Mujer denuncia que le suplantaron su identidad para delinquir: está pensando en cambiarse el nombre

Daniela Rubio Roa asegura que su vida personal y laboral se ha visto seriamente afectada. Tiene denuncias ante las autoridades por temas de supuestas estafas

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Foto: Arne Dedert/dpa
Foto: Arne Dedert/dpa

Todos los días están llenos de zozobra y angustia para Daniela Rubio Roa, una joven de 24 años que, por culpa de inescrupulosos, perdió su identidad legal. La mujer ha sido suplantada en diferentes ocasiones y a través de varios medios, de hecho, sobre ella recaen, no solo deudas, sino también amenazas por parte de personas que aseguran haber sido estafadas por ella. La mujer asegura sentirse desesperada, tanto así, que ha pensado en acciones radicales ante la ley como cambiar su nombre. La denuncia de la ciudadana fue expuesta en el diario El Tiempo, portal al que le relató su historia con detalles.

Según dijo en su charla con el periódico, todo empezó cuando se enteró de un reporte que recaía a su nombre en la central de riesgos financieros, Datacrédito. Ella se disponía a cerrar un negocio para la compra de un apartamento, sin embargo, el proceso se vio truncado cuando le dijeron que su nombre aparecía en aquella entidad. La deuda por la que sus datos estaban registrados en la central de riesgos era por una compra de cosméticos. Para el 2019, supuestamente, Daniela habría comprado artículos de este tipo avaluados en los 350.000 pesos, a través de una revista de catálogo.

La compra, hecha por la persona que suplantó a Daniela, llegó a una casa ubicada en el barrio Isla del sol, en el sur de Bogotá. Aquella persona no solo sabía el número de contacto de Daniela, sino que también se sabía su nombre completo, su número de cédula y la fecha de expedición de ese documento. Daniela alegó que no conocía aquella casa y que la compra no había sido hecha por ella, por lo que decidió poner su caso ante la Fiscalía. La mujer dijo que aunque la denuncia le generó un poco tranquilidad, se dio cuenta de que el problema era más grande de lo que pensaba.

Además de la deuda que mantenía con la revista, tenía una obligación en mora con una empresa de telecomunicaciones, de acuerdo con aquella compañía, ella había solicitado la instalación de servicios de internet, telefonía y televisión. A las deudas se unieron temas personales cuando los estafadores detrás del caso empezaron a hacerse pasar por ella en redes sociales. Amigos y allegados a Daniela empezaron a recibir mensajes por parte de alguien que aseguraba ser ella.

A su nombre, dicen víctimas de la persona que se hizo pasar por Daniela, también se hicieron negociaciones de supuestos arriendos de fincas. La persona alquilaba lugares ficticios, recibía el dinero, y luego desaparecía y dejaba de contestar. Ante estas estafas, Daniela fue acusada de mentirosa y recibió amenazas de muerte.

“Estafadora de mierda, te tengo ubicada ya”, se lee en uno de los mensajes que recibió la joven. Rubio Roa es mercaderista en una empresa de licores de Bogotá y, a causa de lo que ha venido ocurriendo, asegura haber caído en depresión. Gente asegura que ella les ha vendido ropa a través de internet, negocios de los que ella no tiene ningún conocimiento.

Bajo el nombre de Daniela hay una cuenta de Facebook y un número de WhatsApp que, reitera ella, no son suyos. La mujer es esposa y mamá, y teme que ciudadanos que no saben de la situación la ataquen a ella o a su familia. Sobre Daniela, de hecho, hay dos denuncias en su contra por estafa. En menos de un año se vio obligada a cerrar su cuenta de Facebook y a cambiarse de casa.

“Uno a veces deja la fotocopia de la cédula por ahí donde imprime, o alguien cercano, no sé qué pasó. Esa persona me quiere joder, no sé quién es, pero me quiere destruir. Se apoderó de mi vida, les escribió a mis amigos en Facebook haciéndose pasar por mí. Me ha parecido terrible, se metieron con mi familia, me da miedo que las personas afectadas no me crean y busquen hacernos daño, y no sé cómo solucionarlo”, explicó la víctima sobre su caso al diario El Tiempo.

De acuerdo con cifras de Trans-Union, firma global de información, en Colombia, este tipo de delitos han aumentado en un 243%. Para evitarlos, recomienda la entidad, pueden adelantarse diferentes acciones, entre ellas, no publicar en redes sociales datos personales y configurar correctamente la privacidad de estos espacios. También es necesario eliminar los perfiles que ya no se usen. De la misma manera, es necesario evitar dar clic a enlaces sospechosos que, en su mayoría, llegan a través de correo electrónico o mensajes de texto.

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