

(Con información de EFE y Reuters)