Lionel Messi lo hizo de nuevo. El astro argentino fue la gran figura de Barcelona en la victoria 3-0 ante Liverpool por la semifinal de ida de la Champions League: convirtió dos goles (uno, impactante, de tiro libre), se hizo cargo del liderazgo y la conducción de su equipo y alcanzó las 600 conquistas con la camiseta del Barça.

La Pulga, de 31 años, guió al conjunto culé hacia un triunfo que lo posiciona muy bien de cara a la revancha, que se disputará el próximo martes en Anfield. Del otro lado de la llave, Ajax (se impuso 1-0 en la ida) y Tottenham definirán al otro finalista.

El atacante alcanzó los 48 goles en la temporada y los 665 oficiales, contando sus conquistas en la selección argentina. El primero de sus tantos llegó a los 74 minutos, capturando un rebote en el travesaño tras el remate de su amigo y socio Luis Suárez, e ingresando a la valla con balón y todo. El segundo, a los 81 minutos, gracias a un tiro libre imposible, desde más de 30 metros de distancia, superando el salto de la barrera y depositándose en el ángulo del portero Alisson.

Tras su segunda conquista, la del récord, se sentó en un costado del campo y se golpeó varias veces el pecho, confirmando que se posó sobre sus hombros la carga de la presión. Y estuvo cerca de propiciar el 4-0 en el quinto minuto de descuento, con la corrida que encabezó con Dembelé: terminó asistiendo al francés quien, en soledad, terminó fallando una oportunidad clara. Pero no hubo una recriminación. Sí un abrazo y un pedido de aplausos para su compañero.

El impresionante rendimiento del 10 (que además cumplió 100 encuentros como capitán del equipo) generó todo tipo de reacciones en las redes sociales. De admiración y de asombro. Y también memes. El delantero, por ejemplo, apareció sentado en el trono de hierro de Game of Thrones. O es abducido por extraterrestres.

Pero también surgió la comparación con Cristiano Ronaldo, en una puja que ya lleva más de una década. En la presente edición de la Champions League, la Juventus de CR7 quedó eliminado en cuartos de final frente al Ajax. Y Messi puede cosechar su quinta Orejona, para igualar la marca del portugués.

Frente al Liverpool, quedó dicho, el rosarino llegó a los 600 goles con Barcelona en 683 encuentros. Cristiano llegó a la citada cifra a nivel clubes cuando disputó su encuentro N°801. En consecuencia, en esta "batalla" de gigantes, quedó en el centro de las burlas.

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