
El pulso de los aficionados al fútbol alcanza nuevos niveles de interés científico durante el Mundial 2026. Un equipo de la Universidad de Bielefeld impulsa un ambicioso estudio internacional que mide en tiempo real las reacciones fisiológicas de los hinchas de distintas selecciones, basándose en los datos recogidos por relojes inteligentes. Los investigadores buscan conocer cómo varían la frecuencia cardíaca, el estrés y el sueño de los seguidores, según la nacionalidad y la intensidad con la que viven cada partido.
La iniciativa coordinada por especialistas en ciencias de datos y psicología deportiva invita a participantes de diversos países a compartir datos de manera anónima a través de sus dispositivos. El objetivo: descubrir si las emociones colectivas del fútbol pueden cuantificarse de manera precisa y compararse entre culturas.
PUBLICIDAD
Tecnología y fútbol en un mismo campo
El proyecto convoca a aficionados de diferentes selecciones que cuenten con un smartwatch. Estos dispositivos recopilan, con autorización voluntaria y respetando los estándares de protección de datos, información sobre frecuencia cardíaca, estrés, movimiento y calidad del sueño durante los partidos. La recolección de datos no se limita al momento del encuentro, ya que los investigadores también analizan los efectos previos y posteriores al evento.

La metodología incluye la inscripción online de los interesados, quienes deben indicar su país de residencia, género, nacionalidad, equipo favorito y el nivel de identificación con la selección. Cuando se reúna un número suficiente de hinchas de una misma selección, recibirán una invitación personalizada para conectar su reloj y autorizar la transferencia de datos.
PUBLICIDAD
La comparación internacional resulta un eje central del estudio. El profesor Christian Deutscher, co-líder del proyecto en la Facultad de Psicología y Ciencias del Deporte, explica que el interés reside en saber “si los hinchas de diferentes selecciones reaccionan con distinta intensidad ante el mismo suceso en el partido; por ejemplo, si un gol genera un impacto fisiológico diferente en hinchas alemanes, turcos o brasileños”. El contexto del Mundial ofrece una oportunidad única para poner a prueba esta hipótesis, ya que millones de personas atraviesan situaciones emocionales similares en todo el mundo.
Antecedentes científicos y alcance de la investigación
La base de la investigación actual se encuentra en el estudio realizado durante la final de la Copa de Alemania 2025, también coordinado por el equipo de Bielefeld. Durante doce semanas, se recopilaron datos de 229 hinchas del club Arminia Bielefeld utilizando relojes inteligentes.
PUBLICIDAD
El análisis reveló que quienes asistieron al estadio alcanzaron una media de 94 pulsaciones por minuto, mientras que quienes vieron el partido por televisión registraron 79 pulsaciones. Tras los goles, el aumento de la frecuencia cardíaca en el estadio llegó a un 36%. Los niveles de estrés, además, comenzaron a incrementarse hasta 14 horas antes del inicio del partido. Estos resultados se encuentran publicados en la revista Scientific Reports.

El nuevo proyecto, denominado “Fiebre Mundialista”, se enmarca en la área de enfoque QUAMU, orientada a la cuantificación y gestión de la incertidumbre. La Wissenswerkstadt Bielefeld respalda la investigación por su carácter accesible y su potencial para ofrecer conocimiento científico valioso sobre fenómenos cotidianos.
PUBLICIDAD
Participación global y protección de datos
El proyecto abre la inscripción a personas adultas que usen de manera regular un reloj inteligente. Al inscribirse, los participantes autorizan la recopilación automática de parámetros fisiológicos mediante la aplicación correspondiente y bajo estrictos protocolos de anonimato y confidencialidad.
El formulario de registro, disponible en el sitio web oficial de la universidad, solicita además información sobre cómo se siguió cada partido: ya sea en directo, mediante televisión, marcador en línea o en eventos públicos. Esto permite a los investigadores distinguir el contexto emocional y social en el que se produce la respuesta fisiológica.
PUBLICIDAD

La profesora Christiane Fuchs subraya que, gracias al diseño del estudio, “se hace visible cómo las emociones colectivas, la identificación deportiva y las respuestas fisiológicas se encuentran fuertemente conectadas”. Añade que estos fenómenos difícilmente pueden medirse en laboratorio, por lo que el enfoque en situaciones cotidianas permite obtener resultados más realistas.
El equipo de la Universidad de Bielefeld destaca que la colaboración voluntaria de los hinchas permitirá medir de manera científica la fiebre que despierta el fútbol en el mundo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Desentierran dos papas de 500 años en un yacimiento inca de Perú: el dato que sorprendió a científicos
Un equipo de arqueología encontró los tubérculos liofilizados dentro de una vasija sellada en Tambo Viejo, en la costa sur, y el hallazgo refuerza la idea de un transporte alimentario a gran escala

Una ventana al pasado del universo: investigan una señal cósmica a más de 8 mil millones de años luz
Astrónomos identificaron un fenómeno único producido en una galaxia sometida a intensos procesos de nacimiento estelar, gracias a tecnología desarrollada en Sudáfrica

Cómo los mapaches y los ríos podrían contribuir a la circulación de una bacteria que afecta a los humanos
Una investigación realizada en Japón detectó la presencia persistente de un patógeno emergente en el entorno natural y halló indicios que podrían ayudar a explicar su permanencia fuera de ámbitos urbanos

Cómo funcionan las bacterias que redujeron tumores de hígado y páncreas en ratones: los prometedores hallazgos
Un equipo científico de Estados Unidos demostró cómo aumentaron la supervivencia y entrenaron al sistema inmune para que la enfermedad no volviera a aparecer

Tres cohetes, dos acoplamientos en órbita y cuatro astronautas: así será la misión Artemis III de la NASA
La Agencia Espacial de Estados Unidos presentó a los próximos tripulantes que, en 2027, validarán la tecnología que un año después intentará descender en la Luna con un vuelo tripulado. El plan incluye detalles sobre cómo SpaceX y Blue Origin deben ajustarse a los plazos del próximo vuelo espacial



