Campos regaló autógrafos, balones, pero sobre todo, sonrisas (Foto: FIFA)
Campos regaló autógrafos, balones, pero sobre todo, sonrisas (Foto: FIFA)

Dicen que el futbol es un lenguaje mundial y cuando faltan las palabras, es este deporte el que con su magia logra transmitir mejor un mensaje. Jorge Campos visitó a los damnificados por la tragedia del volcán de Fuego, en Guatemala, donde pudo hacerles pasar un buen rato para que pudieran olvidarse aunque fuera por un momento, de su desgracia.

Gracias al Programa FIFA Legends y a la FIFA Foundation, "El Brody" quedó maravillado con el poder del fútbol durante su tiempo entre los refugiados de las áreas afectadas por la erupción del volcán, que dejó como saldo varias decenas de muertos y heridos a mediados de 2018.

"Estar en un evento así con niños siempre es increíble, más con ellos que tuvieron que vivir esta desgracia con el volcán. Uno nunca cree que tiene ese alcance con los niños. Lo que me llamó muchísimo la atención es lo que te cambia un balón de fútbol.¡Todos queremos jugar fútbol! Es algo mundial, ¿no? Es una experiencia muy bonita tener un regalo así", dijo Campos al portal de la FIFA.

Campos pudo inspeccionar la zona afectada junto a la FIFA Foundation, así como encontrarse con la comunidad damnificada, a la que repartió material deportivo y les firmó autógrafos para luego jugar un rato de fútbol junto a niños y niñas.

Jorge compartió que los niños le regalaron una pulserita (Foto: FIFA)
Jorge compartió que los niños le regalaron una pulserita (Foto: FIFA)

"No tienen zapatos de fútbol, algunos juegan con huaraches… yo también he jugado sin zapatos, pero lo importante es que la pelota ruede e ir detrás de ella. Fue una experiencia maravillosa que aparte me llena, me da más fuerzas a seguir yendo a estos eventos a cualquier parte del mundo. La pelota no tiene idioma. Rueda y no habla, genera una comunicación orgánica, natural. El balón te da todo", abundó el exfutbolista de 52 años.

El ex portero de Pumas, Galaxy y la selección mexicana de fútbol, compartió el momento que más le conmovió durante su visita a esta zona del país chapín.

"Los niños empezaron a hablar entre ellos y decidieron entre todos regalarme una pulserita que llevaban todos. Eso no se me va a olvidar porque eran todos unos chiquititos ¡que ni sabían quién era yo! Me la guardé como me he guardado todo lo que me ha regalado desde que jugaba la gente de buena vibra. Y me ha ido muy bien. ¡Me faltó ganar un Mundial, nada más!", finalizó.