Fósiles revelan que los humanos habrían emigrado por primera vez al sudeste asiático hace 68.000 años

Evidencias en la cueva de Tam Pà Ling demuestran “sin lugar a dudas” que el Homo Sapiens se trasladó desde África a través de Arabia y hasta Asia mucho antes de lo que se pensaba

cueva tam pa ling en Laos
Los investigadores trabajaron cuidadosamente en la cueva Tam Pá Ling en Laos (Foto: Nature)
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Los humanos modernos pudieron haber emigrado por primera vez al sudeste asiático continental hace entre 86.000 y 68.000 años, según sugieren nuevos restos fósiles encontrados en la cueva de Tam Pà Ling, al norte de Laos.

Estos hallazgos representan las primeras pruebas conocidas de la presencia de Homo Sapiens en el sudeste asiático continental y permiten mejorar el conocimiento sobre el momento y la ruta de dispersión de los humanos modernos hacia Asia oriental y finalmente Australia.

Datos genómicos anteriores sugieren que se produjeron múltiples dispersiones de Homo sapiens de África a Australasia, pero las pruebas fósiles del sudeste asiático son limitadas.

Los nuevos fósiles hallados en la cueva de Tam Pà Ling demuestran “sin lugar a dudas” que los humanos modernos se extendieron desde África a través de Arabia y hasta Asia mucho antes de lo que se pensaba, según un equipo de investigadores.

El estudio que publica Nature Communications indica que las evidencias encontradas en Tam Pà Ling señalan que los humanos modernos pasaron por ella hace entre 86 000 y 68 000 años en su camino a través de Asia para convertirse en el primer pueblo de Australia.

Esto retrasa en unos 40.000 años la llegada al sudeste asiático continental, aunque, según la genética, estas primeras migraciones no contribuyeron significativamente a nuestras poblaciones actuales.

Ese arco temporal lo proporcionó la datación radiométrica de una tibia y un fragmento de cráneo encontrados en la cueva. Este último, según los autores era “mucho más grácil o delicado de lo esperado”, con lo que se semejaba a la morfología de Homo Sapiens más recientes de Asia.

Homo sapiens
Foto de archivo: Estatua de un hombre paleolítico en los abrigos rocosos de Bhimbetka, Patrimonio Mundial, en Madhya Pradesh (India)

Los autores sugieren que esto puede indicar que el individuo descendía de una población que se dispersó en la región, en lugar de poblaciones locales que presentan rasgos más robustos.

La cronología y la forma de estos fósiles podrían respaldar las pruebas genómicas de una dispersión temprana infructuosa hacia Australasia.

Además, los hallazgos confirman que las dispersiones humanas a lo largo de este periodo fueron complejas y amplían el conocimiento sobre la diversidad de los homínidos en el norte de Laos.

Estas evidencias también prueban que nuestros antepasados no solo seguían las costas, sino que eran capaces de desplazarse por zonas boscosas y muy probablemente también a lo largo de sistemas fluviales interiores.

Tam Pà Ling desempeña “un papel clave en la historia de la migración de los humanos modernos a través de Asia, pero su importancia y valor acaban de ser reconocidos”, afirmó Demeter, de la Universidad de Copenhague, uno de los autores principales del artículo.

Este estudio aporta suficientes pruebas de datación para decir con seguridad cuándo llegaron los Homo Sapiens por primera vez a la zona, cuánto tiempo estuvieron allí y qué ruta pudieron haber seguido, afirmó la también firmante del artículo Kira Westaway de la Universidad de Macquarie (Australia).

La cueva de Tam Pà Ling está muy cerca de la recientemente descubierta cueva de la Cobra, frecuentada por denisovanos unos 70.000 años antes.

A pesar de la falta de pruebas de una llegada temprana al sudeste asiático continental, esta zona podría ser -indicaron los investigadores- una ruta de dispersión utilizada anteriormente por nuestros antepasados, mucho antes del Homo sapiens.

(Con información de EFE)

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