
Natalia Rojas es una mamá primeriza de 32 años, nacida y criada en la capital colombiana. Tras graduarse de Comunicación Social, con énfasis en Editorial, se ha desempeñado como editora, traductora y redactora para varios medios e industrias. Además de su oficio como generadora de contenido, esta bogotana ha volcado sus intereses hacia el arte, explorando también el mundo del canto y la locución. ‘El remanso de los desmemoriados’ es su primer libro publicado y el que considera su segundo bebé.
La sinopsis del libro relata “Leonor Barco de Rubio fue siempre una ama de casa y esposa excepcional a quien su amor por la música y su fino sentido del humor siempre la caracterizaron. Cada vez que se sentaba frente a un piano, las notas adquirían forma y el mundo a su alrededor parecía desvanecerse. Hoy todos esos recuerdos se han esfumado de su mente -como el humo- y así pasó con los recuerdos de todos los demás pacientes de “El Remanso”; aquella casona antigua en la que cohabita un grupo de personas que, si bien lo borraron todo de su memoria, no merecen que sus historias queden en el olvido. Por eso, en ‘El remanso de los desmemoriados’ nos embarcamos en un viaje para conocer el pasado de cada uno de ellos, su presente y el drama que atraviesan al desaprender lo aprendido y, en últimas, perderse de sí mismos.
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“El Remanso de los Desmemoriados es una novela que indaga principalmente sobre enfermedades de índole cognitiva como lo son el Alzheimer y la demencia senil. Si bien la historia se basada en la vida de mis abuelos maternos y se inspira en el geriátrico de mi abuela Leonor -el cual se especializa en atender a pacientes con este tipo de afecciones mentales-, la trama tiene lugar en la Bogotá de antaño (1900-1940). Por esto, el libro da cuenta del panorama social y político de Santafé y de las costumbres de la época -costumbres que, por cierto, una narradora contemporánea entra a analizar desde una lupa más actual y crítica-.” comenta la autora.

Esta historia tiene como principal escenario el geriátrico “El Remanso”, donde coexisten enfermeras, pacientes, difuntos y personajes que no son otra cosa que el producto de las alucinaciones de los mismos pacientes que allí habitan. La historia se desarrolla en una línea del tiempo que salta constantemente para dar cuenta de la juventud y de la vejez de cada personaje para así entrar a contrastar los distintos matices propios de cada edad y de cada momento de la vida. Dentro del ramillete de inquilinos uno se encuentra con personalidades muy marcadas (Beatriz, la feminista literata; Alfonso, el ex piloto de guerra; Leonor, la ama de casa no desesperada, etc.).
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“Capítulo tras capítulo las personas comienzan a encariñarse con cada personaje y a empatizar con lo desgarrador de haber desaprendido lo aprendido, de hallarse despojados de sus costumbres, de sus cuatro paredes y -lo peor- de sus recuerdos y, en últimas, de sí mismos.” agrega Natalia.
“Si bien los temas a tratar son un tanto -o, más bien, muy- melancólicos / existenciales (la vejez, la muerte, la locura, la religión, el más allá, etc.), la voz de la narradora procura ser un poco más fresca equilibrando así lo trágico con lo cómico (todo esto visto desde mi subjetividad como autora, claro).” Agrega.
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Dentro de las críticas iniciales de su obra se destaca la del periodista y escritor Juan Gossain, quien se refirió al libro de Rojas como el “resultado magistral de las variaciones en los tiempos de la narración: del pasado al presente y del pasado al futuro, hasta terminar revueltos los tres…”
Natalia Rojas Rubio escribió este libro movida por el luto de perder a su abuelo Roberto hace ya 6 años y de perder a su abuela Leonor, a quien hoy ve retratada en una niña -la niña más dulce de todas-. ‘El Remanso de los Desmemoriados’ es un homenaje a todas esas personas que, aunque lo olvidaron todo, no merecen morir en el olvido.
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