
Después de tres años de paciente búsqueda y esfuerzo, el fotógrafo Randy Robbins logró registrar imágenes inéditas del zorro rojo de Sierra Nevada, una de las criaturas más esquivas y amenazadas de California.
El reciente avistamiento, conseguido por medio de una cámara trampa instalada estratégicamente en el Parque Nacional Volcán Lassen, marca un hito para la observación y la sensibilización sobre esta subespecie, que se encuentra al borde de la extinción.
El zorro rojo de Sierra Nevada es considerado el mamífero más raro del estado de California. A diferencia de su pariente continental, esta subespecie está adaptada a vivir en las alturas montañosas y presenta ligeras diferencias respecto a los zorros rojos que habitan en las tierras bajas.
Los expertos calculan que quedan menos de un centenar de estos animales, una situación que los coloca en riesgo extremo de desaparecer, principalmente por la endogamia y el aislamiento de sus poblaciones. La fragmentación del hábitat, las amenazas ligadas al cambio climático y la escasez de ejemplares han convertido a este zorro en un ícono de la preocupación ambiental en la región.

El carácter solitario del zorro rojo de Sierra Nevada, sumado a su hábitat —altitudes superiores a los 1800 metros—, hace que los encuentros humanos sean extraordinariamente raros. Este aislamiento natural complica las labores de monitoreo biológico, por lo que las cámaras trampa han surgido como herramienta fundamental para cualquier intento serio de observación y registro.
Robbins, seleccionado para el resumen de los Premios de Fotografía de Vida Silvestre 2024 de GNN, ha dedicado detenidamente los últimos tres años a buscar indicadores del animal. No se trató de una tarea al azar: precisó sumergirse en toda la literatura científica disponible para descifrar los patrones de movimiento y preferencias del zorro rojo, maximizando estos escasos indicios para definir la ubicación exacta de cada cámara.
La investigación previa resultó tan exhaustiva como estratégica. Robbins entendió que el hábitat preferido por el zorro en invierno no era necesariamente el mismo que aquel fácilmente accesible para los investigadores. El parque Volcán Lassen, uno de los últimos refugios para la especie, se caracteriza por su topografía agreste, nieve abundante y zonas recónditas poco transitadas incluso por guardabosques.
Al analizar las huellas y la disposición de los elementos en el paisaje, el fotógrafo dedujo que una hilera de rocas sobre el barranco servía de camino habitual para estos zorros, sobre todo cuando el suelo permanece cubierto de nieve. Guiado por esta hipótesis, subió hasta los 2.600 metros de altitud, colocó la cámara trampa en una cornisa y la activó, sabiendo que quedaría enterrada por la nieve hasta la siguiente temporada de deshielo.

El riesgo de que la cámara se perdiera o no lograra captar ningún movimiento era alto. Sin embargo, pasada la primavera y con la llegada del deshielo, Robbins regresó al lugar, recuperó el equipo y se encontró con más de lo que esperaba: tres minutos completos e ininterrumpidos de video que mostraban el comportamiento cotidiano del zorro rojo en su entorno.
En las imágenes, el animal hace su entrada con cautela, olfatea el suelo, se acerca al borde del barranco y observa en silencio la vastedad blanca del paisaje. Permanece allí, sentado plácidamente al sol, olfateando el aire, hasta volver a internarse en la montaña. Más que el fugaz destello de un animal cruzando la lente, las imágenes revelaron una muestra inédita de naturalidad y confianza, una ventana que permite atisbar la rutina de una especie amenazada.

El acontecimiento representa mucho más que un logro personal para Robbins. Él mismo lo explicó en una entrevista: la historia del zorro rojo es relevante porque ilustra los riesgos inminentes que enfrenta la biodiversidad californiana. “Estamos a un par de generaciones de que estos zorros se extingan por endogamia y otras causas, ya que sus poblaciones son muy pequeñas”, comentó a Fox Weather. Difundir esta historia —asegura— es fundamental para motivar a las personas a interesarse por la conservación, ya que es el conocimiento y la empatía lo que puede impulsar acciones concretas para la protección de especies en riesgo.
El registro de Robbins confirma la presencia persistente, aunque precaria, del zorro rojo de Sierra Nevada en el Parque Nacional Volcán Lassen. Este hallazgo, producto de la tenacidad, el rigor científico y la tecnología, proporciona evidencia tangible para quienes luchan contra la desaparición de especies emblemáticas. Las imágenes capturadas no solo documentan la vida de una criatura casi extinta, sino que además revitalizan el debate sobre la necesidad de proteger a los últimos supervivientes y preservan la esperanza de que otros, como Robbins, busquen y encuentren nuevas historias de supervivencia.
Últimas Noticias
El proyecto científico que busca restaurar la biodiversidad de la isla Floreana en Galápagos
La Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos desarrollan un proyecto de 15 millones de dólares para eliminar especies invasoras. Por qué las lecciones de la iniciativa podrían cambiar la gestión en otras islas

Científicos proponen instalar radiotelescopios en la Luna para observar agujeros negros
La incorporación de antenas en la superficie lunar abriría la posibilidad de captar imágenes directas de decenas de objetos supermasivos, según expertos

Detectan un agujero negro que crece más rápido de lo previsto: sus impactantes características
Astrónomos de la Universidad de Waseda y la Universidad de Tohoku localizaron en una galaxia remota un objeto que combina una intensa actividad de energía en distintas frecuencias y una evolución acelerada

Investigan los fósiles de enormes organismos prehistóricos con características nunca antes vistas
Un estudio científico indica que estructuras colosales presentes en el planeta hace 400 millones de años pertenecían a un grupo distinto al de hongos y plantas

El sorprendente hallazgo de una araña que tiene un “collar” de parásitos en Brasil
Investigadores brasileños identificaron una nueva especie de ácaro que afecta a arácnidos juveniles, tras analizar ejemplares almacenados durante años en un laboratorio de San Pablo



