
No existe cura para la parálisis supranuclear progresiva (PSP), un trastorno cerebral poco común caracterizado por presentar síntomas como dificultades para caminar y mantener el equilibrio. Algunos de sus signos también imitan a la enfermedad de Parkinson y a la demencia. La condición lleva a un declive rápido y progresivo y a la muerte, en determinados casos.
Los pacientes con PSP, generalmente, son diagnosticados entre los 60 y los 70 años. Si bien se desconoce la causa, recientemente, los investigadores han descubierto que, en este cuadro, las células cerebrales deterioradas tienen cantidades excesivas de una proteína llamada tau, algo similar a lo que sucede en individuos con otros trastornos neurodegenerativos, como la enfermedad de Alzheimer.
PUBLICIDAD
En ese sentido, en un nuevo artículo publicado en la revista Nature, expertos y colaboradores de Mayo Clinic esbozaron nuevos objetivos terapéuticos que podrían conducir a futuros tratamientos para PSP, así como para el Alzheimer y otras patologías relacionadas.

En este estudio, los investigadores se centraron en el ARN, un portador de información genética en todas las células vivas. Bajo esta idea, integraron datos de ARN cerebral de dos grandes grupos de estudio realizados en humanos independientes, incluidas las muestras de pacientes con PSP del Banco de Cerebros de Mayo Clinic.
PUBLICIDAD
Así, realizaron una secuenciación de ARN, lo que les permitió descubrir qué genes en ciertas células cerebrales eran anormalmente altos o bajos en los pacientes con esta enfermedad.
Cada grupo de estudio contenía muestras cerebrales de individuos que habían muerto de PSP y de personas que no murieron a causa de una enfermedad neurodegenerativa, dando como como resultado un total de 400 muestras.
PUBLICIDAD
Después de realizar la secuenciación del ARN, los investigadores utilizaron un modelo computacional para identificar sistemáticamente cerca de 5.000 genes implicados en la PSP en células cerebrales. Luego compararon sus hallazgos con un análisis realizado en un modelo preclínico que imita a esta patología cerebral.

Tras este procedimiento, los investigadores clasificaron o priorizaron 11 genes de alta confianza que están inusualmente elevados en los cerebros humanos de PSP y en este modelo.
PUBLICIDAD
Finalmente, manipularon estos genes diana en un modelo experimental de mosca de la fruta. Querían determinar si reducir los niveles de estos genes anormalmente elevados podría corregir la neurodegeneración. Entre los 11 genes de alta confianza, los autores encontraron que la reducción de los niveles de los genes DDR2, KANK2 y STOM era la más prometedora para revertir enfermedades y como objetivos principales para el desarrollo terapéutico.
“Esta investigación mejora nuestra comprensión de la parálisis supranuclear progresiva y otros trastornos neurológicos incurables relacionados”, dijo Nilüfer Ertekin-Taner, uno de los autores. Y sumó: “En el futuro, podemos apuntar a estos genes específicos u otros que estén biológicamente relacionados con ellos para desarrollar un tratamiento potencial para esta enfermedad intratable”.
PUBLICIDAD

Tras obtener estos resultados, los científicos crearon una aplicación web para permitir el intercambio de datos entre la comunidad de investigación en general. “Este proyecto destaca el poder de los datos multiómicos. Utilizando estos conjuntos de datos, pudimos desentrañar los complejos cambios moleculares que tuvieron lugar en pacientes con PSP, lo cual es importante comprender para encontrar una cura para este trastorno”, afirmó Yuhao Min, estudiante predoctoral de la Facultad de Ciencias Biomédicas de Mayo Clinic en la especialidad de Ciencias Clínicas y Traslacionales y primer autor del artículo.
“También compartimos nuestros conjuntos de datos con la comunidad científica para permitir esfuerzos de colaboración, con el objetivo de encontrar un tratamiento para los pacientes. Debido a que la PSP comparte una biología similar a la de otros trastornos neurológicos como la enfermedad de Alzheimer, esperamos que nuestros hallazgos también puedan beneficiar los esfuerzos de descubrimiento de fármacos en otros trastornos neurológicos”, dijo Min.
PUBLICIDAD
Los próximos pasos de esta investigación son, según los expertos, trabajar en la síntesis de pequeñas moléculas de ácido nucleico que puedan regular los genes diana identificados en este estudio. Los investigadores esperan evaluar la seguridad y eficacia de esas moléculas en modelos celulares y animales, con el objetivo a largo plazo de iniciar ensayos clínicos en pacientes con PSP.
* Lynda De Widt es especialista sénior en comunicaciones de Mayo Clinic
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cómo será la primera nave espacial reutilizable de Europa: aterrizaje con parapente y tecnología inédita
Se llama Space Rider y está diseñada como un laboratorio no tripulado que puede permanecer en órbita terrestre baja durante dos meses antes de regresar a la Tierra con experimentos y carga

Descubren que los elefantes marinos ajustan su respiración por edad y calor: claves de su adaptación fuera del agua
Científicos de Argentina y Estados Unidos analizaron más de 16.000 ciclos respiratorios de 478 animales en Península Valdés. Por qué la investigadora principal dijo a Infobae que los resultados podrían servir para mejorar el manejo de la especie desde la costa de Buenos Aires hasta la Patagonia

10 remedios caseros tradicionales, analizados uno por uno por la ciencia
Un reciente repaso científico analiza en profundidad la efectividad de 10 métodos populares, desde el jugo de arándano hasta los baños calientes, y revela cuáles cuentan con respaldo científico y cuáles siguen siendo solo mitos

Los viajes tripulados a Marte, cada vez más cerca: qué avances concretos logró la ciencia y cuáles son los próximos pasos
Nuevos desarrollos en propulsión, biotecnología y gestión espacial abren el camino para misiones humanas fuera de la órbita terrestre

Un nuevo modelo matemático revela el rol fundamental de los movimientos oculares involuntarios
Las investigaciones publicadas identifican cómo pequeñas oscilaciones, combinadas con factores físicos y biológicos, favorecen la nitidez visual y previenen la pérdida de detalles en diferentes situaciones


