No es para menos. Apenas pocos minutos antes, cada uno de los futbolistas había alcanzado la gloria máxima con su selección.

Francia es el nuevo campeón del mundo, tras 20 años, y la locura que arrancó en el campo de juego del lujoso estadio Luzkniki de Moscú, siguió en los vestuarios.

Con Paul Pogba a la cabeza, la celebración en camarines fue desbordante. Incluso, le presidente Emmanuel Macron se dio cita al delirio generalizado.

Kylian Mbappé, con 19 años y una de las grandes figuras de Mundial, también celebró a lo grande en el vestuario.

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