
Los portadores asintomáticos del nuevo coronavirus podrían ser la clave que explicara por qué el COVID-19 es más contagioso que la gripe —cada infección genera otras 2 o 3, mientras que en la gripe es 1 a 1— y mucho se ha especulado al respecto. En el mundo, distintas estimaciones los ubican entre el 10% y el 35% de los infectados; la gripe en cambio, tiene entre un 5% y un 10% de asintomáticos, lo que permite detectarla en la mayoría de los casos y evitar la propagación.
Según el director del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, Robert Redfield, representan la cuarta parte del total de los que tienen SARS-CoV-2. “Eso es importante porque tenemos individuos que pueden no tener síntomas pero sí pueden contribuir a la transmisión", explicó en entrevista con NPR. Sin embargo, dos nuevos estudios han ubicado las cifras en niveles mucho más preocupantes: uno habló del 42% y el otro del 81% de asintomáticos en esta pandemia.
El primero, realizado por el Departamento de Enfermedades Infecciosas la Universidad de Wuhan y el Hospital Zhongnan, en la ciudad de China donde comenzó la crisis, fue publicado en JAMA Network Open. El segundo, realizado sobre la totalidad de los viajeros de un crucero, salió en Thorax, de The British Medical Journal (BMJ).

A pesar de la gran variación en los porcentajes, ambos coinciden en que el coronavirus genera una cantidad de infecciones sin síntomas mucho mayor a lo que se creía, lo cual refuerza la necesidad de usar mascarillas en público y mantener la distancia social aun cuando alguien se siente bien, ya que podría ser portador del SARS-CoV-2 y pasarlo a alguien que podría, en cambio, sufrir COVID-19 y sus complicaciones potencialmente mortales.
El estudio de Wuhan escogió a 78 personas que dieron positivo en una prueba del coronavirus entre 26 grupos de transmisión en el epicentro original, entre el 24 de diciembre de 2019 y el 24 de febrero de 2020. “Un total de 33 pacientes (42,3%) resultó asintomático, mientras que 45 (57,7%) mostraron síntomas —escribieron Yong Xiong y sus colegas— como fiebre, fatiga y tos seca, que fueron monitoreados a diario".
Las infecciones se reconfirmaban mediante un nuevo hisopado cada 48 horas como máximo. Aquellos que seguían dando positivo pero no mostraban síntomas eran jóvenes (de 20 a 40 años) y entre ellos había más mujeres que hombres.

Los investigadores encontraron diferencias en las reacciones de defensa del organismo, que “sugieren que el daño al sistema inmunológico en las infecciones asintomáticas fue leve en comparación con aquellas que presentaron síntomas”, escribieron. Pero mientras sus glóbulos blancos combatían en silencio al SARS-CoV-2, estos infectaos “podrían no haber sido conscientes de su enfermedad y por lo tanto podrían no haberse aislado o buscado tratamiento”, y así habrían contagiado a otros. “Por fortuna, los pacientes con infecciones asintomáticas de SARS-CoV-2 diseminan el virus por un periodo más breve", observaron.
El segundo estudio fue realizado por dos investigadores que estaban a bordo del MS Roald Amundsen, que partió desde Ushuaia, en Argentina, para recrear en 21 días la ruta que el explorador británico Ernest Shackleton realizó entre 1915 y 1917 por el Atlántico Sur y la península antártica. Pero al tercer día de navegación, a mediados de marzo, comenzaron los controles de frontera y decidieron terminarlo. Mientras lo hacían, en el octavo día, se informó sobre la primera persona con fiebre a bordo. Los pasajeros y la tripulación quedaron aislados, se limitaron a sus camarotes y comenzaron a usar mascarillas.

Durante las dos semanas siguientes ocho personas debieron ser evacuadas del Amundsen por la gravedad de sus síntomas de COVID-19. Los 217 restantes recibieron pruebas de SARS-CoV-2: “Creemos que es la primera instancia de testeo completo de todos los pasajeros y la tripulación en un crucero aislado durante la actual pandemia”, escribieron Alvin Ing y sus colegas.
La proporción de positivos fue alta: 59%, o 128 personas. Sin embargo, sólo 24 tenían síntomas: es decir, el 19%, lo cual dejó una conclusión impactante: el otro 81%, o 104 pacientes, era portador asintomático y podía transmitir el coronavirus a otro.
Otras cifras del análisis mostraron que, además del 6,2% que necesitó evacuación, 3,1% necesitó un respirador y el 0,8% murió, es decir una persona. “Concluimos que es probable que se subestime considerablemente la incidencia del COVID-19 en los cruceros afectados y que se necesitan estrategias para evaluar y vigilar a todos los pasajeros para evitar la transmisión comunitaria una vez que desembarcan”.
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