El atuendo del luchador lo hizo inconfundible (Foto: Twitter)
El atuendo del luchador lo hizo inconfundible (Foto: Twitter)

Pedro Aguayo Damián, mejor conocido como el "Perro Aguayo", es por sí mismo una leyenda en México. Fanático o no de la lucha libre, no hay una sola persona en el país que no haya escuchado su nombre.

Este famoso luchador, quien también recibía el mote de "El Can de Nochistlán", fue uno de los más grandes éxitos que dejó el deporte mexicano. Era un personaje sencillo por donde se viera, sus rasgos indígenas y su cuna humilde le permitieron ganarse el amor del pueblo con facilidad; y a ello se sumó ese ecléctico atuendo que lo volvió inconfundible.

Un chaleco y botas a juego que simulaban ser de pelo de perro, y un calzón negro; ese era el estilo de Aguayo Damián. Por lo demás, hay que decir que tenía ciertas señas particulares igual de únicas: su frente tenía evidentes lesiones producto de las cortadas y sillazos que recibía en el cuadrilatero; su cabellera negra y esponjada recordaba esos peinados altos con los que salían las mujeres de la peluquería hace 20 años; esa imagen contrastaba sin duda con su voluminoso cuerpo descubierto, que intimidaba a cualquiera que lo veía en vivo.

Su estilo en el cuadrilátero lo convirtió en leyenda (Foto: Facebook)
Su estilo en el cuadrilátero lo convirtió en leyenda (Foto: Facebook)

Su apariencia completa hacia pensar en Conan el Bárbaro, ese personaje ficticio creado en 1932, que a pesar de ser aparentemente un salvaje, tenía un fuerte sentido del honor y la justicia. "Perro Aguayo" era igual; su estilo de luchar lo distinguía: osados saltos desde la tercera cuerda con las enormes botas peludas por delante para poder caer encima de sus rivales.

El castigo que imprimía en sus contrincantes incluso tenía su propio nombre, "la lanza zacatecana". Con sus dos piernas juntas, "Perro Aguayo" se dejaba caer con toda su fuerza contra sus contrincantes, quienes perdían el aire de inmediato.

El luchador es tan famoso que hasta tiene figuras de acción (Foto: Twitter)
El luchador es tan famoso que hasta tiene figuras de acción (Foto: Twitter)

Y entre todo ese sufrimiento, de nuevo esos zapatos ostentosos y peludos de los que no se podía apartar la mirada. Por supuesto que el luchador nunca mató un perro para confeccionar sus botas, sin embargo esa era la leyenda. Y sí algo se sabe de México, es que no hay nada que le guste más al pueblo que una buena historia, aunque sea ficticia.

El concepto de las botas estilo "Perro Aguayo" incluso llegó al mundo de la moda con esos calzados que las mujeres suelen usar en temporada de frío.

Este miércoles murió a los 73 años uno de los más icónicos representantes de la lucha libre mexicana. Su fallecimiento se dio a conocer a través de Facebook por sus familiares. De esta manera la vida del carismático gladiador llegó a su fin, más no su memoria.