
Los estadounidenses son de los mayores consumidores de carne vacuna del mundo. Pero la historia podría haber sido muy distinta.
A comienzos del siglo XX, la combinación de altas tasas de inmigración, el aumento de la población urbana, pastizales saturados por el pastoreo excesivo y la escalada de precios de la carne dio lugar a una oferta insuficiente para una demanda creciente. Bajo el título "La cuestión de la carne", los periódicos de la época abrían el debate sobre cómo resolver el problema.
Fue entonces cuando aparecieron dos personajes coloridos: Frederick Russell Burnham y Fritz Duquesne.
Russell Burnham fue tan célebre en su época como olvidado por completo por la historia. Los Boy Scouts fueron creados a partir de su imagen para que los niños fuesen honorables como él. Hasta se convirtió en la inspiración del personaje de Indiana Jones. Era un aventurero independiente que anduvo por África luchando con los colonialistas británicos, porque, al igual que muchos en su época, pensaba que aquel era un noble proyecto para llevar la "civilización" a África. En una ocasión fue descrito como "el más completo ser humano que haya vivido".

Fritz Duquesne era un boer, como se conoce a los descendientes de los colonos holandeses en África. Era un tipo muy resbaladizo, que se ocultaba tras diferentes alias, con los que se involucró en ingeniosas estafas y luchó contra los británicos en la Segunda Guerra.
Ambos, Burnham y Duquesne, trabajaron como espías para sus respectivos Ejércitos en África y les fue asignada la misma tarea: matar al otro.
Esa rivalidad pareció superada por una cuestión de respeto mutuo y admiración. Nunca se encontraron en batalla, pero cuando finalmente se reunieron, fue para intentar sacarle provecho a un proyecto que había presentado en el Congreso el representante por Lousiana Robert Broussard.

En 1884, una delegación japonesa había visitado Nueva Orleans y llevado de regalo una cantidad de jacintos de agua. Las flores se expandieron rápidamente por los ríos circundantes, lo que provocó que se extinguieran muchos de los peces de la zona. Broussard se contactó con diferentes científicos en busca de una solución. Llegó a la conclusión de que así como los europeos habían importado vacas, ovejas, cerdos y aves de corral a los Estados Unidos, y que animales como las avestruces se habían adaptado a California y los camellos a los desiertos del sudoeste del país, los hipopótamos africanos podían cumplir un doble objetivo en los terrenos pantanosos del sur del país: comerse los invasivos jacintos (ya que formaban parte de su dieta habitual) y luego ser faenados para abastecer el mercado de carne estadounidense. William Newton Irwin, un investigador del Departamento de Agricultura, sentenció que la única razón por la que los estadounidenses no comían hipopótamo era "porque nadie nunca se los ofreció".
Fue así que los espías Burnham y Duquesne se asociaron en una empresa de lobby para promover la importación de hipopótamos que había propuesto Broussard en el proyecto de ley 23.261, conocido como la "ley hipopótamo", que solicitaba la asignación oficial de 250 mil dólares para la importación de estos animales. Hubo cartas de ciudadanos que respaldaban el proyecto, The New York Times escribió una nota para alabar el sabor de la carne de hipopótamo, a la que describió como "el tocino del lago", y The Washington Post anunció que el producto estaría disponible para el consumo masivo en los EEUU en pocos años.

Pero finalmente, la agricultura industrial le ganó la batalla temporal a la idea de importar hipopótamos. Nuevas técnicas permitieron extender la frontera agrícola y multiplicar la población vacuna en pocos años y el proyecto de importar las bestias desde África fue abandonado.
Jon Mooallem, un periodista que investigó la increíble historia del proyecto fallido, la rescata como símbolo de la mentalidad abierta de la época: "Hay algo bello en que los Estados Unidos considerara importarlos. Estaba tan arraigada la idea de encarar los problemas y buscar resolverlos que incluso una idea de este tipo podía conseguir difusión y respaldo. La gente se sentía libre y lo suficientemente audaz para imaginarse importando hipopótamos en lugares donde no había".
Últimas Noticias
Feriados de Semana Santa: ¿qué corresponde cobrar si trabajas el 2 y 3 de abril?
La Cámara de Comercio de Lima afirma que cada trabajador deberá recibir el equivalente a tres veces el valor diario de su trabajo habitual

Meta crea nuevos cargos en IA como ‘AI Builder’: qué significan estos roles
La estrategia de Mark Zuckerberg implica despidos masivos y una reconfiguración de perfiles en áreas centrales
El régimen de Irán eleva la tensión con EEUU: “Estamos esperando a sus soldados en el terreno para atacarlos”
El portavoz militar y el presidente del Parlamento advirtieron que cualquier invasión terrestre estadounidense terminará en “capturas humillantes” y su “aniquilación”
Cómo influyen los algoritmos de las redes sociales en la propagación de noticias falsas, según una investigación
Herramientas digitales juegan un papel crucial en la difusión de información viral no siempre basada en precisión o hechos comprobados

Mujer con síndrome de Down perdió la vida tras incendio en su casa en el Cesar
Yaneth Perdomo falleció tras quedar atrapada en su vivienda en el barrio Puente Seco en el municipio El Paso


