Los asesinos de Martha Catalina Daniels, incluyendo a su propia hermana, no serán tomados en cuenta por la JEP

La Justicia Especial para la Paz declaró que no es el organismo el que debe hacerse cargo de este crimen.

La Sala de Amnistía o Indulto de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) declaró falta de competencia en el caso de Sandra Lucrecia Daniels Guzmán, Pedro Antonio López Soto y José Salvador Jiménez Ornero, y rechazó su solicitud de beneficios de la Ley 1820 de 2016.
La Sala de Amnistía o Indulto de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) declaró falta de competencia en el caso de Sandra Lucrecia Daniels Guzmán, Pedro Antonio López Soto y José Salvador Jiménez Ornero, y rechazó su solicitud de beneficios de la Ley 1820 de 2016.

Tras 18 años del homicidio de Martha Catalina Daniels, sus asesinos, entre los que se encuentran su propia hermana, solicitaron ser tenidos en cuenta por la JEP para la resolución del caso, sin embargo, el organismo de justicia aseguró que se declaraba impedido para hacerse cargo de esto, pues los hechos no se dieron en el contexto del conflicto armado.

“La Sala de Amnistía o Indulto de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) declaró falta de competencia en el caso de Sandra Lucrecia Daniels Guzmán, Pedro Antonio López Soto y José Salvador Jiménez Ornero, y rechazó su solicitud de beneficios de la Ley 1820 de 2016 respecto de la condena que les fue impuesta por el crimen, en 2002, de la entonces senadora de la República Martha Catalina Daniels Guzmán y dos personas más”, escribieron en un comunicado oficial.

Sandra Lucrecia Daniels Guzmán, la hermana de la víctima, Pedro Antonio López Soto y José Salvador Jiménez Omero, no recibirán beneficios respecto al crimen pues, según argumentó la JEP, que la muerte de Martha tuvo que ver con intereses personales de Sandra, su hermana, situación que no le compete a la JEP sino a la justicia ordinaria.

Con la conclusión de la JEP, también se revocó la libertad condicional que se le había otorgado a uno de los solicitantes de someterse a dicho ente tras asesinar, a Martha y a las dos personas también perdieron su vida cuando se encontraban con ella ese día: su amiga Ana María Medina de Rodríguez y su conductor, Carlos Germán Lozano.

Este rechazo para entrar a la JEP hace parte de los 1.732 casos que, según la Sala Amnistía o Indulto, han tenido que negar para hacerse cargo de ellos al demostrarse que los victimarios “no hicieron parte de las Farc, cuyas conductas no tuvieron relación con el conflicto armado o por hechos ocurridos con posterioridad al primero de diciembre del año 2016”.

El crimen

Martha Catalina Daniels salió de su casa en el norte de Bogotá el sábado 2 de marzo de 2002 en compañía de su amiga Ana María Medina de Rodríguez y de su conductor, Carlos Germán Lozano. Ese mismo día, los cuerpos de las tres personas aparecieron sin vida en un barranco de 50 metros a cinco minutos del municipio de Zipacón, en Cundinamarca.

En su momento, teorías de la Fiscalía y de la policía señalaban a la guerrilla de las FARC de ser los responsables del asesinato, sin embargo, tiempo después, la hermana de la senadora, Sandra Lucrecia, fue detenida por se una de las principales sospechosas en el caso luego de que se encontrara una carta escrita a mano, por la misma Martha, en donde le decía a su hija que sentía que su vida estaba en peligro y que temía ser asesinada por su propia hermana, que estaba, aparentemente, intentando quedarse con un dinero que sería producto de una mediación para la liberación de unos secuestrados.

Los familiares de la víctima declararon ante la prensa que todo era producto de una trampa, pues Martha había recibido una llamada que había hecho que ella saliera apresuradamente de su casa, incluso denunciaron que, había salido tan rápido de su casa, que no había esperado la llegada de los escoltas que normalmente la acompañaban.

Sandra Lucrecia fue hallada culpable y fue condenada a 40 años de prisión tras la solicitud de un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos de llamarla a juicio en noviembre de 2002. Sandra Lucrecia se encuentra desde entonces detenida en la cárcel de mujeres El Buen Pastor.

La carta que dejó Martha fue el punto de quiebre para empezar la investigación en contra de Sandra, indagaciones que trajeron otras pruebas como la búsqueda de Sandra de posibilidades para irse del país, la mujer estaba poniendo en venta sus propiedades. Con el rechazo de la JEP, Sandra seguirá cumpliendo su condena y cualquier apelación en su caso tendrá que ser hecha con la justicia ordinaria del país.