Ana del Castillo relató como tuvo que vivir en la calle cuando tuvo 14 años

La madre de la artista nunca estuvo de acuerdo con la profesión de su hija, por lo que la hoy figura de la música vallenata se vio obligada a irse de su casa.

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Ana del Castillo
La madre de la artista nunca estuvo de acuerdo con la profesión de su hija, por lo que Ana se vio obligada a irse de su casa.

En una entrevista para el popular programa de ‘Yo, José Gabriel’, la cantante vallenata Ana del Castillo reveló varios detalles privados de su vida y de su carrera artística, sin embargo, hubo uno en particular que llamó la atención y conmovió a los espectadores: cuando tuvo 14 años, Ana tuvo que vivir en la calle luego de que su madre, quien no estaba de acuerdo con que ella se dedicara a la música, le dijo que si quería ser cantante, que se fuera de la casa.

De acuerdo con el relato de la artista, su padre y su madre se separaron, situación que Rosa Elena Jiménez, mamá de la cantante, no pudo superar rápidamente. Ana aseguró, en su diálogo con José Gabriel, que el divorcio dejó muy afectada a su progenitora, y que le costaba centrar su mente en otras cosas, como el destino que Ana quería escoger para su vida; la música. “Si vas a estudiar y cantar, prefiero que te vayas”, recordó Ana las palabras de su madre.

“Fue una situación complicada en el colegio, mi mamá venía con la separación, le afectó demasiado y no quería saber de nada, me dijo: ‘si vas a estudiar y cantar, prefiero que te vayas’. Ella no aceptó que yo me quedara, pero en la casa estábamos pasando una situación difícil, no había dinero, las cosas del colegio, y pues…”, narró.

La mujer, que en ese entonces esa una preadolescente, decidió seguir sus convicciones frente a su futuro, y se fue de la casa para perseguir sus sueños, sin embargo, por supuesto, no fue una vida fácil para ella.

Me recibe la calle (...) es muy complicado, porque al comienzo no recibí apoyo, luego ya comencé siendo corista antes de ser cantante (...) yo dormía en el suelo, pero como en una estera en un lugar de pensionados. A veces me sacaban del pensionado porque debía dos o hasta tres meses”, relató Del Castillo, quien se notó conmovida al recordar su pasado. Sin lugar fijo para vivir, Ana logró hospedarse en la casa de algunas de sus amigas, pero eso tampoco le aseguraba nada, como ella lo dijo, “pero después de tres días ya uno no huele bien en casa ajena”.

A su vida llegó un ángel, como lo denominó la intérprete vallenata, su colega Rolando Ochoa, hijo del fallecido juglar Calixto Ochoa, quien la invitó a cantar ‘El Apagón’, en homenaje al legendario músico colombiano, del que también hicieron parte Silvestre Dangond y Jean Carlos Centeno.

“Rolando fue aun ángel para mí, nadie me conocía y a él me lo encontré en la iglesia y me dijo ‘tu cantas muy bonito, vamos a ver si llegas al estudio y cantas una canción’ y después me llamó y me dijo ‘fuiste seleccionada para cantar esa canción’, fue un escalón más en mi carrera”, argumentó.

Ana, gracias a su música, ha ido escalando y haciéndose un espacio en el mundo del vallenato y, aunque no habló más de su madre, dijo que esperaba que ojalá estuviera orgullosa de ella, además, hizo un reconocimiento a la mujer que la crío e hizo labores de madre con ella: la mamá de una de sus mejores amigas.

Así mismo, la cantante habló de su padre, Manuel del Castillo, que, al igual que ella, es amante de la música pero, por su condición médica, cáncer en la laringe, ya no puede hablar o cantar, “él se comunica con un aparato electrónico”, dijo.

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