
El hallazgo de que la proteína neurofilamento de cadena ligera (NfL) puede utilizarse como biomarcador sanguíneo del envejecimiento en una amplia variedad de animales y no solo en humanos podría transformar la evaluación de la salud neurológica en medicina veterinaria.
Según PLOS Biology, la medición de NfL en sangre permite estimar tanto la edad biológica como la esperanza de vida en diferentes especies, lo cual abre nuevas perspectivas para el estudio de la longevidad animal.
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Biomarcador sanguíneo común en envejecimiento humano y animal
El neurofilamento de cadena ligera está consolidado como un indicador de daño neurológico: su presencia en sangre ocurre cuando las neuronas sufren cambios o degeneración, ya sea por enfermedades o por el proceso natural del envejecimiento. Conforme avanza la edad, los niveles de NfL en sangre aumentan. Este fenómeno se ha documentado tanto en personas sanas como en individuos con enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer o la ELA.

El profesor Mathias Jucker, líder del grupo de investigación en el Centro Alemán para Enfermedades Neurodegenerativas (DZNE) y el Instituto Hertie de Investigación Clínica del Cerebro (HIH) de la Universidad de Tübingen, resumió el avance a PLOS Biology: “En enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o la ELA, el NfL aparece elevado en sangre. Sin embargo, su concentración también se incrementa en personas sanas con la edad. Ahora hemos observado un aumento similar asociado a la edad en ratones, gatos, perros y caballos”.
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Estudios en especies animales y valor predictivo del NfL
El interés científico en el NfL radica en su capacidad predictiva, ya que estudios previos revelaron una asociación entre niveles altos de esta proteína y mayor riesgo de mortalidad en personas mayores.
Según PLOS Biology, la doctora Carina Bergmann y su equipo corroboraron estos resultados en experimentos longitudinales en ratones. Durante cuatro meses, se monitoreó a 44 ejemplares adultos y se detectó que los ratones con incrementos lentos de NfL presentaban una mayor esperanza de vida, mientras que aumentos rápidos se relacionaban con una vida más corta.
“Nuestros datos sugieren que la esperanza de vida de los ratones puede estimarse a partir de la velocidad de aumento del NfL, de forma similar a lo que se ha reportado para el envejecimiento humano”, afirmó Bergmann a PLOS Biology.
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El análisis abarcó más de 50 especies animales, incluidas gatos, perros, caballos y ratones —estos últimos, analizados en profundidad—, además de conejos, leones, monos, elefantes, algunos reptiles y aves.
La colaboración incluyó al zoológico de Stuttgart, la Facultad Vetsuisse de la Universidad de Zúrich y un laboratorio veterinario de diagnóstico. El NfL se detectó en la sangre de todos los mamíferos evaluados, así como en algunas aves y reptiles, como un cocodrilo y un loro.

Los investigadores señalaron en PLOS Biology que la menor detección en ciertas aves y reptiles podría estar vinculada a diferencias en la secuencia de aminoácidos de NfL respecto a los mamíferos, lo que dificulta su identificación mediante las técnicas habituales.
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Implicaciones para la medicina veterinaria y la investigación sobre longevidad
El equipo científico observó que la concentración basal de NfL suele ser más baja en especies con mayor esperanza de vida, aunque este resultado debe ser considerado con cautela, dado que la relación entre tamaño corporal y longevidad influye en la interpretación de los datos.
Sin embargo, la robusta detección de NfL en la sangre de 39 especies de mamíferos adicionales refuerza su potencial como biomarcador transversal en medicina veterinaria.

“En conjunto, nuestros datos muestran que los métodos de análisis empleados en la investigación sobre demencia también resultan prometedores para la medicina veterinaria, al evaluar la edad biológica, la salud neurológica y la esperanza de vida de los animales”, destacó Jucker en PLOS Biology.
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La utilización del NfL como biomarcador sanguíneo se perfila, de acuerdo con los autores, como una herramienta relevante no solo para la medicina veterinaria, sino también para la conservación de especies en zoológicos y programas de investigación sobre envejecimiento animal.
El creciente interés en el neurofilamento de cadena ligera como indicador de salud neurológica y mortalidad sugiere que este biomarcador podría convertirse en una herramienta esencial para valorar intervenciones sobre el envejecimiento y anticipar la vida útil en distintas especies, consolidando su importancia en futuras investigaciones de carácter multidisciplinario.
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