En poco más de media hora de juego, el equipo de Lionel Scaloni ya goleaba 4 a 0 al equipo de Gerardo Martino (Foto: Twitter)
En poco más de media hora de juego, el equipo de Lionel Scaloni ya goleaba 4 a 0 al equipo de Gerardo Martino (Foto: Twitter)

México tuvo su primer golpe de realidad en la era Martino. Después del debut favorable ante Chile, las victorias ante Paraguay, Venezuela y la conquista de la Copa Oro, el tri se topó con una Argentina y un Lautaro Martínez que aniquilaron su racha de 11 partidos sin derrota.

Una historia similar a la del colombiano Juan Carlos Osorio, el ex técnico de México que vio caer una racha de 10 encuentros sin derrota con la célebre goleada de 7-0 ante Chile, en los cuartos de final de la Copa América Centenario.

La determinación y el juego ofensivo apenas duró 15 minutos para México. En poco más de media hora de juego, el equipo de Lionel Scaloni ya goleaba 4 a 0 al equipo de Gerardo Martino.

Carlos Salcedo y Néstor Araujo fueron los villanos de la noche. En el primer gol Araujo regaló un balón en la salida y Salcedo se entregó sin siquiera estorbar al delantero sudamericano, que con un remate cruzado venció a Guillermo Ochoa.

Sin embargo, como si aquel tropiezo defensivo no hubiera sido suficiente, en el 2 a 0 ambos jugadores volvieron a cometer errores. El jugador del Celta de Vigo reventó un despeje en el cuerpo de Lautaro, quien con picardía le ganó la espalda a tres defensas mexicanos para anotar el segundo tanto de la noche.

La gota que derramó el vaso fue la mano de Salcedo en el minuto 33. El árbitro marcó penal y Ochoa estuvo a nada de detener el disparo de Leandro Paredes, que al final pudo marcar el 3 a 0.

En el Alamodome de San Antonio, Estados Unidos, fue triunfo de la Albiceleste por 4-0 con tantos convertidos por Lautaro Martínez en tres oportunidades (16′, 21′ y 38′) y Leandro Paredes (32′), el restante de penal (Foto: Twitter)
En el Alamodome de San Antonio, Estados Unidos, fue triunfo de la Albiceleste por 4-0 con tantos convertidos por Lautaro Martínez en tres oportunidades (16′, 21′ y 38′) y Leandro Paredes (32′), el restante de penal (Foto: Twitter)

En el 4 a 0, Araujo hizo algo inexplicable en el mano a mano con L. Martínez. En lugar de reventar el balón o meter el cuerpo, se lo cedió al argentino, quien no dudó en sentenciar el partido con un aparatoso hat trick.

Las críticas contra ambos defensas no se hicieron esperar, y personalidades del deporte como el periodista David Faitelson no pudieron contener sus palabras: "¿Donde juega Araujo? ¿En el Celta de donde? ¡Dios mío!".

"Por favor, saquen ya a Araujo por su bien. ¡Está muerto de miedo y yo con él por lo que está haciendo con nosotros!", escribió Alejandro Gómez, de AS México.

"Diego Reyes y Carlos Salcedo llevan buen rato de bajón, Héctor Moreno se fue a Qatar, Néstor Araujo no termina de mostrar la consistencia de su mejor etapa en la Liga MX, Edson Álvarez es mejor como contención y de los jóvenes ninguno despunta. 

Rafa Márquez, ponte a entrenar…", fueron las palabras de Luis Herrera, periodista de Goal.

(AP Photo/Eric Gay)
(AP Photo/Eric Gay)

Carlos Salcedo, por su parte, salió en defensa de las críticas que llovieron en su contra.

"No nos trepamos en lo que se hable de nosotros. Hay momentos buenos y malos que tenemos que vivir, ahora es uno malo y el equipo se mantiene unido pese a lo qué pasó y nosotros estamos blindados", dijo al término de la goleada.

"Hay que mantener la buena mentalidad. Se tiene que mirar para adelante y corregir esas cosas. El equipo se supo reponer en el segundo tiempo. Nos sirve como aprendizaje de que no tenemos que regalar 45 minutos ante una selección como Argentina, que nos hace pagar", agregó. "El equipo sabe lo que dejamos de hacer tanto en lo grupal como en lo individual y claro que duele por cómo se dio el resultado".

"Para que esto sea una lección necesitamos jugar más juegos de esta naturaleza. Tenemos que acostumbrarnos a ellos, si no será difícil aprender de este tipo de errores", fueron las palabras del Tata Martino al término del encuentro.

México únicamente puede demostrar un fútbol de calidad en contra de los rivales de la Concacaf, pero no cuando juega en contra de contrincantes de mayor envergadura.