Asesino en serie, líder de un culto hippie, predicador, supremacista blanco, psicópata criminal. Entre las numerosas formas de describir a Charles Manson, autor intelectual de una masacre que creyó que marcaba el inicio de una guerra racial en Estados Unidos, la más impactante es la que sale de sus propios labios.

En 1987, cuando se cumplían dos décadas de la matanza de Los Angeles, en las que la Familia Manson mató a siete personas (y un bebé a punto de nacer), el legendario criminal aceptó dar una serie de entrevistas en las que reveló más sobre su misteriosa personalidad.

"La gente te ve hoy, 20 años después, y todavía no tiene idea de qué se trata. Dime en una oración, ¿quién eres?". Lo siguiente es una serie de reacciones que parecen sacadas de un libreto del Joker, enemigo de Batman.

En un primer momento, el asesino toma un gesto que puede helar la sangre de los presentes. Sus ojos, bajo la esvástica trazada en su frente, clavan una mirada amenazadora. Instantes después, exhibe su repertorio de expresiones faciales, como un niño que juega con su entrevistador.

El torbellino de reacciones dura hasta que decide responder, con palabras igual de intrigantes: "Nadie, no soy nadie. Soy un vagabundo, un holgazán, un vago. Soy un furgón y una jarra de vino. Y una navaja afilada, si te acercas demasiado…".

A pesar de las abrumadoras pruebas en su contra, durante su tumultuoso juicio en 1970 Manson defendió su inocencia y dijo que la sociedad misma era la culpable.

En otro pasaje de la entrevista, el famoso asesino explicó por qué se oponía a la idea de trabajar.

"¿Por dinero? Tengo todo el dinero del mundo. Soy el rey, manejo el inframundo. Decido quién hace qué y dónde lo hace", aseguró desafiante.

A lo largo de las décadas, Manson y sus seguidores comparecieron esporádicamente en vistas para su libertad condicional, pero sus intentos para salir de la cárcel fueron siempre rechazados. Las mujeres sugirieron que se habían rehabilitado, pero el propio Manson dejó de asistir a estas audiencias alegando que la cárcel se había convertido en su hogar.

Otras frases famosas de Manson, pronunciadas durante su juicio, en otras entrevistas o en cartas enviadas a sus seguidores.

-Yo no he matado a nadie. No he ordenado que maten a nadie. Esas criaturas que van por ustedes con sus cuchillos son sus hijos. Yo no les enseñé nada; lo hicieron ustedes

-¿Quién crees que soy, chica? Si pudieses elegir todas las palabras del vocabulario que te enseñó tu madre, ¿quién crees que soy? Y estoy es solo un par de horas, ¿te imaginas lo que sería unos días conmigo? Vivo cien años por día

-Sabes, hace unos años, ser loco significaba algo. Ahora todo el mundo está loco

-Si ustedes abrieran las puertas, yo saldría a la calle y tendrían esta cosa llamada Charlie Manson que han creado. Porque no me han visto. No realmente. Yo solo podría asesinar a toda la humanidad

-Mi padre es una prisión, mi madre un sistema, soy lo que ustedes me hicieron. Los miro y me digo: ustedes quieren matarme y yo ya estoy muerto. Toda mi vida estuve muerto

-Mírame hacia abajo y verás a un tonto, mírame hacia arriba y verás a tu dios, mírame de frente y te verás a ti

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