El terremoto de 2017 partió en dos una placa tectónica en México: los geólogos alertan que habrá más y temen posibles tsunamis

El fenómeno dejó 98 muertos y cientos de heridos. Los expertos estiman que numerosas poblaciones en el Anillo de Fuego pueden sufrir desastres imprevisibles de características similares

Guardar

El 7 de septiembre de 2017 un terremoto de magnitud 8,2 sacudió Tehuantepec, en Oaxaca, al sur de México, donde dejó 98 muertos y cientos de heridos. Aunque en esa zona —hubo 41 municipios afectados, con mucho daño en el estado de Chiapas— los sismos son comunes, este temblor no sólo fue el más fuerte que se registró en el país desde el de Jalisco-Colima de 1932, sino que mostró características muy particulares. La principal: la placa tectónica de 60 kilómetros de grueso responsable del movimiento se partió en dos, según un nuevo estudio.

El terremoto del 7 de septiembre de 2017 dejó 98 muertos, cientos de heridos y una placa tectónica fracturada. (AFP/Victoria Razo)
El terremoto del 7 de septiembre de 2017 dejó 98 muertos, cientos de heridos y una placa tectónica fracturada. (AFP/Victoria Razo)

La fractura sucedió en unos 10 segundos, y coincidió con una liberación violenta de energía. "Si pensamos en un enorme bloque de vidrio, esta ruptura causó un resquebrajamiento gigantesco", dijo a National Geographic el autor principal del trabajo publicado en Nature Geoscience, Diego Melgar, sismólogo de la Universidad de Oregon. "Todos los indicadores señalan que se quebró a todo lo ancho".

El Servicio Geológico de los EEUU midió la intensidad del terremoto del 7 de septiembre de 2017.
El Servicio Geológico de los EEUU midió la intensidad del terremoto del 7 de septiembre de 2017.

Pocas veces en la Tierra se han registrado episodios de fracturas de esa naturaleza colosal, y cada una de esas veces sucedió lo mismo: nadie pudo entender la razón del fenómeno. "Esta brecha de información importa porque numerosas poblaciones desde la costa oeste del continente americano hasta las costas del sur de Japón podrían verse amenazadas por estos terremotos enigmáticos", señaló la revista sobre la naturaleza.

El área que describe es el peligroso Anillo de Fuego del océano Pacífico, como se llama a la extensión de 40.000 kilómetros donde se produce intensa actividad sísmica y volcánica. "Mi preocupación mayor son los tsunamis", dijo Melgar.

Las placas tectónicas o litosféricas están hechas de la corteza terrestre y de las capas geológicas superiores, calientes pero sólidas, que se mueven en la superficie, se presionan lado con lado, se arrugan una sobre la otra hasta formar montañas o se hunden una debajo de otra, lo que se conoce como zona de subducción. Los terremotos suceden por la tensión que generan las fricciones entre las placas.

El Anillo de Fuego es una enorme extensión costera alrededor del océano Pacífico.
El Anillo de Fuego es una enorme extensión costera alrededor del océano Pacífico.

Pero también pueden suceder lejos de los límites de las lozas, en la parte que cayó en la zona de subducción. "Si doblamos una goma de borrar, podemos ver que la parte superior se extiende y se estira, y la inferior se aprieta y comprime", dijo Melgar a NatGeo para dar un ejemplo de lo que sucede cuando la tensión se acumula en esa compresión y causa lo que se conoce como un terremoto intraplaca.

El estudio analizó observaciones geofísicas regionales y halló que el terremoto de 8,2 puntos "fracturó la losa entera de la placa de Cocos bajo la región de megasismos". Los geólogos quedaron preocupados: "Nuestros hallazgos sugieren que la joven litosfera oceánica es quebradiza hasta profundidades mucho más grandes de lo que se creía".

Juchitán, en el estado de Oaxaca, quedó a oscuras tras el sismo de 2017. (EFE/Pedro Rasgado).
Juchitán, en el estado de Oaxaca, quedó a oscuras tras el sismo de 2017. (EFE/Pedro Rasgado).

El profesor de Oregon recordó el terremoto de 1933 en la costa de Sanriku, Japón, que tuvo una magnitud de 8,5 puntos, como ejemplo de uno de estos terremotos intraplaca. En ocasiones la violencia de la energía puede fracturar limpiamente en dos una losa, como se cree que pasó en Irán durante un temblor de 7,7 puntos en 2013.

El problema es que, dado que la profundidad a la que sucede este fenómeno es tan grande, la ciencia no puede llegar hasta allí y estos sismos se mantienen "inherentemente misteriosos". Las mediciones y los modelos geofísicos del nuevo estudio revelaron que el terremoto de Tehuantepec es más extraño que otros.

Eso se debe a que, mientras las fracturas suelen darse allí donde la losa presenta sus segmentos más delgados, "la fractura del sismo de Tehuantepec se extendió a partes mucho más profundas de la placa". Eso podría ser porque la gravedad hace que el propio peso de la losa cause esa fuerza.

El centro de Oaxaca quedó muy afectado por el terremoto de 8,2 puntos. (AFP/AFPTV/Oscar García)
El centro de Oaxaca quedó muy afectado por el terremoto de 8,2 puntos. (AFP/AFPTV/Oscar García)

En cambio, a los investigadores les resultó menos fácil de explicar la asombrosa longitud de la fractura, que llegó a 75 kilómetros de profundidad. "Allí la temperatura superaba los 1.100ºC, lo suficientemente caliente como para permitir que la placa rocosa se comportara más como un plástico blando", recordó el artículo. La placa de Cocos es relativamente joven —tiene 25 millones de años— y más cálida que otras. Eso hace que, según Melgar, la fractura total que se produjo en 2017 sea algo inaudito.

El científico agregó que cuando la placa de Cocos se formó, el modo en que se dio su enfriamiento creó pequeñas colinas y valles en la roca. "Esas imperfecciones podrían haber causado, eventualmente, zonas de debilidad que podrían haber generado el temblor de Tehuantepec, lo cual convertiría esta historia en una saga de destrucción creada a lo largo de decenas de millones de años", sintetizó National Geographic.

Sin embargo, la incógnita de la temperatura continuaría. "La loza podría estar fría por razones extrañas o hecha de rocas raras, sugirió, pero ambas ideas van en contra de las condiciones que los científicos predicen que pueda haber allí abajo". La cuestión no es sólo curiosidad intelectual: esta clase de temblores puede tener la violencia suficiente para levantar el lecho del mar, empujando así enormes cantidades de agua que causan tsunamis.

MÁS SOBRE ESTE TEMA:

Últimas Noticias

Cuatro voluntarios de la NASA pasaron un año aislados en un hábitat impreso en 3D: el ensayo clave para enviar humanos a Marte

Un equipo de expertos de la agencia espacial de Estados Unidos completó 365 días de confinamiento dentro de un módulo fabricado con tecnología tridimensional. La prueba busca analizar la salud física y mental de las tripulaciones antes de proyectar las primeras expediciones al planeta rojo

Cuatro voluntarios de la NASA pasaron un año aislados en un hábitat impreso en 3D: el ensayo clave para enviar humanos a Marte

Récord en astronomía: captaron la ráfaga rápida de radio más lejana jamás registrada

La señal viajó más de 10.000 millones de años y su análisis reveló materia invisible entre galaxias, según un estudio liderado desde la Universidad de Sídney y publicado en Science

Récord en astronomía: captaron la ráfaga rápida de radio más lejana jamás registrada

Buscan preservar la casa donde creció Neil Armstrong, el primer ser humano en pisar la Luna: qué recuerdos guarda

Una donación de USD 400.000 permitirá a una sociedad histórica de Ohio adquirir la vivienda del astronauta y restaurarla con el aspecto que tenía en la década de 1940, con la meta de recibir visitantes en 2030

Buscan preservar la casa donde creció Neil Armstrong, el primer ser humano en pisar la Luna: qué recuerdos guarda

¿Asesinato o accidente? Hallan los restos de un neandertal con una herida de lanza de madera de hace 75.000 años

La perforación de 15 milímetros en el omóplato izquierdo del individuo indica que un objeto afilado atravesó su tórax y pudo dañar un pulmón y vasos sanguíneos principales, según el estudio

¿Asesinato o accidente? Hallan los restos de un neandertal con una herida de lanza de madera de hace 75.000 años

Identifican por primera vez una “estrella verde” en la Vía Láctea y sorprende a los expertos

El hallazgo corresponde a WD J1330+6435, un remanente estelar situado a cientos de años luz de la Tierra cuya atmósfera, rica en sodio, absorbe gran parte de la luz naranja y deja un brillo verdoso perceptible para el ojo humano, según detalla un estudio publicado por la Universidad de Warwick

Identifican por primera vez una “estrella verde” en la Vía Láctea y sorprende a los expertos
MÁS NOTICIAS