
Un reciente estudio realizado por investigadores en Francia, citado por la revista Nature, ha revelado que los cangrejos, al ser expuestos a situaciones estresantes, muestran comportamientos que sugieren la presencia de ansiedad, una emoción que hasta ahora se consideraba demasiado compleja para los crustáceos.
Según informó The Conversation, los cangrejos sometidos a estrés se refugiaron en las zonas más oscuras de sus tanques, pero al ser tratados con un medicamento contra la ansiedad, se aventuraron a áreas más iluminadas.
Este hallazgo se suma a la creciente evidencia de que los crustáceos pueden experimentar dolor, lo que ha impulsado nuevas investigaciones sobre la sentiencia en estos animales.

En esa misma línea, un informe encargado por el gobierno del Reino Unido analizó más de 300 estudios científicos y concluyó que tanto los crustáceos decápodos como los moluscos cefalópodos presentan signos consistentes de sentiencia.
La investigación realizada por LSE se basó en ocho criterios científicos que evaluaron el sistema nervioso y el comportamiento de estos animales.
A partir de este análisis, el Reino Unido decidió reconocerlos legalmente como seres sintientes. Dentro del grupo de los cefalópodos, los pulpos destacaron por su capacidad de aprendizaje y memoria, lo cual sugiere que su experiencia del dolor podría asemejarse a la de los mamíferos.

Este reconocimiento ha sido respaldado por estudios neurobiológicos más recientes. Investigadores de la Universidad de Gotemburgo demostraron que los cangrejos de orilla tienen receptores de dolor en sus tejidos blandos y que, ante estímulos como el vinagre o la presión, su actividad cerebral se incrementa.
Según reportó Sky News, este aumento en la señal eléctrica del sistema nervioso indica que los crustáceos no solo detectan el daño, sino que también lo procesan a nivel central, de forma comparable a lo que ocurre en otros animales más estudiados.

Como resultado de estos hallazgos, comenzaron a surgir cuestionamientos sobre las prácticas tradicionales en la industria alimentaria.
Según detalló NBC, procedimientos habituales como hervir langostas vivas o desmembrar cangrejos sin previo aturdimiento podrían implicar sufrimiento innecesario.
Aunque países como Nueva Zelanda, Noruega y Suecia han comenzado a otorgar protección legal a algunos invertebrados, en la Unión Europea aún no existen normativas que establezcan métodos humanitarios para su manejo o sacrificio.

Frente a esta falta de regulación, investigadores como Eleftherios Kasiouras han planteado la necesidad urgente de adoptar métodos más humanos.
Tal como recogió Sky News, se ha propuesto incorporar técnicas como el aturdimiento eléctrico y el sacrificio rápido, que permitirían reducir el sufrimiento de estos animales durante su procesamiento.
Este enfoque, apoyado por diversos grupos científicos, busca abrir camino hacia cambios legislativos que reflejen la nueva comprensión sobre la capacidad de sentir de los crustáceos.

A pesar de estos avances, la comunidad científica advierte que la mayoría de las especies de cefalópodos y crustáceos decápodos aún no han sido estudiadas en profundidad.
No obstante, como sostuvo The Conversation, existe consenso en que los resultados obtenidos en especies bien documentadas justifican la extensión de medidas de protección a grupos más amplios.
Este principio de precaución permitiría aplicar estándares mínimos de bienestar animal también en contextos donde la investigación específica aún no ha llegado.
Además de las implicancias éticas, los estudios recientes han puesto en discusión los criterios neurobiológicos clásicos que se utilizan para identificar la capacidad de sentir dolor.
Investigadores como Robert Elwood han destacado en su estudio que comportamientos como el abandono voluntario de caparazones, el acicalamiento de zonas lesionadas o las decisiones modificadas por experiencias previas apuntan a un sufrimiento que va más allá de simples reacciones reflejas.
La intención es evitar que la falta de estudios específicos en determinadas especies se convierta en una excusa para perpetuar prácticas potencialmente dolorosas.
Últimas Noticias
Un estudio mostró cómo el amor materno deja huella en el cerebro de los caballos
Un estudio en Francia demostró que los potrillos que permanecen junto a sus progenitoras desarrollan mayor sociabilidad, exploran más y muestran menores niveles de estrés. Por qué el hallazgo puede impulsar nuevas prácticas en bienestar animal

Brasil autorizó los primeros ensayos en humanos de un medicamento para lesiones medulares completas
La fase inicial se realizará con cinco voluntarios adultos y estará enfocada en evaluar la seguridad del compuesto, desarrollado por investigadores de la UFRJ y supervisado por la Anvisa

Identifican una transformación clave en el ARN del esperma relacionado con la edad paterna
Científicos de Estados Unidos y China aplicaron tecnología de secuenciación en muestras de humanos y ratones. ¿El envejecimiento masculino puede afectar el bienestar de los hijos?

Vivir sin sexo: un estudio reveló por qué algunas personas evitan la intimidad en pareja
Factores como la soledad, el nivel educativo, la desigualdad social y ciertos componentes genéticos se combinan para explicar por qué algunas personas nunca han tenido relaciones

La mayor tormenta solar en más de dos décadas vuelve a poner en alerta a la Tierra
La intensa actividad del Sol liberó partículas y campos magnéticos capaces de alterar satélites y redes eléctricas, por lo que organismos internacionales activaron protocolos de prevención. Mientras, auroras aparecieron en latitudes inusuales



